Cornelius Castoriadis
EL AVANCE DE LA INSIGNIFICANCIA (I)
Buenos Aires, 1997, EUDEBA.
“Ahora bien, lo que precisamente está en crisis hoy día, es la sociedad como tal para el hombre contemporáneo. Observamos, paradójicamente, al mismo tiempo que una hiper o sobre socialización (fáctica o externa) de la vida y de las actividades humanas, un «rechazo» de la vida social, de los otros, de la necesidad de la institución, etc. (…) El hombre contemporáneo se comporta como si la existencia en sociedad fuese una tarea odiosa que sólo una desgraciada fatalidad le impide evitar. (…) El hombre contemporáneo típico hace como si sufriera la sociedad a la que, por lo demás (bajo la forma del Estado o de otras formas), siempre está dispuesto a imputar todos sus males y a presentar -al mismo tiempo- sus demandas de asistencia o de «soluciones a sus problemas». Ya no aporta un proyecto relativo a la sociedad, ni el de su transformación, ni siquiera el de su conservación/reproducción. Ya no acepta las relaciones en las que se halla atrapado y que no reproduce sino en la medida en que no puede hacer otra cosa.” (pp. 30-31)
[Las cursivas pertenecen al texto.]
EL AVANCE DE LA INSIGNIFICANCIA (I)
Buenos Aires, 1997, EUDEBA.
“Ahora bien, lo que precisamente está en crisis hoy día, es la sociedad como tal para el hombre contemporáneo. Observamos, paradójicamente, al mismo tiempo que una hiper o sobre socialización (fáctica o externa) de la vida y de las actividades humanas, un «rechazo» de la vida social, de los otros, de la necesidad de la institución, etc. (…) El hombre contemporáneo se comporta como si la existencia en sociedad fuese una tarea odiosa que sólo una desgraciada fatalidad le impide evitar. (…) El hombre contemporáneo típico hace como si sufriera la sociedad a la que, por lo demás (bajo la forma del Estado o de otras formas), siempre está dispuesto a imputar todos sus males y a presentar -al mismo tiempo- sus demandas de asistencia o de «soluciones a sus problemas». Ya no aporta un proyecto relativo a la sociedad, ni el de su transformación, ni siquiera el de su conservación/reproducción. Ya no acepta las relaciones en las que se halla atrapado y que no reproduce sino en la medida en que no puede hacer otra cosa.” (pp. 30-31)
[Las cursivas pertenecen al texto.]