sábado, 7 de septiembre de 2024

José Ortega y Gasset
OBRAS COMPLETAS
TOMO II-EL ESPECTADOR (1916-1934 )-”LA VIDA EN TORNO”

REVISTA DE OCCIDENTE, 1963, Madrid.
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 “Soy un hombre que ama verdaderamente el pasado. Los tradicionalistas, en cambio, no le aman; quieren que no sea pasado, sino presente. Amar el pasado es congratularse de que efectivamente haya pasado, y de que las cosas, perdiendo esa rudeza con que al hallarse presente arañan nuestros ojos, nuestros oídos y nuestras manos, asciendan a la vida más pura y esencial que llevan en la reminiscencia.” (p. 43)

Bernard Werber
LES THANATONAUTES (I)
Paris, 1994, Albin Michel.


 

“El arcángel Gabriel desciende a la Tierra para dirigirse a la asamblea general de Naciones Unidas. Su discurso es simple y directo. Los humanos no paran de reproducirse, sus servicios, comunica, están completamente desbordados por las defunciones diarias. ¡Siete mil millones de humanos es demasiado! ¡Cómo pesar todas estas almas con solo tres arcángeles jueces, trabajando incluso las veinticuatro horas! El país naranja está saturado de almas en espera. Los informes son chapuceros. Se han cometido errores. Personas honestas se han reencarnado en gángsteres mientras que crápulas absolutos se han convertido en espíritus puros, con un ciclo de reencarnaciones interrumpido injusta y prematuramente.
   En consecuencia, el arcángel Gabriel presenta dos alternativas a los humanos: regular de forma adecuada los nacimientos o enviar ayuda al cielo.” (p. 479; la traducción es mía.)

[En la obra de Werber el pais naranja o anaranjado es uno de los escenarios del más allá.]


“L’archange Gabriel descend sur Terre pour s’adresser à l’assemblée générale des Nations unies. Son discours est simple et direct. Les humains ne cessant de se reproduire, ses services, dit-il, sont complètement submergés par les défunts de chaque jour. Sept milliards d’humains, c’est trop ! Comment peser toutes ces âmes avec seulement trois juges-archanges, même travaillant vingt-quatre heures sur vingt-quatre ! Le pays orange est saturé d’âmes en attente. Les dossiers sont bâclés. Il y a eu des erreurs. Des sages ont été réincarnés en gangsters tandis que de parfaites crapules devenaient esprits purs, avec un cycle de réincarnations prématurément et injustement interrompu.
   L’archange Gabriel présente donc un choix aux humains: soit réguler enfin convenablement les naissances, soit envoyer de l’aide au ciel.”

viernes, 6 de septiembre de 2024

Juan de la Encina
(seudónimo de Ricardo Gutiérrez Abascal; 1883-1963)
RETABLO DE LA PINTURA MODERNA (II)
Madrid, 1971, Espasa-Calpe.



“El sentido realista está presente en la zona más ancha de la pintura. Aun en los llamados pintores idealistas podemos observarlo. Así, el sentido realista se filtra por la mayor parte de las formas artísticas. Ahora bien, cuando un arte alcanza la madurez, es decir, se hace clásico, no es realista, aunque contenga elementos que sean tales. El gran arte no es imitativo, en el sentido estrictamente realista, sino idealista y monumental. Puede templarse en la observación directa de la realidad, pero su vuelo se remonta hacia los cielos, rompiendo los grilletes de la naturaleza y de lo real.” (p. 171)


 


Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (III)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.


 

“Los institutos religiosos influyen, también, en las evoluciones artísticas. Lutero, cuyos conocimientos musicales no eran desdeñables, eliminó la influencia de los intérpretes con el empleo del coral, canto colectivo que adquirió tal importancia, que Schweitzer ve en él la base de la obra de Bach.” (p. 123)
[Albert Schweitzer (1875-1965) fue un organista y polímata alemán muy influido por la obra de Bach.]

“El número de oberturas que forman parte del repertorio sinfónico, procedentes de obras teatrales que no se representan, es muy elevado. (…) El primer objetivo de algunas de ellas fue conseguir el silencio del público antes de comenzar la representación. El compositor empleaba la primera que lo satisfacía, y si Beethoven se atormentó escribiendo cuatro oberturas para su única ópera, Fidelio, Rossini no dudó en utilizar la misma obertura para varias de sus numerosas óperas.” (p. 131)

Juan de la Encina
(seudónimo de Ricardo Gutiérrez Abascal; 1883-1963)
RETABLO DE LA PINTURA MODERNA (I)
Madrid, 1971, Espasa-Calpe.



“El autor, por razones especiales que no son del caso, se halla ahora completamente apartado del ruido y barullo que todavía se arma en torno a las artes y espera no incurrir en la flaqueza de retornar a él. Cree que el mundo o mundillo artístico padece de una descomunal hipertrofia de palabrerías -palabrerías que no hay que achacar solamente a la crítica al uso, o al servicio de marchantes, sino, y no menos, tal vez más, a los mismos artistas-. Estamos en la era del reclamo, de la propaganda, es decir, en la de la mentira interesada que no repara ni en medios ni en fines.
   De ese modo, si el arte descaece, la crítica agoniza, si no ha muerto ya, a no ser la de aquellos que cultivan la historia de las artes, que ésta todavía está viva y no ha perdido su antigua dignidad, aunque tal vez sí su antiguo vigor. Existe, al parecer, una especie de confabulación tácita de artistas, marchantes, críticos y público ignaro para acabar con todo conato de crítica verdadera. Y lo cierto es que lo van consiguiendo. El refugio del crítico que sienta la dignidad de su oficio será de aquí en adelante, si Dios no dispone de otra cosa, el cultivo de la historia y la teoría del arte.” (pp. 16-17)

jueves, 8 de agosto de 2024

Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (II)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.




“Un tenor italiano, contratado para encarnar el protagonista del Otelo, de Verdi, tras haber estudiado musical y escénicamente su personaje observó que en cierto momento de la obra todos los tenores, a quienes le fue dado observar, se dirigían al fondo del escenario. No pudiendo encontrar justificación de orden musical ni escénico a tal desplazamiento, rogó a un amigo que le presentase a Tamagno, tenor que había estrenado Otelo, a quien hizo partícipe de sus dudas, preguntándole la razón de aquel movimiento escénico. Tamagno preguntó: «¿Van todos los Otelos hacia el fondo en ese momento? Pues no lo comprendo», afirmó. El joven tenor le dijo tímidamente que se desplazaban así, pues él mismo lo hizo durante las primeras representaciones de la obra. Barajando sus recuerdos Tamagno exclamó súbitamente: «¡Ah! ¡Sí! Ahora me acuerdo; yo iba allá a escupir antes de atacar el Si agudo.»

«¿Cómo extrañarse de que Mahler dijera que la tradición es la excusa para no pensar por sí mismo?»” (p. 111)


Goliarda Sapienza
AL FILO DEL MEDIODÍA (II)
Madrid, 2021, Altamarea.



“-Bueno, nada, solo que en mi casa no se podía decir «te quiero mucho», es muy excepcional y extraordinario: eran frases exageradas y remilgadas y no se podían decir palabrotas o blasfemar contra Dios o contra la Virgen. Una vez se me escapó un «me cago en Dios» que había escuchado en la escuela, y mi madre, tan seria que aún tiemblo cuando lo pienso, solamente me dijo: «¿Por qué molestas a ese señor, Goliarda? Es de mala educación. Y además, si no crees en él, ¿para qué lo nombras? Espero no volver a escucharte una tontería semejante.»” (p. 128)

“-Y aquellas palabras abrieron un abismo ante mí y entendí lo difícil que es el arte de no esperar nada... La más difícil de las artes...” (p. 192)

Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (I)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.


 

“Un auténtico intérprete elige entre los diferentes medios expresivos a su alcance, los que le permiten transmitir el contenido musical de la obra en un estilo adecuado y puro. Si antepone otro empeño o interés, se desvía de su misión, la traiciona. Tales casos no son extraños. Existen ejecutantes que usan las partituras para lucir su habilidad técnica sacrificando el estilo de la obra y abriendo la puerta al virtuosismo. La virtuosidad mata el estilo, y cuando éste desaparece deja de existir el arte. A mi juicio, en tales casos el concierto se convierte en una función de circo, y si el circo es un espectáculo que me distrae y agrada, recuerdo que Cocteau afirmaba que «existen unas horas parar tomar cocteles y otras para vomitarlos». La actividad del virtuoso convierte el medio en fin. El director que haga uso de una composición para lucimiento personal y sea incapaz de calar en el mensaje de la obra es un impotente. Pero se da cierto tipo de intérprete más peligroso, que de cualquier forma procura encontrar una interpretación distinta de las conocidas anteriormente para presentarse satisfecho y sonriente anunciando su creación. Falsa la actitud, falsa la interpretación y falsa la deducción; jamás creador: en el mejor de los casos solamente inventor.” (p. 97)

Goliarda Sapienza
AL FILO DEL MEDIODÍA (I)
Madrid, 2021, Altamarea.


