Textos para la reflexión
En este espacio encontrarás información sobre todas mis publicaciones: NARRATIVA, EDUCACIÓN, HISTORIA Y ANTROPOLOGÍA.
A FAVOR DEL PENSAMIENTO LIBRE
sábado, 2 de mayo de 2026
Robert D. Kaplan
TIERRA BALDÍA (II)
Barcelona, 2025, RBA.
“Las armas nucleares siguen teniendo su uso, y no solo para el lado perdedor o más débil en una guerra convencional. Un líder provisto de armas nucleares, o cualquier clase de armas de destrucción masiva (ADM) en realidad, tiene protección frente a una invasión extranjera. El dictador libio Muamar el Gadafi renunció a sus armas de destrucción masiva y en consecuencia los estadounidenses apoyaron su derrocamiento y asesinato, pues estaba claro que no tenía defensa frente a una revuelta popular ni armas no convencionales a gran escala para utilizar o amenazar con utilizar. El dictador norcoreano Kim Jong-un mantuvo sus armas nucleares, así que Estados Unidos no se ha arriesgado a una guerra con su régimen. (…) Si Rusia no hubiera tenido un arsenal de armas nucleares, la administración Biden habría dotado probablemente a Ucrania con más tipos de armamento y mucho antes. Luego está el caso del clerical Irán, que durante décadas se concentró obsesivamente en su programa nuclear porque sabía que, incluso sin detonar una de esas bombas, su capacidad para intimidar a sus vecinos se multiplicaría por varios órdenes de magnitud. Los arsenales nucleares, o sus equivalentes, existirán probablemente siempre, ya que no es necesario detonar una bomba nuclear para sacarle partido.” (pp. 70-71)
Aude Lancelin / Marie Lemonnier
LOS FILÓSOFOS Y EL AMOR (I)
Barcelona, 2025, Deusto.
“El psicoanálisis acostumbró demasiado a la mente a descubrir motivos sexuales detrás de cada acción o palabra. ¿No cabría pensar, por el contrario, que la libido a menudo sirve para disimular finalidades muy distintas?” (p. 13).
TIERRA BALDÍA (I)
Barcelona, 2025, RBA.
“Una crisis en una parte de mundo puede migrar fácil e instantáneamente a la otra parte del mundo. Puesto que cada lugar es estratégico, las posibilidades de conflicto resultan más numerosas que nunca. Y, a pesar de ello, jamás se ha visto un gobierno mundial en perspectiva. Las Naciones Unidas han servido de extensión de los conflictos de las grandes potencias, sin mitigarlos, o de foro de atención de esos conflictos, en particular en rincones remotos del mundo en vías de desarrollo, como el África subsahariana, que las grandes potencias consideran por lo menos secundarios o irrelevantes. En cuanto a las instituciones globales como el G-7 o el G-20, la descripción más precisa, como el presidente de Eurasia Group, Ian Bremmer, ha indicado, es G-CERO. Es decir, no existe un grupo de países que puedan trabajar juntos coherentemente con el fin de aliviar las crisis individuales del mundo.” (p. 61)