R. Descartes
EL DISCURSO DEL MÉTODOMadrid, 1987, Alhambra.
"Bueno es saber alguna cosa de las costumbres de los diversos pueblos para juzgar de las nuestras más cuerdamente, y para no pensar que todo lo que se opone a nuestros modos es ridículo y contrario a la razón como suelen hacer aquellos que no han visto nada. Pero cuando se emplea demasiado tiempo en viajar, acaba uno por ser extranjero en su país; y cuando uno es excesivamente curioso sobre las cosas que se practicaban en los siglos pasados, generalmente permanece más ignorante de lo que se practica en éste (tiempo presente)." (p. 35)
"habiendo visto por los viajes que no todos aquellos que tienen sentimientos muy contrarios a los nuestros son por ello bárbaros o salvajes, sino que muchos usan, tanto o más que nosotros, de la razón; y habiendo considerado que un mismo hombre, con su mismo espíritu, que fuese criado desde su infancia entre franceses o alemanes, llegaría a ser muy diferente de haber vivido siempre entre chinos o <<caníbales>>." (p. 47)
"a causa de la corrupción de nuestras costumbres, hay pocas personas que acepten decir todo lo que creen, sino también porque muchos lo ignoran ellos mismos; pues el acto del pensamiento por el que algo se cree es diferente, de aquel por el cual uno conoce que lo creemos, es frecuente que se dé el uno sin el otro." (p. 58)
"a causa de la corrupción de nuestras costumbres, hay pocas personas que acepten decir todo lo que creen, sino también porque muchos lo ignoran ellos mismos; pues el acto del pensamiento por el que algo se cree es diferente, de aquel por el cual uno conoce que lo creemos, es frecuente que se dé el uno sin el otro." (p. 58)