viernes, 24 de abril de 2026

Leonardo Sciascia
TODO MODO (II)
Barcelona, 2008, Tusquets.



“Se acaba de ser un niño con la pubertad, pero la mayoría encuentra la manera de seguir siéndolo en el campo de la actividad erótica en el que se entra con la pubertad... Me explico: la cosa más seria que han descubierto los estudiosos de la psicología infantil, entre muchas que no son serias, es la denominada ley de la repetición de lo semejante o de lo igual, no recuerdo bien. ¡Era tan fácil de descubrir, por otra parte!... Un niño quiere que se le cuente la misma fábula, prefiere el mismo juguete, repite el mismo juego, hasta que deja de ser niño. El donjuanismo no es más que la prolongación de esa ley más allá de la pubertad, en la juventud y en la vejez. Y he saltado de la juventud a la vejez, olvidando el estadio de la madurez, precisamente porque la madurez no existe para los hombres que sufren de ese mal. El donjuanismo es una prolongación de la inmadurez, hasta la chochez, que es su justa conclusión, y la muerte... Créame usted, todos los donjuanes acaban chochos.” (p. 61)

 


Leonardo Sciascia
TODO MODO (I)
Barcelona, 2008, Tusquets.

 

“Tengo que confesarle que la contemplación de la imbecilidad es mi vicio, mi pecado... Exactamente, la contemplación... Giulio Cesare Vanini, que fue quemado por hereje, reconocía la grandeza de Dios en la contemplación de un terrón; otros, contemplando el firmamento. Yo la reconozco en la contemplación de la imbecilidad. No hay nada más profundo, más abismal, más vertiginoso, más inaccesible...” (p. 23)

lunes, 13 de abril de 2026

Martín Almagro
INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA PREHISTORIA Y DE LA ARQUEOLOGÍA DE CAMPO
Madrid, 1985, Guadarrama-Labor.

 

“Lo mejor es ser discreto y no mostrar admiración por nada y sí interés por todo, pues si recogen algo que no vale, los supervisores, los ayudantes, el mismo director, ya lo eliminarán. Ante todo, jamás se debe mostrar una emoción especial porque un hallazgo más o menos importante venga a nuestras manos. Como las cosas salen de la tierra sucias no es fácil que los obreros las valoren. Nosotros debemos ante un hallazgo importantísimo aparecer sólo en cierto grado interesados por él, agradecidos al capataz y al obrero u obreros que lo han hallado, y luego recomendaremos sin ruido su custodia para ver lo que será; aunque sepamos ya que hemos obtenido algo singular. Jamás se debe organizar una alegría general. Tampoco se debe decir que esperamos hallar tales cosas de la excavación en tal o cual posición, nivel u otra circunstancia, si ello no es estrictamente necesario. Estamos inclinando, al hacer tales declaraciones e inútiles enseñanzas, a que el obrero nos engañe para darnos gusto, o a que se engañe él mismo empujado su interés por nuestras observaciones. Su trabajo debe ser serio, continuo e imparcial. Debe informar de lo que haya sin prejuicios. Las arengas y las enseñanzas eruditas del arqueólogo de campo ante sus trabajadores siempre están de sobra. Es mejor pagar bien y seleccionar. Se ganará dinero y eficacia.” (pp. 230-231)

Giorgio Vasari
LAS VIDAS DE LOS MÁS EXCELENTES ARQUITECTOS,PINTORES Y ESCULTORES ITALIANOS DESDE CIMABUE A NUESTROS TIEMPOS
Madrid, 1998, Tecnos.




“Esta obra, acabada del todo, pero cuando todavía no había sido trasladada a su lugar, estuvo a punto de acabar mal, pues se cuenta que, cuando se embarcó para ser llevada a Palermo, una horrible tormenta provocó que la nave que la llevaba chocara contra un escollo, de manera que se abrió y se perdieron hombres y mercancías, excepto esa tabla, que tal y como estaba empaquetada fue conducida por el mar hasta Génova; ahí fue repescada y sacada a tierra. Se consideró algo divino y por eso se puso en custodia, pues se había mantenido ilesa y sin mancha o defecto alguno, pues hasta la furia de los vientos y las olas del mar respetaron la belleza de esta obra.” (p. 354)
[Vasari se refiere a la pintura El Pasmo de Sicilia, de Rafael Sanzio.]