 

“«Una actriz, señorita Sapienza, puede tener talento, fantasía, una voz, bonita, un buen porte, pero si no tiene memoria es mejor que ni siquiera empiece en este arte. Y no solo la memoria de las palabras, debe tener la memoria de las caras que ha visto y de las expresiones que ha observado. Es necesario observar todo y a todos, también a la gente que se encuentra en el tranvía. Ver y apoderarse, guardarse dentro de uno mismo todas las expresiones y todos los gestos. Cómo se hablan esos enamorados o cómo llora esa vieja en la estación al despedirse, para después sacarlos del momento y repetirlos, copiarlos tal y como han sido vistos».” (p. 31)

martes, 23 de julio de 2024

Bernard Werber
EL DESPERTAR DE LOS GATOS
Barcelona, 2022, Planeta.



“Cuando uno está acostumbrado a las mentiras, la verdad parece sospechosa.” (p. 110)

“Hay que darle gusto al cuerpo para que el alma sienta deseos de permanecer en ella.” (223)

“-Utilizaban a terceros países para enfrentarse, pero sin hacer la guerra directamente. En 1961, el ejército estadounidense decidió fabricar un gato biónico para espiar en la embajada de Rusia. Incrustaron aparatos eléctricos y electrónicos en el interior de su cuerpo.
(…)
-(...) Operaron al gato, que se llamaba Kitty, para introducirle una gran batería en el vientre, conectada con micrófonos colocados en las orejas y una antena metálica en la cola. La misión se denominaba «operación Gatito Acústico». El día fijado, los científicos dejaron a Kitty delante de la embajada. Estaba adiestrado para entrar en el edificio que constituía el objetivo, pero el desobedeció y volvió a salir. Los que escuchaban oyeron un gran ruido seco.
-¿El material electrónico se averió?
-Un taxi atropelló a Kitty. A pesar de todo, los militares estadounidenses reprodujeron el experimento de nuevo, y operaron a una decena de gatos para transformarlos en espías electrónicos. Ninguno tuvo éxito en su misión.” (pp. 290-291)

“Aquel para quien mañana es otro ayer está muerto.
Aquel que por la mañana sabe lo que va a ocurrirle por la tarde ya está muerto.
Aquel que solo aspira al inmovilismo y la seguridad ya está muerto.” (pp. 329-330)

martes, 2 de julio de 2024

 


Annie Ernaux
LA OTRA HIJA
Madrid, 2023, Cabaret Voltaire.



“Pero tú no eres mi hermana, nunca lo fuiste. No hemos jugado, comido, dormido juntas. Nunca te toqué, nunca te besé. No sé de qué color tienes los ojos. Nunca te he visto. No tienes cuerpo ni voz, solo eres una imagen plana en unas cuantas fotos en blanco y negro. No conservo ningún recuerdo de ti. Llevabas dos años y medio muerta cuando nací yo. Tú eres la criatura del cielo, la niñita invisible de la que nunca se habla, la ausente de todas las conversaciones. El secreto.” (pp. 16.17)
 

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (III)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.




“A pesar de que no tuvo éxito, la primera guerra de independencia india fue la primera intentona de poner en jaque las reglas del imperialismo británico y, noventa años más tarde, conllevaría finalmente la autonomía del país. Burton ya había advertido años atrás de resentimiento latente en la India en su libro sobre La Meca, indicando que los indios no iban a tardar en entender que «los ingleses no son valientes ni listos ni generosos ni civilizados, sino granujas aprovechados […] y mirarán hacia el futuro, hacia el momento de iluminación en el que los jóvenes liberales indios se alcen y expulsen a sus 'malvados invasores' de sus tierras».” (pp. 242-243)

David Pastor Vico
ÉTICA PARA DESCONFIADOS
Barcelona, 2023, Ariel.



“Hace ya algún tiempo, mientras llevaba a un buen amigo a la parada del metro, este me hizo una pregunta que me sorprendió: quería saber si yo me arrepentía de algo. Ahora te lo pregunto yo a ti: ¿te arrepientes de algo que hayas hecho dejado de hacer?
(…)
   «¡Por supuesto que sí!», respondí sin querer generar ningún tipo de falsa expectativa con un silencio de esos que usan los cretinos para darse importancia.
   Él me miró algo perplejo. Me dijo que con la gente que él se juntaba, y a la que respetaba, jamás reconocería su arrepentimiento por nada, pues eso podría ser interpretado como un gesto de debilidad.
(…)
Pretender que en 20 o 40 años sigamos pensando igual y que no quepa el arrepentimiento sobre ninguna de nuestras acciones pasadas es negar la capacidad de prender, cambiar y evolucionar que el tiempo nos brinda. Es hacer gala de inmadurez y cerrazón, es ser un inmovilista, un reaccionario, una persona acrítica que finalmente, se mirará hacia sí mismo, se descubrirá petrificado en sus ideas y en las creencias que heredó, como un ancla inamovible en su propio mundo pequeñito.” (p. 75)

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (II)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.




“Iba a pasar tan solo cuatro meses combatiendo en la guerra de Crimea. Llegó allí tras el cruel invierno de 1854 y se marchó justo antes de acabase la guerra, pero Burton sería testigo de suficiente incompetencia y corrupción, desde la compra de ascensos hasta el descarado favoritismo por las élites británicas, para confirmar su duradero desdén respecto a los mandos militares. Después de una breve parada en Sarayburnu, donde Florence Nigthingale había salido en dirección al hospital Barrack tan solo unos meses antes, Burton partió hacia Balaklava. La Comisión Sanitaria había estado allí hacía un mes, con la intención de limpiar el puerto de los miembros amputados y putrefactos que habían quedado tras la infame batalla de Balaklava, en la que habían muerto mil doscientos hombres en un solo día.
    Fue durante esa batalla cuando una unidad de la caballería ligera británica resultó devastada por el fuego enemigo, lo que inspiró el desgarrador poema de lord Alfred Tennyson, «La carga de la brigada ligera». La brigada, liderada por James Brudenell, séptimo conde de Cardigan, había sido enviada en una misión suicida que había dejado casi la mitad de sus seiscientos hombres muertos, capturados o heridos. Cardigan, que había pagado unas cuarenta mil libras por su nombramiento -el equivalente a cerca de dos millones de euros en la actualidad-, no solo sobrevivió a la carga sin resultar herido, sino que al regresar a casa fue recibido como un héroe. Tras jactarse de actos de valentía que tiempo después se supo que eran totalmente falsos, se retiró satisfecho y enormemente rico a la hacienda que tenía su familia desde el siglo XIV. Los hombres que estuvieron bajo su mando, sin embargo, siempre supieron la verdad. Para cuando Burton llegó a Crimea, los oficiales de caballería con los que se encontró se sentían «violentamente ofendidos a causa de los informes que indicaban que el conde de Cardigan tenía pensado volver al frente -escribió-, y oí decir a más de uno: 'No serviremos bajo su mando'.»”(pp. 115-116)

[Richard Francis Burton fue un polifacético explorador y traductor inglés, famoso por sus expediciones africanas y asiáticas.]


sábado, 15 de junio de 2024

Miguel Barnet
GALLEGO (III)
Buenos Aires, 2002, Editorial Sudamericana.

 

“Todas las noches era algo distinto. Bombas, asesinatos en el Laguito, tiroteos por la madrugada. Un infierno como en la época de Machado. Yo no he visto país más revuelto que éste. El que nace aquí viene con sangre caliente en las venas. Eso lo da la mezcla del africano con el peninsular. Porque al chino lo que le corre por las venas es cocimiento de tilo. Los chinos siempre han sido muy tranquilos. El día que le viraron el carro de hortalizas al chino Joaquín para ver si había armas escondidas debajo de las lechugas, el policía le dijo:
   -Si te cojo en el brinco, te la pelo, ¡cará!
   Joaquín miró todo el rebumbio con los brazos pegados al cuerpo. Cuando la policía se fue, recogió las legumbres del pavimento. Se quedó solo, porque la gente echó un pie de allí. Al poco rato se puso a empujar la carretilla, y cuando llegó a la calle Calzada empezó a gritar:
   -¡Tlae cole, lechuga, belenjena fleca!” (p. 194)

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (I)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.

