martes, 23 de septiembre de 2025

Juan José Saer
LA GRANDE (I)
Barcelona, 2008, RBA.



“Mientras lo iba siguiendo por la calle, tuve una impresión rarísima que nunca había tenido antes y que, no quiero mentirle, me intranquilizó bastante. Me parecía que caminábamos por la misma calle, en el mismo espacio, pero en tiempos diferentes. Se me ocurrió que si me acercaba a él para saludarlo, a pesar de haber pasado conmigo toda la mañana no me reconocería, o peor, ni siquiera me vería, porque estábamos moviéndonos en dimensiones temporales diferentes como en las series de ciencia-ficción.” (p. 28)
[Toda la cursiva pertenece a la cita.]