TIERRA BALDÍA (I)
Barcelona, 2025, RBA.
“Una crisis en una parte de mundo puede migrar fácil e instantáneamente a la otra parte del mundo. Puesto que cada lugar es estratégico, las posibilidades de conflicto resultan más numerosas que nunca. Y, a pesar de ello, jamás se ha visto un gobierno mundial en perspectiva. Las Naciones Unidas han servido de extensión de los conflictos de las grandes potencias, sin mitigarlos, o de foro de atención de esos conflictos, en particular en rincones remotos del mundo en vías de desarrollo, como el África subsahariana, que las grandes potencias consideran por lo menos secundarios o irrelevantes. En cuanto a las instituciones globales como el G-7 o el G-20, la descripción más precisa, como el presidente de Eurasia Group, Ian Bremmer, ha indicado, es G-CERO. Es decir, no existe un grupo de países que puedan trabajar juntos coherentemente con el fin de aliviar las crisis individuales del mundo.” (p. 61)