 

"Speke tenía tal afición por la caza y el coleccionismo que incluso había decidido deliberadamente matar hembras de animales preñadas con el fin de estudiar, e incluso a veces comerse, sus fetos. «Había adquirido un curioso gusto por la  carne más joven -escribió de él un compañero de viaje-, inclinándose mayoritariamente por los no nacidos». Cualquier queja sobre esa práctica le resultaba ridícula.” (p. 65)
[J. H. Speke (1827–1864) fue un famoso militar y explorador inglés. Fue el primer europeo en alcanzar el lago Tanganica, hoy Victoria, y en situarlo como lugar de nacimiento del Nilo.]

lunes, 10 de junio de 2024

Miguel Barnet
GALLEGO (II)
Buenos Aires,
2002, Editorial Sudamericana.

 

“Me hice cierta reputación en el giro. Entré en el sindicato y poco a poco fui reuniendo unos quilos de nuevo. Con lo que gané puliendo los pisos del Hotel Plaza, a mano y con piedra pómez, le mandé algo más al abuelo. Me contestó enseguida. Y me pidió un radio de piedra de galena. Cometí el error de mandarle uno de corriente, marca Phillips, de los primeros que llegaron aquí. Ni yo tenía para mí, pero mi abuelo se aburría mucho, y como me decía el aventurero y tal, le quise dar una respuesta. En carta de acuse me mandó a decir que ni habían desempaquetado el radio, porque como en la aldea no había electricidad, era inútil sacarlo. Pues, grano a grano, reuní doscientos cincuenta pesos y se los mandé para que pudieran instalar la luz allá, lo cual hicieron, como era de esperar, y así pudieron oír la radio. En la carta mi abuelo me contó que la aldea se alborotó tanto con la radio, que me hicieron una misa en salud en la parroquia del padre Córdoba. Por primera vez recibí cartas de desconocidos agradeciendo el envío. Algunos me pedían zapatos y otros una radio igual. Yo no pude mandar nada. Lo que tenía guardado era para mi porvenir. Simplemente no contesté las cartas. El que, como yo, vivía de tocineta y bacalao escocés, ¡qué cartas ni que regalos iba a mandar!” (pp. 113-114)


lunes, 3 de junio de 2024

 


Miguel Barnet
GALLEGO (I)
Buenos Aires,
2002, Editorial Sudamericana.

 

 “Lo más cómico que vi en un cine fue lo de la gallega de los Méndez Capote; una familia amiga de los Conill y de los Hevia, todas del Vedado. La gallega se llamaba Vicenta. Yo la conocía bien. Era una gallega graciosa, pero muy asustadiza. Siempre llevaba las manos en los bolsillos del uniforme de sirvienta. Y no quería hablar con nadie. Soñaba con volver a ver a su madre en Lugo. No sé a quién se le ocurrió llevarla al cinematógrafo. Pero me acuerdo que yo estaba sentado unas filas detrás, y de pronto veo que cae un aguacero torrencial en la película. No se veían las diligencias. El agua lo cubría todo en la pantalla. Los caballos se refugiaron en los establos y debajo de los árboles. Cuando, sin esperarlo nadie, se oye la voz de Vicenta, que le dice a la otra que tenía al lado:
-¡Corre, Manuela, que dejé todas las ventanas abiertas!
   El griterío que se formó en el cine fue muy sonado: carcajadas, palmadas, rechiflas, el diablo y la vela.” (p. 102)

sábado, 25 de mayo de 2024

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (III)
Barcelona, 2016, Obelisco.



“Katsuhiko Matsunaga, un químico marino de la universidad de Hokkaido, descubrió que a partir de la hojarasca hay ácidos que son transportados hasta el mar a través de arroyos y ríos. Allí estimulan el crecimiento del plancton, el cual constituye el primer y más importante eslabón de la cadena alimentaria. ¿Más peces gracias al bosque? El investigador fomentó las plantaciones de árboles cerca de la costa, las cuales consiguieron aumentar la producción de pescado y ostras.” (pp. 213-214)

Eugene Izzi
LA ENCERRONA
La Puebla de Cazalla (Sevilla), 2008, Barataria.


“Tenso, con brío, preparado, Fabe dobló la esquina y echó a andar lentamente Clark arriba. Una de las cosas que más le gustaban de su barrio era la mezcla. Una vieja con un andrajoso abrigo de lana esperaba a que cambiara de color el semáforo; tenía un carro de la compra con todas sus posesiones terrenales aferrado como si le fuera la vida en ello mientras el viento le metía en los ojos el pelo mugriento e infestado de piojos. Le resbalaban los mocos de la nariz a la barbilla, y de ahí iban a caer a la pechera de su harapiento abrigo. La parte delantera del carrito casi tocaba un Cadillac negro aparcado cuyo propietario estaba apoyado en el parachoques delantero con un largo abrigo casi hasta los tobillos hecho de piel de camello. Su pulcro corte de pelo a navaja de cincuenta dólares era mecido muy a la moda por la brisa mientras miraba el reloj de pulsera con impaciencia, y Fabe veía ya desde mitad de manzana que la fina pieza de oro en su muñeca derecha probablemente hubiera alimentado a la pordiosera durante seis meses.” (pp. 41-42)

martes, 21 de mayo de 2024

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (II)
Barcelona, 2016, Obelisco.


“El biólogo de San Petersburgo, Boris Tokin, describió ya en 1956 lo siguiente: si a una gota de agua contaminada se le añade una gota de agujas de pícea o pino trituradas, en menos de un segundo todos los seres vivos habrán muerto. En el mismo artículo Tokin afirma que el aire de los bosques jóvenes de pinos prácticamente no contiene gérmenes a causa de los fitoncidas que liberan sus agujas.” (p. 140)
[Wikipedia: Los fitoncidas son compuestos orgánicos volátiles aleloquémicos antimicrobianos derivados de plantas. La palabra, que significa "exterminado por la planta", fue acuñada en 1928 por el Dr. Boris P. Tokin, un bioquímico ruso de la Universidad de Leningrado. Descubrió que algunas plantas emiten sustancias muy activas que les impiden pudrirse o ser devoradas por algunos insectos y animales.]


viernes, 17 de mayo de 2024

Andrew Carnegie
THE GOSPEL OF WEALTH
www.carnegie.org/publications/the-gospel-of-wealth/

 

“The price which society pays for the law of competition, like the price it pays for cheap comforts and luxuries, is also great; but the advantages of this law are also greater still, for it is to this law that we owe our wonderful material development, which brings improved conditions in its train. But, whether the law be benign or not, we must say of it, as we say of the change in the conditions of men to which we have referred: It is here; we cannot evade it; no substitutes for it have been found; and while the law may be sometimes hard for the individual, it is best for the race, because it insures the survival of the fittest in every department. We accept and welcome, therefore, as conditions to which we must accommodate ourselves, great inequality of environment, the concentration of business, industrial and commercial, in the hands of a few, and the law of competition between these, as being not only beneficial, but essential for the future progress of the race.” (p. 3)

“El precio que paga la sociedad por la ley de la competencia, así como el precio que paga por las comodidades y los lujos baratos es también elevado; pero las ventajas de esta ley son aún mayores, porque a ella debemos nuestro maravilloso desarrollo material, que trae consigo la mejora de las condiciones de vida. Pero, sea o no beneficiosa, hay que decir de ella, lo mismo acerca del cambio de las condiciones de vida del hombre a que nos hemos referido: esto es así y no podemos evitarlo; no hemos encontrado nada que pueda sustituirla, y si bien es dura en ocasiones para el individuo, es buena para la raza, pues asegura la supervivencia de los más aptos en todos los ámbitos. Aceptamos y aplaudimos, en consecuencia, como condiciones a las que debemos acomodarnos, la gran desigualdad del entorno, la concentración de los negocios industriales y comerciales en manos de unos pocos y la ley de competencia entre estos, por ser, no solo beneficiosa, sino esencial para el progreso futuro de la raza.”
[La traducción es mía.]

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (I)
Barcelona, 2016, Obelisco.

