martes, 2 de diciembre de 2025

Wolfram Eilenberger
EL FUEGO DE LA LIBERTAD
El refugio de la filosofía en tiempos sombríos, 1933-1943.
(II)



“Cabe señalar que el comportamiento de Beauvoir hacia sus amantes femeninas de esa época no difería mucho, tanto en actitud como en discurso, de los roles que Sartre asumía en sus innumerables affaires. La pauta de Beauvoir también se caracterizaba por una actitud de dominio manipulador tan distante del placer como carente de empatía: juegos casuales para refrescar el propio yo (sin preocuparse demasiado por las consecuencias de sus actos en la conciencia ajena).
   Mientras que Sartre se ufanaba en sus cartas a Beauvoir de ser un «redomado sobón» y, en ese papel, hablaba de «nalgas con forma de gotas» o de la asombrosa disposición a los besos íntimos de las recientes conquistas, a Beauvoir le interesaba subrayar cuán indiferente, falto de deseo, incluso desagradable era su encuentro con antiguas alumnas (hasta el punto de incluir quejas demasiado concretas sobre el molesto olor fecal de la seducida durante las relaciones sexuales). Sobre sus amantes, Beauvoir hablaba con Sartre de «hombre a hombre», es decir, como un sujeto sobre objetos. En todo caso, esta forma de asimilación la había interiorizado ella sola.” (p. 211)