viernes, 9 de marzo de 2012


Marina Mayoral
BAJO EL MAGNOLIO
Madrid, 2004, Santillana.


“Sí, supongo que sí, que estoy enamorada de él...
No, no lo digo muy feliz, ni siquiera muy convencida. La felicidad y el amor tienen poco que ver.
Quizá estás en lo cierto. Quizá no estoy enamorada, sino empeñada en creerlo. Quizá lo que tengo es miedo a reconocer que me equivoqué, que todo fue un error inmenso. Pero ¿cómo le vas a decir a una monja enclaustrada que no hay vida eterna?” (p. 247)