 

“Cuando inicié mi andadura profesional como agente forestal, sabía tanto de la vida secreta de los árboles como un carnicero de los sentimientos de los animales.” (p. 9)

“Por otra parte, hace cuatro siglos se hizo una observación en la sabana africana. Allí, las jirafas se alimentan de las acacias de copa plana, lo que a estos árboles no les gusta nada. Para ahuyentar a los grandes herbívoros, las acacias envían en cuestión de minutos sustancias tóxicas a las hojas. Las jirafas lo saben y pasan al siguiente árbol. ¿El siguiente? Primero dejan unos cuantos ejemplares a la izquierda y siguen con su festín unos cien metros más allá. El motivo es asombroso: la acacia atacada emite un gas de aviso (en este caso etileno), el cual indica a los congéneres de los alrededores que se aproxima un peligro. De esta manera, todos los ejemplares que reciben el aviso envían también sustancias tóxicas para prepararse. Las jirafas conocen este juego, por lo que avanzan un poco más a través de la sabana, donde encuentran árboles que no han sido avisados. O bien, trabajan contra el viento. Ya que los olores se expanden con el viento hacia los árboles vecinos y, si los animales se mueven en la dirección contraria del viento, encuentran acacias cercanas que no han sido avisadas de su presencia. Estos procesos también tienen lugar en nuestros bosques, bien se trate de hayas, píceas o robles. Todos detectan la presencia de alguien que merodea cerca de ellos.”(pp. 15-16)

Herbert Spencer
SOCIAL STATICS (II)
https://oll.libertyfund.org/titles/spencer-social-statics-1851



“There are many very amiable people—people over whom in so far as their feelings are concerned we may fitly rejoice—who have not the nerve to look this matter fairly in the face. Disabled as they are by their sympathies with present suffering, from duly regarding ultimate consequences, they pursue a course which is very injudicious, and in the end even cruel. We do not consider it true kindness in a mother to gratify her child with sweetmeats that are certain to make it ill. We should think it a very foolish sort of benevolence which led a surgeon to let his patient’s disease progress to a fatal issue, rather than inflict pain by an operation. Similarly, we must call those spurious philanthropists, who, to prevent present misery, would entail greater misery upon future generations. All defenders of a poor-law must, however, be classed amongst such. That rigorous necessity which, when allowed to act on them, becomes so sharp a spur to the lazy, and so strong a bridle to the random, these paupers’ friends would repeal, because of the wailings it here and there produces. Blind to the fact, that under the natural order of things society is constantly excreting its unhealthy, imbecile, slow, vacillating, faithless members, these unthinking, though well-meaning, men advocate an interference which not only stops the purifying process, but even increases the vitiation—absolutely encourages the multiplication of the reckless and incompetent by offering them an unfailing provision, and discourages the multiplication of the competent and provident by heightening the prospective difficulty of maintaining a family. And thus, in their eagerness to prevent the really salutary sufferings that surround us, these sigh-wise and groan-foolish people bequeath to posterity a continually increasing curse.” (CHAPTER XXV. poor-laws.§ 6.)

“Hay mucha gente amigable -gente de la que debemos alegrarnos razonablemente en lo que respecta a sus sentimientos- que no tienen el valor de afrontar este asunto. Incapacitados por su empatía con el sufrimiento actual para considerar las consecuencias últimas, proceden de manera muy imprudente y, al final, incluso cruel. No consideramos verdadera bondad en una madre gratificar a su hijo con dulces que con seguridad lo enfermarán. Deberíamos pensar que es una especie estúpida de benevolencia la que lleva a un cirujano a permitir que la enfermedad de un paciente avance hasta un fatal desenlace antes que infligir dolor por medio de una intervención. Del mismo modo deberíamos llamar a aquellos filántropos espurios que, por impedir la miseria actual, provocarían mayor miseria en las generaciones futuras. Sin embargo, todos los defensores de la ley de pobres deben clasificarse entre ellos. Esta rigurosa necesidad que, cuando se le permite actuar sobre ellos, se convierte en una espuela tan aguda para los perezosos y en una brida tan fuerte para el azar, los amigos de estos pobres la revocarían, debido a los lamentos que produce aquí y allá. Ciegos al hecho de que, bajo el orden natural de las cosas, la sociedad está constantemente excretando a sus miembros enfermos, imbéciles, lentos, vacilantes y desesperanzados, estos irreflexivos, aunque bien intencionados, abogan por una interferencia que no sólo detiene el proceso de purificación, sino que incluso aumenta el vicio -alienta completamente la proliferación de los imprudentes y de los incompetentes, ofreciéndoles una provisión inagotable, y desalentando la proliferación de los competentes y previsores al aumentar la posible dificultad de mantener una familia. Y de esta manera, en su afán por evitar los realmente saludables sufrimientos que nos rodean, estos suspirantes y quejumbrosos legan a la posteridad una maldición cada vez mayor.”
[La traducción es mía,]


 

Herbert Spencer
SOCIAL STATICS (I)
https://oll.libertyfund.org/titles/spencer-social-statics-1851

 

“In whichever rank you see corruption, be assured it equally pervades all ranks—be assured it is the symptom of a bad social diathesis. Whilst the virus of depravity exists in one part of the body politic, no other part can remain healthy.” (CHAPTER XX. The Constitution Of The State. § 7)

“Cualquiera que sea el nivel en el que veáis la corrupción, estad seguros de que impregna por igual todos los niveles -estad seguros de que es el síntoma de una mala diátesis social. Mientras el virus de la depravación exista en una parte del cuerpo político, ninguna otra parte puede permanecer sana.”
[Según la RAE, diátesis es la “predisposición orgánica a contraer una determinada enfermedad”. Las traducción es mía,]


sábado, 11 de mayo de 2024

José Luis Abellán
PANORAMA DE LA FILOSOFÍA ESPAÑOLA ACTUAL
-UNA SITUACIÓN ESCANDALOSA-

Madrid, 1978, Espasa-Calpe.



“Uno de los fenómenos más curiosos y sintomáticos de la actual sociedad española, dentro de la esfera de la cultura, es la radicalización comercial de las editoriales. Nadie puede negar que el libro es un producto industrial que se vende en el mercado, pero ello no ha sido tradicionalmente óbice para que esas mismas editoriales cumplieran su función cultural. Es proverbial la figura del editor que se preciaba de publicar un libro, literaria, artística o intelectualmente valioso, y desde luego, en la mayoría de los casos, el carácter empresarial de su labor, no les ha impedido sentirse al mismo tiempo agentes de cultura. Era ese precisamente uno de los orgullos de su profesión, que parece haber desaparecido. La situación ha cambiado tan radicalmente que hoy es difícil encontrar un editor que se interese por el valor cultural intrínseco del libro. Éste es una mercancía más, y su único valor reside en su capacidad de convertirse en dinero. Su carácter híbrido -mitad comercial, mitad cultural- es soslayado por el editor actual, a quien sólo interesa el primer término de la ecuación. El desinterés por la segunda vertiente, ha llegado a tal extremo que hoy es frecuente el director de una editorial que no lee jamás los libros que publica. A medida que estos van llegando a sus manos, los entrega a los expertos en marketing de su empresa, quienes tras las correspondientes indagaciones dictaminan sobre su valor  como artículo de consumo dentro del mercado. Una vez recibido el informe, y sin atender a otros criterios, tal editor decide o no su publicación. En esta operación las únicas variables que cuentan: el precio, la tirada, la inversión, la salida inicial, el incentivo de compra y su persistencia...; jamás la calidad literaria, el aporte cultural, la novedad de su planteamiento o la utilidad de su contenido.
   En esta situación se comprende que en nuestra industria editorial hayan empezado a cobrar primerísimo relieve circunstancias que tradicionalmente han jugado un papel secundario: la cubierta, el diseño, el formato, el color, y en lugar muy destacado, el título. Éste ha de ser original, llamativo e incitar a su adquisición por parte del posible comprador. Nos encontramos así con que hoy predomina el carácter publicitario del título, pasando a segundo plano su valor informativo, su adecuación al contenido o su calidad literaria. El título tiene que vender; lo demás... ¡allá se avenga!” (pp. 25-26)

Jacques Prévert
PAROLES
Gallimard, 2023, Paris.



“DÉJEUNER DU MATIN

Il a mis le café
Dans la tasse
Il a mis le lait
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre
Dans le café au lait
Avec la petite cuillère
Il a tourné
Il a bu le café au lait
Et il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé
Une cigarette
Il a fait des ronds
Avec la fumée
Il a mis les cendres
Dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s’est levé
Il a mis
Son chapeau sur sa tête
Il a mis son manteau de pluie
Parce qu’il pleuvait
Et il est parti
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j’ai pris
Ma tête dans ma main
Et j’ai pleuré.” (pp. 148-149)


“EL DESAYUNO

Ha echado el café
En la taza
Ha echado la leche
En la taza de café
Ha echado el azúcar
En el café con leche
Con la cucharita
Lo ha removido
Se ha bebido el café con leche
Y ha dejado la taza
Sin hablarme
Ha encendido
Un cigarrillo
Ha hecho anillos
Con el humo
Ha echado la ceniza
En el cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se ha levantado
Se ha puesto
Su sombrero en la cabeza
Se ha puesto el impermeable
Porque llueve
Se ha marchado
Bajo la lluvia
Sin una palabra
Sin mirarme
Y yo me he llevado
Las manos a la cara
Y he llorado.”
[La traducción es mía.]


miércoles, 3 de abril de 2024

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (IV)
Barcelona, 2022, Penguin Random House.



