martes, 12 de mayo de 2026

Aude Lancelin / Marie Lemonnier
LOS FILÓSOFOS Y EL AMOR (II)
Barcelona, 2025, Deusto.

 

“He aquí el agujero negro de la filosofía. Uno de los grandes misterios sin resolver de la historia junto con los estigmas de santa Catalina de Siena, el asesinato de Kennedy o los moáis de la isla de Pascua. Hablamos de la sexualidad de Immanuel Kant, abismo de hielo donde la razón se pierde, por decirlo à la Victor Hugo. ¿Quién no se ha quedado atónito al leer su nota biográfica? Nació en Könisberg en 1724 y pasó allí su vida entera, entregado de manera exclusiva a la meditación y la enseñanza. Ningún suceso notable perturbó una existencia puramente intelectual. No tuvo mujer, ni amante, ni hijos legítimos o ilegítimos, ni líos con la criada, ni amores homosexuales conocidos o sospechados. (…) Nada. Fue sólo un viejo sirviente, con horario de reloj suizo y dedicado al trabajo continuo.” (p. 79)

 


José Más
EN EL PAÍS DE LOS BUBIS (II)
La Coruña, 2010, Ediciones del Viento.


 

“Los compañeros de viaje habían aumentado durante nuestra corta ausencia. El silencio que antes reinaba en aquel sitio habíase cambiado en una espantosa gritería; la cámara, tan limpia, estaba ahora convertida en un vaciadero de cáscaras de naranja y de plátanos, y el ambiente despedía un tufillo peculiar e inconfundible. Olía a carne de negros; olor penetrante y molesto en sumo grado.” (p. 60)

“Hoy, en la paz de la tarde, he leído un libro. Quizá haya sido por el estado de mi ánimo, pero he sentido en alguno de sus párrafos el hálito de lo misterioso y lo sublime.
   El libro se titula William Shakespeare, y lo firma un coloso: Víctor Hugo. El mar y el cielo frente a frente. Una inmensidad contemplando a la otra.” (p. 79) 


Robert D. Kaplan
TIERRA BALDÍA (III)
Barcelona, 2025, RBA.

 

“«Cuando eres arrastrado a algo en lo que no crees realmente -porque de lo contrario te identificas con los malos, y tu identidad primaria es ser uno de los buenos- acabarás apoyando cosas» que son repugnantes. «Y, a menos que, haya una fuerza moral que lo pare, la caída se acelerará».” (p. 205)
[Kaplan cita aquí a Gary Saul Morson, profesor de literatura en la Northwestern University.]

José Más
EN EL PAÍS DE LOS BUBIS (I)
La Coruña, 2010, Ediciones del Viento.



“Cerca de la repostería, que estaba en un pasillo cubierto, pude contemplar a nuestro admirable cocinero, con su enorme gorro blanco y su gran delantal. Era filipino, Parecía un cerdo de los que se crían en Castilla, de piel amarillenta y carne fofa. Tenía un vientre sardanapalesco y unos brazos rollizos y brillantes, como impregnados de manteca. Fumaba en una pipa de madera, y el humo ponía un velo sutil sobre sus ojos, adormilados y oblicuos. Su nariz, chata, daba la impresión de que se la habían aplastado con una piedra.” (p. 38)

sábado, 2 de mayo de 2026

Robert D. Kaplan
TIERRA BALDÍA (II)
Barcelona, 2025, RBA.



“Las armas nucleares siguen teniendo su uso, y no solo para el lado perdedor o más débil en una guerra convencional. Un líder provisto de armas nucleares, o cualquier clase de armas de destrucción masiva (ADM) en realidad, tiene protección frente a una invasión extranjera. El dictador libio Muamar el Gadafi renunció a sus armas de destrucción masiva y en consecuencia los estadounidenses apoyaron su derrocamiento y asesinato, pues estaba claro que no tenía defensa frente a una revuelta popular ni armas no convencionales a gran escala para utilizar o amenazar con utilizar. El dictador norcoreano Kim Jong-un mantuvo sus armas nucleares, así que Estados Unidos no se ha arriesgado a una guerra con su régimen. (…) Si Rusia no hubiera tenido un arsenal de armas nucleares, la administración Biden habría dotado probablemente a Ucrania con más tipos de armamento y mucho antes. Luego está el caso del clerical Irán, que durante décadas se concentró obsesivamente en su programa nuclear porque sabía que, incluso sin detonar una de esas bombas, su capacidad para intimidar a sus vecinos se multiplicaría por varios órdenes de magnitud. Los arsenales nucleares, o sus equivalentes, existirán probablemente siempre, ya que no es necesario detonar una bomba nuclear para sacarle partido.” (pp. 70-71)

Aude Lancelin / Marie Lemonnier
LOS FILÓSOFOS Y EL AMOR (I)
Barcelona, 2025, Deusto.


“El psicoanálisis acostumbró demasiado a la mente a descubrir motivos sexuales detrás de cada acción o palabra. ¿No cabría pensar, por el contrario, que la libido a menudo sirve para disimular finalidades muy distintas?” (p. 13).

Robert D. Kaplan
TIERRA BALDÍA (I)
Barcelona, 2025, RBA.


“Una crisis en una parte de mundo puede migrar fácil e instantáneamente a la otra parte del mundo. Puesto que cada lugar es estratégico, las posibilidades de conflicto resultan más numerosas que nunca. Y, a pesar de ello, jamás se ha visto un gobierno mundial en perspectiva. Las Naciones Unidas han servido de extensión de los conflictos de las grandes potencias, sin mitigarlos, o de foro de atención de esos conflictos, en particular en rincones remotos del mundo en vías de desarrollo, como el África subsahariana, que las grandes potencias consideran por lo menos secundarios o irrelevantes. En cuanto a las instituciones globales como el G-7 o el G-20, la descripción más precisa, como el presidente de Eurasia Group, Ian Bremmer, ha indicado, es G-CERO. Es decir, no existe un grupo de países que puedan trabajar juntos coherentemente con el fin de aliviar las crisis individuales del mundo.” (p. 61)