David Foenkinos
LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS
Barcelona, 2017, Penguin Ranom House.
“¿Cuánto llevaba sin atender a la conversación? Nadie habría podido decirlo. El ser humano está dotado de esa capacidad única para asentir con la cabeza y hacerle creer a su interlocutor que le está atendiendo, mientras en realidad piensa en otra cosa. Por eso es por lo que hay que descartar toda esperanza de leer la verdad en la mirada de alguien.” (p. 42)
“Los lectores siempre se encuentran a sí mismos, de una forma u otra, en un libro. Leer es un estímulo completamente egotista. Buscamos inconscientemente lo que nos dice algo. Por muy estrambóticas o improbables que sean las historias que los escritores crean, siempre habrá lectores que les dirán: «¡Increíble! ¡Ha escrito usted mi vida!».” (p. 77)
“El matrimonio echaba la culpa de su distanciamiento a aquella vida cotidiana agotadora. Cuando los niños crezcan podremos volver a encontrarnos, pensaban. Sucedió exactamente lo contrario. Dejaron un gran vacío al irse. Algo así como un barranco afectivo en el salón. Una falla que ningún amor cansado puede colmatar. Los chicos ponían vida, traían temas de conversación, comentaban el mundo. Ahora todo eso había dejado de existir.” (p. 126)
“¿Quién podía creer a los que dicen que escriben para sí mismos? Las palabras siempre tienen una meta, buscan la mirada ajena. Escribir para uno mismo sería como hacer el equipaje para no marcharse.” (p. 139)