“Fue en este clima de eterna desmovilización -idéntico cada año, pero cada año más caluroso-, cuando en Roma se volvió a votar por el primer edil. En el curso de dos semanas la ciudad salió de la gestión provisional y regresó oficialmente a la normalidad. Fuera el comisario extraordinario, dentro el nuevo alcalde. La primera mujer alcaldesa de la ciudad.
   La situación, constaté desde Turín, no volvió a la normalidad. La ciudad seguía hundiéndose en un caos que se hizo más ostentoso por la presencia de quien, respaldada por un mandato popular, gobernaba ahora el timón de la barca.
   La alcaldesa -elegida en virtud de la ola de protestas contra la vieja clase política- parecía incluso más imponente que sus predecesores. Los turistas se desperdigaban entre interminables ineficiencias públicas. Los exhibicionistas nadaban desnudos en las fuentes. La basura crecía por todas partes. Las fotos del desastre dieron la vuelta al mundo. Llegaron los reportajes de los periódicos extranjeros. «Roma en ruinas» (New York Times). «La reputación de la ciudad próxima al cero absoluto» (Le Monde). Algunos ciudadanos empezaron a protestar contra quienes, protestando, habían favorecido el nuevo curso político. Otros protestaron contra quienes protestaban contra quienes habían protestado.
   Empezaron a suceder cosas extrañas. Como si fueran bonzos mecánicos, los autobuses se incendiaban solos. En Torre Rossa, en via del Tritone, en medio de piazzale dei Cinquecento. Se descubrió que los episodios de autocombustión, frecuentes hasta extremos inquietantes, se debían a la ínfima calidad de los componentes montados en los vehículos por los mecánicos de la empresa municipal, debido a la falta de fondos. A finales de junio, jugando entre los setos de Colle Oppio, un grupo de niños encontró una gigantesca lengua de cerdo. En Campo de' Fiori los chicos la emprendían a botellazos unos contra otros los fines de semana. En Tuscolano se desencadenaban breves batallas urbanas en que se arrojaban residuos recogidos en la calle. Los comerciantes de Centocelle eran agredidos por quienes querían obligarlos a dejar sus tiendas; cuando se dirigían con los rostros tumefactos a sus amigos de la policía, podían recibir confidencialmente respuestas inesperadas: «Si quieres, podemos ponerte escolta, -decían-, pero a partir de ese momento prepárate para llevar una vida de preso. Tienes mujer, tienes hijos, tienes algo de dinero: ¿quién cojones te obliga a algo así? Si quieres un consejo, véndelo todo y vete». Las obras públicas, entre demoras e ineficiencias, devoraban como de costumbre muchísimo dinero, pero cada vez había menos dinero. Los particulares, desanimados por la marcha de la economía, ponían sus casas en Airbnb. Una marea de nuevos pobres, desahuciados, desfavorecidos, presionaba inquieta desde las periferias. Todo se corrompía, nada dejaba de existir.
   A la emergencia por las ratas se sumó el azote de las gaviotas. Con su expresión malvada y sus ojillos vidriosos, eran dueñas de la situación. Correteaban entre la basura, devoraban pequeños animales muertos, se arrojaban sin temor a cualquier fuente de alimento.
   -Estas se nos van a comer vivos- comentaban los romanos, expresando malestar o deseo.” (pp. 379-381)

Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel Dennett  y Sam Harris.
LOS JINETES DEL APOCALIPSIS
Barcelona, 2018, Arpa & Alfil.

 

“-El budismo es un pozo de sabiduría. Se ha demostrado que tiene auténtico valor psicológico y cognitivo.
-¿Te refieres a los monjes budistas que ayudaron al ejército birmano a exterminar la etnia de los rohinyás casi hasta el grado del genocidio?
-Pero esos no eran budistas de verdad.” (p. 15)

[La cita pertenece al prólogo de Stephen Fry.]


“Para un científico, la ignorancia es un picor que se desvive por ser rascado a placer. Para un teólogo, la ignorancia es algo que hay que barrer inventando algo con descaro. Si eres una figura de autoridad, como el papa, lo harás meditando en privado y esperando a que se te ocurra una respuesta, que luego embadurnarás como «revelación». O quizá lo hagas interpretando -perdón por usar un término- un texto de la Edad del Bronce cuyo autor era aún más ignorante que tú.” (pp. 33-34)

“A esto me refería al decir que la doctrina atea exige coraje intelectual. Y moral. Como ateo dejas atrás a tu amigo imaginario, renuncias a la garantía reconfortante de una figura paternal celestial que te saque las castañas del fuego. Vas a morir, y cuando tus seres queridos mueran no los volverás a ver. No hay ningún libro sagrado que te pueda decir lo que hay que hacer, ni qué está bien ni qué está mal. Eres un adulto inteligente. Debes afrontar la vida y las decisiones morales. Pero ese coraje adulto está revestido de dignidad, lleva la cabeza alta y afronta de cara la cruda realidad. No estás solo: la calidez de tus iguales y un legado cultural que ha dado como frutos no solo el conocimiento científico y el bienestar material que aportan las ciencias aplicadas, sino también el arte, la música, el derecho y el discurso civilizado sobre los principios morales. Puede haber un diseño inteligente de la moralidad y os valores para la vida a cargo de seres humanos inteligentes y reales, de carne y hueso. Los ateos tienen el coraje intelectual suficiente para aceptar la realidad como lo que es: algo maravillosa y sorprendentemente explicable. Los ateos tienen el coraje moral para vivir al máximo la única vida de la que van a disponer; para abrazar por completo la realidad, regocijarse en ella y, en definitiva, hacer cuanto puedan para dejarla mejor de lo que estaba.” (pp. 50-51)

[Las citas pertenecen al artículo LA HIBRIS DE LA RELIGIÓN, LA HUMILDAD DE LA CIENCIA Y EL CORAJE INTELECTUAL Y MORAL DEL ATEÍSMO, de Richard Dawkins.]

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (III)
Barcelona, 2022, Penguin Random House. 

 

“-En Villa Torlonia, donde está el archivo de guerra -estaba diciendo un hombre a dos amigos suyos sentados frente a él-, leí las cartas que el papa Pacelli mandaba que les escribieran a los generales de las fuerzas aéreas británicas y estadounidenses durante la guerra. Una decía así: «Amable general Henry Arnold, tenemos la esperanza de que os encontréis bien; escribimos en nombre del Santo Padre, nos gustaría rogaros, si acaso es vuestra intención continuar con los bombardeos sobre Roma, que os abstuvierais de hacerlo entre las dos y las tres y media: aquí en el Vaticano a esas horas Su Santidad reposa. Paz y bien». Su Santidad reposa. ¿Has visto qué tío, el Papa?” (p. 174)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(III)
Barcelona, 2023, Crítica.



“Siempre he considerado curioso (y saturado de arrogancia o bien de provincianismo) el hecho de que una pequeña minoría divida al mundo en dos categorías absolutamente desequilibradas (los suyos frente a todos los demás) y después defina la categoría mayor como una ausencia de la menor, como la taxonomía que mi madre tenía para Homo sapiens: judíos y no judíos. Pero nuestra clasificación de los animales sigue la misma estrategia al establecer una distinción básica entre vertebrados e invertebrados... cuando sólo unas cuarenta mil especies de las más de un millón de las especies animales descritas pertenecen al linaje relativamente pequeño de los vertebrados.” (p. 141)


 


Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (II)
Barcelona, 2022, Penguin Random House.



“El antiguo anfiteatro apareció de repente al fina de la avenida, pálido y gris, semejante a la luna cuando está baja en el horizonte y parece que se le echa a uno encima. El Coliseo en el aire frío de marzo, entre los papeluchos, los sintecho, el agua pútrida de las fuentes. A poca distancia, tapado apenas por un seto, un señor de mediana edad estaba meando al aire libre. El hecho es que en Roma todo el mundo hace lo que le viene en gana, pensé. Los hinchas del Feyenoord se metían borrachos en la Fontana de Trevi y la emprendían a botellazos contra la Barcaza de Bernini, en Villa Borghese los vándalos decapitaban las estatuas de los poetas, grandes bolsas de basura volaban de un edificio a otro, todo el mundo meaba por todas partes, una indulgencia plenaria flotaba en el aire, y yo mismo, que en otra ciudad hubiera dejado que me estallara la vejiga, me había encontrado más de una vez humedeciendo las Murallas Servianas.” (p. 151)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(II)
Barcelona, 2023, Crítica.



