martes, 26 de agosto de 2025

Pío Baroja
ZALACAÍN EL AVENTURERO (II)
Madrid, 1995, Espasa Calpe.



“En el cementerio, alrededor de la iglesia, entre las cruces de piedra, brillan durante la primavera rosales de varios colores, rojos, amarillos, y azucenas blancas de aspecto triste.
   Desde este cementerio se ve un valle extensísimo, un paisaje amable y pastoril. El grave silencio que reina en el camposanto, apenas lo turban los débiles rumores de la vida del pueblo.
   De cuando en cuando, se oye el chirriar de una puerta, el tintineo del cencerro de las vacas, la voz de un chiquillo, el zumbido de los moscones..., y, de cuando en cuando, se oye también el golpe del martillo del reloj, voz de muerte apagada, sombría, que tiene en el valle un triste eco.
   Tras de estas campanadas fatídicas, el silencio que viene después parece un tierno halago.
  Como protesta de la eterna vida, en el mismo camposanto las malas hierbas crecen vigorosas, extienden sus vástagos robustos por el suelo y dan un olor acre en el crepúsculo, tras de las horas de sol; pían los pájaros con algarabía estrepitosa y los gallos lanzan al aire su cacareo valiente, como un desafío.    
   La vista alcanza desde allá un extenso panorama de líneas suaves, de intenso verdor, sin rocas adustas, sin matorrales sombríos, sin nada duro y salvaje. Los pueblecillos blancos duermen sobre las heredades, las carretas rechinan en los caminos, los labradores trabajan con sus bueyes en los campos, y la tierra, fértil y húmeda, reposa bajo la gran sonrisa del cielo y la inmensa piedad del sol...” (pp. 244-245)



 

Sabine Hossenfelder
FISICA EXISTENCIAL (II)
Madrid, 2024, Pinolia.



“Me gusta bastante la idea de que vivimos en una simulación informática. Me da esperanza de que las cosas irán mejor en el siguiente nivel. Esta hipótesis de la simulación, como se la llama, ha sido mayoritariamente ignorada por los físicos, pero goza de cierta popularidad entre los filósofos y la gente a la que le gusta considerarse intelectual. Evidentemente, es más atractiva cuanto menos se entiende de física.” (p. 150)

David Eagleman
UNA RED VIVA (III)
Barcelona, 2024, Anagrama.

 

“(...) la plasticidad existe a lo largo y ancho del cerebro a todos los niveles. La manera en que la actividad fluye en las redes depende de todos los ajustes de la red, desde los grandes a los pequeños. Allí donde buscamos, encontramos plasticidad. Así pues, ¿por qué ese campo de estudio se concentra casi enteramente en la sinapsis? Porque es lo que podemos medir más fácilmente. El resto de la acción es generalmente demasiado insignificante para que nuestra tecnología actual pueda medir la vertiginosa dinámica de un cerebro vivo. Así que, al igual que el borracho que busca las llaves bajo la farola (no porque se hayan caído, sino porque es el único lugar bien iluminado), nos concentramos sobre todo en aquello que podemos ver.” (p. 271)


Pío Baroja
ZALACAÍN EL AVENTURERO (I)
Madrid, 1995, Espasa Calpe.

 

“Martín se colocó entre el público. El espectáculo que ofrecía el domador de fieras era realmente repulsivo.
   Alrededor del circo, atados a los pies de un banco hecho con tablas, había diez o doce perros flacos y sarnosos. El domador hizo restallar el látigo, y todos los perros a una comenzaron a ladrar y a aullar furiosamente. Luego el hombre vino con un oso atado a una cadena, con la cabeza protegida por una cubierta de cuero.
   El domador obligó a ponerse de pie varias veces al oso, y a bailar con el palo cruzado sobre los hombros y a tocar la pandereta. Luego soltó un perro que se lanzó sobre el oso, y después de un momento de lucha se le colgó de la piel. Tras de éste soltó otro perro y luego otro y otro, con lo cual el público sé comenzó a cansar.
   A Martín no le pareció bien, porque el pobre oso estaba sin defensa alguna. Los perros se echaban con tal furia sobre el oso, que, para obligarles a soltar la presa, el domador o el viejo tenían que morderles la cola. A Martín no le agradó el espectáculo y dijo en voz alta, y algunos fueron de su opinión, que el oso atado no podía defenderse.
   Después todavía martirizaron más a la pobre bestia. El domador era un verdadero canalla y pegaba al animal en los dedos de las patas, y el oso babeaba y gemía con unos gemidos ahogados.
— ¡Basta! ¡Basta! — gritó un indiano que había estado en California.
— Porque tiene el oso atado hace eso — dijo Martín— , si no, no lo haría.
   El domador se fijó en el muchacho y le lanzó una mirada de odio.” (pp. 79-80)

David Eagleman
UNA RED VIVA (II)
Barcelona, 2024, Anagrama.

