Ignacio Peyró
EL ESPAÑOL QUE ENAMORÓ AL MUNDO (II)
Una vida de Julio Iglesias
Barcelona, 2025, Libros del Asteroide.
“El nuevo disco traía como single un pan bajo el brazo: Abrázame, pronto saludada como una de las grandes canciones de amor en español. La música de Julio, decíamos, había dado un estirón. Pero esa portada -como recuerda Hans Laguna- condensa un tratado de cultura del signo: si la música de Julio había dado un estirón, también tenía otra mordiente su imagen. Compensa mirar el retrato. Está la silla de pavo real, con las reminiscencias erotizantes -era la época- de Emmanuelle. Ese aplomo, dan ganas de decir esa facilidad muscular, con que se sienta, y ese otro valor para llevar un traje en tonos cremosos como quien se pone el pijama. En la foto Julio tiene la mirada seria, pero resulta a la vez lo suficientemente ambivalente como para parecer juguetón. Y tiene el pelo bien peinado, pero también una mata de pelo lo bastante fiera como para incomodar a una madre de las de antes. El conjunto dice: parezco formal, pero llevo dentro un salvaje. Voy a hacerle una carantoña a tu niño, pero a ti, a ti, te voy a hacer el amor. Ese Julio, ante todo, exuda confianza. A estas alturas, ya había dado con el juego de palabras con que se iba a definir: «yo no canto, yo encanto».” (pp. 116-117)
[Las cursivas pertenecen a la cita.]