“Los peligros y las oportunidades aguardan a los énfasis exagerados en cada extremo. Los sistematizadores rígidos suelen interpretar erróneamente las pautas naturales al obligar a sus observaciones a encajar en estructuras de explicación rígidamente preconcebidas. Pero los colegas que intentan aproximarse a la naturaleza en sus propios términos, sin hipótesis preferidas que comprobar, se arriesgan a verse abrumados por un diluvio de información que los confunde, o bien a ser presa de prejuicios que se convierten en todavía más controladores por su condición de inconscientes (y por lo tanto de no reconocidos).” (p. 135)

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (I)
Barcelona, 2022, Penguin Random House. 

 

“Hacía años que no iban a Roma, no se imaginaban que la encontrarían en ese estado. La gente, por la calle, simplemente estaba loca. Los conductores parecían todos asesinos potenciales, pero los peatones no se andaban con chiquitas. En la piazza Madonna dei Monti habían presenciado una escena repugnante. Cerca de la fuente, una gaviota estaba devorando una rata muerta. Le había abierto la tripa con el pico y ahora rebuscaba en la carcasa. Una niña empezó a tironear a su madre.
-¡Mamá, mamá, mira qué rata!
La niña parecía muy disgustada. La mujer se detuvo, miró a su hija como si no la reconociera. Luego, usando su mano libre, le soltó una sonora bofetada que quizá contenía la filosofía de la ciudad.
-¡Pero qué gritas, idiota, si no eres tú la muerta!” (pp. 44-45)


Alberto Moncada
LA ZOZOBRA DEL MILENIO
Madrid, 1995, Espasa Calpe.



“En todos los programas educativos figura, de una forma u otra, la enseñanza de la libertad responsable. Año tras año, los maestros, religiosos o laicos, confiesan su impotencia o su disgusto ante la dificultad del empeño. Los niños y los jóvenes van a la escuela, al instituto, pero también salen en pandillas, ven televisión, conviven con sus familias y, a través de todas estas influencias, reciben los mensajes básicos de la sociedad en que viven. Como ya he explicado, a estas alturas del siglo el mensaje básico viene de los Estados Unidos y se llama sociedad de consumo, gratificación instantánea, trabajar para ganar dinero y unas cuantas recetas parecidas. Es verdad que, estadísticamente, los niños y los jóvenes tienen mejor salud, son más altos y más fuertes que sus padres, pero esta mejora de la raza es eugenésica, no moral. En cada sociedad existen unos valores que predominan y la solidaridad no está muy alta en la lista actual de preferencias. Si la sociedad es competitiva, ¿cómo vamos a enseñarles solidaridad? Es la pregunta que se hacen los maestros. La invitación a la realización personal es tan fuerte que sólo funcionan las solidaridades más cercanas aunque, precisamente por esa universalización de la información, los niños son más proclives al ecologismo que sus padres y, si de ellos dependiera, trataríamos mejor el planeta. Pero, apenas se hacen adultos y empiezan a pagar los precios personales e ideológicos necesarios para entrar en el sistema, los buenos propósitos incompatibles con este se van difuminando. Con lo cual volvemos a la necesaria paciencia que debe acompañar a los partidarios de una nueva Ilustración. Sabemos que es necesaria, que pronto se transformará incluso en imprescindible, pero también sabemos que no se puede conseguir manu militari. En la sustancia del empeño están incluidos, pedagógica y estratégicamente, la persuasión y el consenso. En su debilidad y también su grandeza.” (pp. 231-232)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(I)
Barcelona, 2023, Crítica.

 

“Se han reconocido claramente dos prerrequisitos de la fama intelectual: el don de una inteligencia extraordinaria y la suerte de circunstancias insólitas (tiempo, clase social, etc.). Creo que no se ha concedido la debida importancia a un tercer factor: el temperamento. Al menos en mi observación limitada de nuestro mundo actualmente agotado, el factor temperamental parece el menos variable de todos. Entre las personas a las que he conocido, las pocas a las que llamaría «grandes» comparten todas una especie de dedicación impetuosa e incuestionable; una absoluta falta de duda acerca del valor de sus actividades (o al menos un impulso interno que atraviesa cualquier angst [ansiedad, en alemán] que pudiera existir); y, por encima de todo, una capacidad de trabajo (o al menos de hallarse mentalmente alerta para intuiciones inesperadas) en cualquier momento disponible de todos y cada uno de los días de su vida. He conocido a otras personas de talento intelectual igual o mayor que sucumbían a la enfermedad mental, a la desconfianza en sí mismos o a la simple y anticuada pereza.” (p. 86)

lunes, 19 de febrero de 2024

Carlos Fuentes
GRINGO VIEJO (II)
México, 2014, Fondo de Cultura Económica.

 

“Nota del autor

En 1913, el escritor norteamericano Ambrose Bierce, misántropo, periodista de la cadena Hearst y autor de hermosos cuentos sobre la Guerra de Secesión, se despidió de sus amigos con algunas cartas en las que, desmintiendo su reconocido vigor, se declaraba viejo y cansado.
   Sin embargo, en todas ellas se reservaba el derecho de escoger su manera de morir. La enfermedad y el accidente -por ejemplo, caerse por una escalera- le parecían indignas de él. En cambio, ser ajusticiado ante un paredón mexicano... "Ah -escribió en su última carta-, ser un gringo en México; eso es eutanasia."
   Entró a México en noviembre y no se volvió a saber de él. El resto es ficción.
   Este libro fue comenzado en un tren entre Chihuahua y Zacatecas en 1964 y terminado en Tepoztlán, Morelos, en 1984, en la casa de Antonio y Francesca Saldívar y utilizando la máquina de escribir del pintor Mariano Rivera Velásquez.
México, febrero de 1985” (p. 249)

Nazareth Castellanos
NEUROCIENCIA DEL CUERPO
Cómo el organismo esculpe el cerebro
(II)
Barcelona, 2023, Kairós.



“Según la escuela de Hipócrates, los cambios en los hábitos debían ser graduales y realizados en el momento oportuno, kairós. Se instaba al paciente a tomar consciencia de la relevancia del equilibrio de sus costumbres y, por tanto, se instruía a los médicos para que sus sugerencias no fueran aceptadas por el paciente como un acto de obediencia, sino de comprensión. Esto es importantísimo.” (p. 119)

“Cuando la concentración de dióxido de carbono es elevada, el cerebro coordina una respiración más profunda y frecuente. Cuando dichos niveles descienden, la dinámica neuronal correspondiente se encargará de aminorar la marcha y recuperar el ritmo respiratorio. La sensación desagradable al retener la respiración está provocada no por la falta de oxígeno, sino por la acumulación de dióxido de carbono. Parece que nos molesta más la suciedad que la ausencia de riqueza.” (p. 137)

 


Nazareth Castellanos
NEUROCIENCIA DEL CUERPO
Cómo el organismo esculpe el cerebro (I)
Barcelona, 2023, Kairós.


 
“Decía Orwell que lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano.” (p. 16)

“Decía Shakespeare que la memoria es el centinela del cerebro. Idea que parecía consolidarse gracias al estudio del paciente HM, la persona con el hipocampo más famoso de la historia. En los años ochenta, el paciente HM fue intervenido para anularle quirúrgicamente el hipocampo. Desde entonces, no pudo formar recuerdos nuevos, todo esfuerzo por enseñarle era en vano, sufría amnesia anterógrada grave y una amnesia retrógrada. Sin embargo, recordaba su vida anterior a la cirugía. El cerebro de HM se ha convertido en un ejemplo estudiado en todas las universidades de psicología y medicina del mundo. Todos recordaremos su vida, meno él.”(pp. 43-44)

“Nadie puede afirmar con certeza que el cerebro crea la consciencia, pero sí podemos reconocer qué alteraciones del cerebro deterioran la consciencia. La ciencia no puede demostrar, pero sí mostrar.” (p. 54)

Carlos Fuentes
GRINGO VIEJO (I)
México, 2014, Fondo de Cultura Económica.



“El viejo sonrió. Alguna vez tenía que empezar a hacer de las suyas; ahora era tan buen momento como cualquier otro; ¿quién le aseguraría que sería Arroyo, y no él, el muerto más ilustre de esta jornada?
-Si, venía pensando en su destino, general Arroyo.
 Arroyo rió de nuevo:
-Mi destino es mío.
 -Deje que me lo imagine igual que el de Porfirio Díaz -dijo impávidamente el gringo-. Deje que me lo imagine a usted en el porvenir del poder, la fuerza, la opresión, la soberbia, la indiferencia. ¿Hay una revolución que haya escapado a este destino, señor general? ¿Por qué han de escapar sus hijos al destino de su madre la revolución?
-Mejor dime, ¿hay un país que haya evitado esos males, incluyendo el tuyo, gringo? -preguntó Arroyo adelantado sobre su arzón, tan tranquilo como el gringo viejo.
-No, yo hablo de su destino personal, no del destino de ningún país, general Arroyo; usted sólo se salvará de la corrupción si muere joven.
Esto pareció alegrar, en contra de las intenciones del viejo, a Arroyo:
-Me adivinaste el pensamiento, general indiano. Nunca me he soñado viejo. ¿Y tú? ¿Por qué no te moriste a tiempo, cabrón? -rió mucho Arroyo.” (p. 130)

lunes, 29 de enero de 2024

Laura Esquivel
MALINCHE (II)
Madrid, 2016, El País.


