L´ADVERSAIRE
Paris, 2002, P.O.L Editeur.
Je suis entré en relation avec lui, j’ai assisté à son procès. J’ai essayé de raconter précisément, jour après jour, cette vie de solitude, d’imposture et d’absence. D’imaginer ce qui tournait dans sa tête au long des heures vides, sans projet ni témoin, qu’il était supposé passer à son travail et passait en réalité sur des parkings d’autoroute ou dans les forêts du Jura. De comprendre, enfin, ce qui dans une expérience humaine aussi extrême m’a touché de si près et touche, je crois, chacun d’entre nous.” (Texto de Carrère en la contraportada del libro.)
Me relacioné con él, asistí a su juicio. He intentado relatar con precisión, día tras día, esta vida de soledad, de impostura y de ausencia. Imaginar qué pasaba por su cabeza a lo largo de las horas vacías, sin proyecto ni testigo, que aparentaba pasar trabajando y que, en realidad, pasaba en aparcamientos de autopista o en los bosques del Jura. Comprender, en fin, lo que en una experiencia humana tan extrema me ha tocado tan de cerca y toca, creo, a cada uno de nosotros.”
(...)
...et quand on est pris dans cet engrenage de ne pas vouloir décevoir, le premier mensonge en appelle un autre, et c'est toute une vie...” (pp. 56-57)
"Creemos que es un hombre lo que tenemos delante de nosotros, pero en realidad ya no es un hombre, hace mucho tiempo que ya no es un hombre. Es como un agujero negro, y ya lo verá, nos va a estallar en la cara. La gente no sabe lo que es, la locura. Es terrible. Es lo más terrible que hay en el mundo
(…)
...y cuando estamos atrapados en este engranaje de no querer decepcionar, la primera mentira llama a otra, y así toda una vida...".