 

“Consideremos el brusco descenso del crimen en Estados Unidos a mediados de la década de 1990. Una hipótesis es que esta caída se debió a una sola ley -la Ley del Aire Limpio-, que exigía que los automóviles pasaran de la gasolina con plomo a la sin plomo. Con menos plomo en el aire, el crimen descendió de manera significativa veintitrés años más tarde. Resulta que los altos niveles de plomo del aire perjudicaban el desarrollo del cerebro del recién nacido, con lo que la gente se comportaba de manera más impulsiva y pensaba menos a largo plazo. ¿Es una coincidencia la correlación entre los niveles de plomo y el crimen? Probablemente no. Diferentes países se han pasado a las gasolinas sin plomo en diferentes ocasiones, y todos ellos han visto como descendían los crímenes veintitrés años después de ese cambio. Si la hipótesis es correcta, significa que la Ley del Aire Limpio puede que haya hecho más para combatir el crimen que cualquier otra política en la historia de los Estados Unidos.” (pp.303-304)

Sabine Hossenfelder
FISICA EXISTENCIAL (I)
Madrid, 2024, Pinolia.



“Sin embargo, la investigación cosmológica se ve limitada por dos problemas diferentes. En primer lugar, todas estas hipótesis sobre el universo primitivo -las que he enumerado y muchas otras de las que habrás oído hablar- son pura especulación. Son mitos modernos de la creación escritos en el lenguaje de las matemáticas. No solo no hay pruebas que las respalden, sino que además es difícil concebir ninguna prueba que pueda zanjar el debate sobre cuál de ellas es la correcta, porque todas son tan flexibles que es plausible adaptarlas a cualquier dato que se les presente.
   En segundo lugar, cuando se trata de explicar el universo primitivo, los físicos se enfrentan a un problema fundamental que podría ser imposible de superar. Todas nuestras teorías actuales se basan en condiciones iniciales simples. Esto no es opcional; es esencial para que nuestro modo de explicación funcione. Si tienes que complicar las condiciones iniciales, ni siquiera la ley de evolución más simple dará poder de explicativo a tu teoría. Si el universo pasó por una fase anterior más difícil de describir que ese plasma caliente del que se formaron las galaxias, entonces toda nuestra metodología científica dejaría de funcionar. Incluso si esta hipótesis fuera correcta, no tendríamos ningún razonamiento que nos permitiera añadir una historia más difícil antes que una simple.
   La única forma que se me ocurre de superar este callejón sin salida es desarrollar teorías que no requieran condiciones iniciales, sino que se apliquen a todos los tiempos a la vez. Por el momento no existe ninguna teoría de este tipo, así que esto también es pura especulación.” (pp. 61-62)

David Eagleman
UNA RED VIVA (I)
Barcelona, 2024, Anagrama.


 

"Las células pueden morir de dos maneras. Una es que no consigan suficientes nutrientes (pongamos porque se bloquea una arteria y deja el tejido huérfano de sangre): entonces las células mueren por no recibir los cuidados necesarios; en ese caso, se filtran sustancias químicas inflamatorias y causan daños en las inmediaciones. Es lo que se conoce como necrosis. Pero las células también pueden morir por apoptosis, es decir, cuando cometen un claro suicidio. De manera deliberada recogen sus cosas, ultiman sus asuntos y se consumen. La muerte celular apoptótica no es algo malo. De hecho, es el motor que modela un sistema nervioso. En el desarrollo embrionario, la trayectoria que va de una mano palmeada a unos dedos claramente definidos se basa en la eliminación de células, no en la adición. Los mismos principios se aplican al modelado del cerebro. Durante el desarrollo, se producen un cincuenta por ciento más de neuronas de las necesarias. A partir de ahí el procedimiento habitual es una extinción masiva." (p. 234)