“En el aire, en el invisible, navegan infinidad de ideas en movimiento. Durante su recorrido se cruzan unas con otras y producen encuentros luminosos que más tarde se plasman en imágenes, en sonidos, en palabras: en conocimiento.” (p. 227)

Jón Kalman Stefánsson
ENTRE CIELO Y TIERRA (II)
Barcelona, 2011, Salamandra.


"Porvaldur se queja y añora los días en que despertaba con las voces de los niños. Pero no siempre es fácil evocar el pasado sin sentir pesar en el corazón, sin sentir añoranza y dolor por no haber sabido disfrutar de todo suficientemente bien, por no haber escuchado lo suficiente, siempre con prisas, tenía que redactar sermones, tenía que cobrar un dinero, había tareas sociales, pues perteneció durante mucho tiempo a la corporación municipal, estaba implicado en la sociedad teatral y bebía; aquello le llevaba todo el tiempo y quedaban pocas horas libres para los hijos, para esas preguntas infantiles que pueden aproximarnos a lo esencial: Papá, ¿por qué no se cae el sol, por qué no vemos el viento, por qué no pueden hablar las flores, adónde se va la oscuridad en verano, adónde la luz en invierno, por qué muere la gente, por qué tenemos que comer animales, no les da pena a ellos morirse, cuándo morirá el mundo?" (pp. 113-114)

Laura Esquivel
MALINCHE (I)
Madrid, 2016, El País.



“Para empezar, había una total incongruencia entre el significado del nombre de Cortés, Ser cortés era ser delicado, respetuoso, y ella no consideraba que Hernán fuese de esa manera y mucho menos los hombres que lo acompañaban. No podía aceptar que los enviados de los dioses se expresaran de la manera en que lo hacían, que fuesen tan bruscos, tan directos, tan mal hablados, que inclusive vociferaran insultos en contra de su dios cuando se enojaban. Ante la dulzura y la poesía del náhuatl, el español le resultaba un tanto agresivo.
   Aunque había algo más desagradable que la falta de delicadeza que los españoles tenían para dar órdenes, y era el olor que despedían. Nunca esperó que los enviados de Quetzalcóatl fuesen a oler tan mal. La limpieza era una práctica común entre los indígenas, y los españoles, por el contrario, no se bañaban, sus ropas estaban apestosas, ni el sol ni el agua podían quitarles la peste. Por más que tallaba y tallaba la ropa en el río, no era capaz de sacarle el mal olor a hierro podrido, a sudor metálico, a armadura oxidada.” (pp. 85-86)

Jón Kalman Stefánsson
ENTRE CIELO Y TIERRA (I)
Barcelona, 2011, Salamandra.


 

“No se duerme de la misma manera en mar abierto que aquí, en Lugar, en pleno fiordo, entre altas montañas, en realidad en el fondo del mundo, y donde el mar es a veces tan manso que bajamos a la playa a acariciarlo, pero nunca es manso cuando estamos lejos de las cabañas, nada parece capaz de calmar el oleaje, ni siquiera las noches tranquilas, el cielo cuajado de estrellas. El mar entra en los sueños de quienes duermen en mar abierto, la conciencia se llena de peces y de compañeros ahogados que saludan tristemente con aletas en vez de manos.” (p. 29)

martes, 9 de enero de 2024

Juan Eslava Galán
TARTESSOS Y OTROS ENIGMAS DE LA HISTORIA
Barcelona, 1994, Planeta.



“LAS PINTURAS RUPESTRES DE ZUBIALDE

   En diciembre de 1990 un excursionista llamado Serafín Ruiz Selfa descubrió pinturas rupestres prehistóricas en una cueva de Zigoitia, Álava. Eran veinte figuras de animales, medio centenar de signos y algunas manchas de difícil interpretación. Por las trazas, las pinturas podían fecharse hacia el año 10000 a. de C. La prensa echó las campanas al vuelo y se comenzó a hablar de la capilla sixtina del arte rupestre, un título que antes se reservaba a las maltratadas cuevas de Altamira.
  Lógicamente la comunidad científica internacional se interesó por la cueva y dos expertos del Museo Británico, Jill Cook y Peter Ucko, pusieron en duda su autenticidad, como en su tiempo otros especialistas franceses habían dudado de la de las pinturas de Altamira. Se decidió someter el hallazgo a exhaustivos análisis tipológicos, artísticos, físicos, químicos, geológicos, sedimentológicos y de pigmentos con la colaboración de distintos equipos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, del laboratorio del Louvre, de la Universidad de Zaragoza y del laboratorio de la Policía Vasca. Puede decirse que los mejores especialistas de Europa pertrechados con los medios más modernos, microfotografía computerizada incluida, se pusieron al servicio de la verdad.
   Las pinturas de Zubialde resultaron ser tan falsas como una moneda de corcho. La falsificación se delataba por ciertos errores y arrepentimientos de las pinturas, por vestigios de esponjas sintéticas encontrados en ellas y por el uso de nueve clases de pigmentos rojos y negros. Además Serafín Ruiz, el presunto descubridor, había realizado dos series de diapositivas de las pinturas con siete meses de diferencia y en la segunda serie aparecían retoques y signos que no figuraban en la primera.
   En total se habían invertido veintiún millones de pesetas en descubrir la falsificación. Con todo, el diputado de cultura responsable de la operación se mostraba satisfecho puesto que «no nos han engañado gracias a un estudio que marca un antes y un después en las investigaciones de arte rupestre». El que no se conforma es porque no quiere.” (pp. 222-223)

 


Anthony  Sattin
NÓMADAS. LA HISTORIA DESDE LOS MÁRGENES DE LA CIVILIZACIÓN
Barcelona, 2023, Crítica.



“Dicen algunas fuentes que el pueblo de Temujín descendía de la unión entre un gamo y una loba azul, y que vivía al otro lado de la gran agua hasta que se trasladó a un extenso valle entre montañas en las estepas orientales de Eurasia.
   Decían también que Temujín fue concebido cuando un rayo de luz divina acarició el vientre de su madre, y que nació aferrando un coágulo de sangre en una mano. Pero, más allá de los mitos de la inmaculada concepción, lo que sí sabemos con certeza es que Temujín nació hacia el año 1162. Las Cruzadas estaban en marcha, Tomás Beckett era arzobispo de Canterbury, los ingleses ocupaban Bretaña y Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano, acababa de saquear Milán destruyendo edificios públicos y desmantelando sus murallas.
   Gran parte de la infancia de aquel niño, como su vida adulta, está envuelta en la leyenda. Es imposible saber si realmente nació con un coágulo en una mano, aunque a su alrededor todos se lo tomaron como señal de que sería un gran conquistador, de que derramaría mucha sangre.” (p. 164)

[Temujín o Temuyín fue el nombre de pila de Gengis Kan.]

domingo, 31 de diciembre de 2023

José Ramón Alonso
EL ESCRITOR QUE NO SABÍA LEER Y
OTRAS HISTORIAS DE LA NEUROCIENCIA
(III)
Córdoba, 2017, Guadalmazán. 

 

 “(...) la agilidad mental disminuye a partir de los 30, en muchos deportes ya no tenemos la rapidez de reflejos a la que estábamos acostumbrados. Nosotros mismos podemos ver que a los cuarenta ya no bajamos las escaleras con la rapidez de los quince años. A los cincuenta dicen que ya no tienes casi probabilidades de hacer una investigación que merezca el premio Nobel, tu pensamiento no es suficientemente iconoclasta, audaz y creativo, aunque hay afortunadas excepciones. A partir de los sesenta y cinco empezamos a notar que nuestro cerebro no está tan fino como antes; olvidamos con frecuencia nombres o una cita que teníamos y, de repente, podemos descubrir que la libreta que no encontrábamos la metimos, quién sabe cómo, dentro del frigorífico.
   Sin embargo, visto desde otra perspectiva, este cerebro nuestro es una máquina única que sigue funcionando de una manera esplendorosa tras décadas de trabajo intenso e ininterrumpido. Y no hay que olvidar que las personas de más edad tienen aspectos mentales que superan a los de los más jóvenes; el vocabulario, por ejemplo, con los años conocemos más palabras y entendemos mejor sutiles diferencias entre ellas; la visión de conjunto, con unos pocos datos biográficos las personas mayores juzgan mejor que los jóvenes el carácter de una persona, o la sabiduría social que permite, por ejemplo, resolver un conflicto familiar. También se ha demostrado científicamente que, con los años, uno mejora considerablemente su capacidad para controlar las propias emociones y encontrar un significado a la vida.” (p. 217)

Leonardo Padura
LA TRANSPARENCIA DEL TIEMPO
Barcelona, 2018, Tusquets.



