Marina Mayoral
BAJO EL MAGNOLIO
Madrid, 2004, Santillana.
“Sí, supongo que sí, que estoy
enamorada de él...
No, no lo digo muy feliz, ni
siquiera muy convencida. La felicidad y el amor tienen poco que ver.
Quizá estás en lo cierto. Quizá
no estoy enamorada, sino empeñada en creerlo. Quizá lo que tengo es miedo a
reconocer que me equivoqué, que todo fue un error inmenso. Pero ¿cómo le vas a
decir a una monja enclaustrada que no hay vida eterna?” (p. 247)