Ted Chiang
EXHALACIÓN (II)
Madrid, 2020, Sexto Piso.
“La gente está hecha de historias. Nuestros recuerdos no son la acumulación imparcial de cada uno de los segundos que hemos vivido; son la narrativa que hemos ensamblado a partir de momentos escogidos. Y es por eso que, aun cuando hayamos experimentado los mismos acontecimientos que otros individuos, nunca construimos narrativas idénticas: los criterios empleados para seleccionar momentos son distintos para cada cual, y un reflejo de nuestras personalidades. Cada cual se fija en detalles que captan nuestra atención y recuerda qué fue importante para nosotros, y las narrativas que construimos, a su vez, conforman nuestras personalidades.
Pero, me pregunté, si todo el mundo lo recordase todo, ¿acaso no quedaríamos despojados de nuestras diferencias? ¿Qué le sucedería a nuestra autopercepción? Se me ocurre que una memoria perfecta no podría constituir una narrativa de la misma forma que el metraje de una cámara de seguridad sin editar no puede ser una película.” (p. 207)
“Normalmente no la contemplamos como tal, pero la escritura es una tecnología, lo que significa que una persona alfabetizada es alguien cuyos procesos reflexivos están tecnológicamente mediados. Nos convertimos en cíborgs cognitivos en cuanto nos volvemos lectores fluidos, y las consecuencias son profundas.
Antes de que una cultura adopte el uso de la escritura, cuando su conocimiento se transmite oralmente de manera exclusiva, puede revisarse su historia con toda facilidad. No es intencional, pero sí inevitable; por todo el mundo, los bardos y griots han adaptado su material según el público y así, gradualmente, han retocado el pasado para que encajara en las necesidades del presente. La idea de que los relatos del pasado no deberían cambiar es producto de la reverencia de las culturas alfabetizadas hacia la palabra escrita. Los antropólogos os dirán que las culturas orales comprenden el paso del tiempo de forma distinta; para ellos, sus historias no necesitan tanto ser precisas como validar la autocomprensión de la comunidad. Así que no sería correcto decir que sus historias no son fidedignas; sus historias hacen lo que tienen que hacer.” (pp. 224-225)
[Un griot es, en algunas áreas africanas, un cantante ambulante y contador de historias. Las citas pertenecen al relato La verdad del hecho. La verdad del sentimiento.]