“La Habana, tan tórrida, húmeda, tropical y propensa a recibir visitas de vaguadas y similares, había llegado a tener una relación difícil con la lluvia. Ocho o diez horas de ordinarios chubascos veraniegos con aspiraciones otoñales convertían a la ciudad en una deplorable versión de Venecia: un charco con casas. Las calles, con sus alcantarillas cegadas por la tierra y la mierda, devenían lagos y ríos de acuerdo con su inclinación. Las aceras, llenas de furnias, desniveles y grietas acumuladas por años de abandono, se transformaban en trampas capaces de devorar al ser viviente que se arriesgara a transitarlas. Los cables eléctricos y telefónicos ponían a crepitar sus voltios y amperios en las alturas de los postes, hasta que explotaban, caían, oscurecían e incomunicaban por un tiempo inconmensurable a los ciudadanos. Los techos de las casas, quemados por el sol y fatigados por los años, gemían con la llegada de la lluvia y rezumaban el agua celeste, trasladando la precipitación a los interiores. En los asentamientos emergidos en la periferia, el panorama debía de ser tétrico: lodo en movimiento, fosas desbordadas, techos y paredes reventados, vencidos, quebrados por la humedad y el peso del agua. Penumbras y desesperación.” (pp. 389-390)

lunes, 11 de diciembre de 2023

José Ramón Alonso
EL ESCRITOR QUE NO SABÍA LEER Y
OTRAS HISTORIAS DE LA NEUROCIENCIA
(II)
Córdoba, 2017, Guadalmazán.

 


“A pesar del desprestigio de las teorías y las acciones a favor de la Eugenesia siguen apareciendo continuamente artículos en prensa donde se dice que se descubrió el «gen para...». De hecho, si escribimos esas dos palabras en Google nos salen, el día que escribo esto, 258.000 resultados. Entre ellos el «gen para el cambio climático» o el «gen para neutralizar el VIH». Ojalá todos los problemas fueran así de simples. Dentro del ámbito de las Neurociencias esa búsqueda sencilla encuentra referencias como «el gen para la enfermedad de Alzheimer», «el gen para la depresión» o «el gen para aprender a hablar». Es importante que recordemos que los genes tienen un impacto importante pero limitado sobre el desarrollo pleno de una persona, que un gen puede intervenir en cosas muy distintas, que la mayoría de los rasgos observables son el producto de la interacción entre decenas o cientos de genes y muchos otros factores -alimentación, ejercicio, cuidados sanitarios...- y que lo que causa auténticas diferencias en el comportamiento humano es la educación, la crianza responsable y el cariño. Y es que aunque no se haya encontrado el gen para decir y escribir tonterías, haberlas, haylas.” (p. 113)


Pilar Lucía López
LA SILLA VACÍA
Almería, 2023, Círculo Rojo.



“La curiosidad de Ana aumenta con esa breve visita al barrio de sus amigos. Empieza a darse cuenta de que una sola calle puede ser una frontera muy profunda. Se hace preguntas a menudo que nadie puede responder: «¿Por qué yo sí y estos no?», «¿Por qué el mío es seguro y este peligroso?» Y va descubriendo poco a poco que la casa acogedora que habita, los libros que lee, los viajes que hace con sus padres y todo lo demás es algo más que una lotería. Y que esa suerte que tuvo de nacer en el lado luminoso no se la ha ganado ella, sino que le ha llegado como un regalo desplegable que va recorriendo como en una alfombra y le resulta tan natural y tan normal como el hecho de haber nacido y estar viva. Ahora siente dudas de todo lo que creía inalterable y justo. Y presiente que el suelo que pisa ya no es tan firme como antes.” (pp. 145-146)


domingo, 26 de noviembre de 2023

José Ramón Alonso
EL ESCRITOR QUE NO SABÍA LEER Y
OTRAS HISTORIAS DE LA NEUROCIENCIA
(I)
Córdoba, 2017, Guadalmazán.




“Hay una historia de Bohr que me gusta especialmente. Cuando visitó el Instituto de Física de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética, los colegas rusos le preguntaron cómo había sido capaz de generar una escuela de físicos de primer nivel en un país pequeño como Dinamarca. Bohr contestó: «Probablemente porque nunca me ha avergonzado confesar a mis estudiantes que no tenía ni idea, que me sentía un idiota». Cuando la charla se publicó en la prensa rusa, la frase de Bohr fue recogida como:  «Probablemente porque nunca me he avergonzado de decir a mis estudiantes que no tienen ni idea, que son unos idiotas». Típico de los lugares con jerarquías inflexibles y un fervoroso culto a la personalidad.” (p. 20)

Jordi Serrallonga
DIOSES CON PIES DE BARRO.
El desafío humano a las leyes de la naturaleza... y sus consecuencias

Barcelona, 2020, Crítica.


 

“Fue fácil acordarse de la ciencia cuando comprobamos que eran los sanitarios, hospitales y medicinas quienes salvaban vidas durante la pandemia de la COVID-19. La gran paradoja es que eran aplaudidos por las mismas autoridades que habían paralizado importantes proyectos de investigación, o permitido que científicas y científicos migrasen en busca de un trabajo remunerado.
   Incluso aplaudieron los negacionistas del cambio climático y escépticos varios. Tras haber maltratado y ninguneado al conocimiento en general, de repente se encomendaron a los epidemiólogos y virólogos que empezaban la carrera por la deseada vacuna. Pero no nos engañemos; fue todo pasajero. A medida que el canto de los pájaros ha desaparecido de la ciudad y que los delfines huyen de las playas, hemos retomado la paralización de la política científica. Y los que una vez fueron héroes y heroínas han regresado al olvido. Volvemos a las andadas.” (p. 227)

 


Stephen King
LA SANGRE MANDA (II)
Barcelona, 2020, Plaza y Janés.



“El tío Henry permanece inmóvil, con los ojos y la boca abiertos; las manos que en otro tiempo arreglaron la bicicleta de Holly cuando chocó contra la cerca de la casa de los Wilson yacen ahora flácidas entre sus piernas separadas. Bajo el pantalón se advierte el bulto del pañal para la incontinencia. Antes era un hombre rubicundo. Ahora está pálido. Antes era un hombre robusto, ahora la ropa le cuelga en torno al cuerpo. Y la carne se le afloja como un viejo calcetín que ha perdido el elástico.
  Holly le coge una mano. Es solo carne con dedos. Entrelaza sus dedos con los de él y le da un apretón, con la esperanza de que se lo devuelva, pero no lo hace. Pronto será hora de marcharse, y ella se alegra de que así sea. Le crea un sentimiento de culpa, pero es lo que hay. Ese no es su tío; lo ha sustituido una enorme marioneta de ventrílocuo sin ventrílocuo que aporte el habla. El ventrílocuo se ha marchado de la ciudad y ya no volverá.” (pp. 361-362)

[La cita pertenece al relato La sangre manda.]

Bill Hansson
CUESTIÓN DE OLFATO.
Historias asombrosas sobre el mundo de los olores
(II)
Barcelona, 2022, Crítica.



“El macho del pez sapo se aferra con sus dientes a la hembra. Poco a poco, la pareja se funde hasta que incluso su piel y su torrente sanguíneo constituyen un solo sistema. Cuanto más tiempo espere el macho al desove, más estrecha será esa unión. Él acabará perdiendo sus ojos y todos sus órganos internos, e incluso sus órganos olfativos se atrofiarán. Lo único que se mantendrá intacto serán sus testículos: estos órganos aún resultan necesarios, dado que el macho solo tiene una función, a saber, producir células espermáticas para su hospedadora. Es como si fuera un banco de semen portátil. Se trata de un parásito sexual tenaz, pero a menudo no está solo: las promiscuas hembras de esta especie pueden llevar consigo hasta seis machos.” (p. 116)

“Imaginemos que tomamos un kilogramo de azúcar, que lo lanzamos al mar Báltico y que lo removemos bien, hasta que se haya distribuido de una manera uniforme por sus aguas. A continuación, probamos un sorbo de esas aguas. ¿Seríamos capaces de percibir un cambio en la concentración tan minúsculo como este? Una polilla podría hacerlo. De hecho, eso es exactamente lo que hace un macho cuando quiere encontrar a una hembra por el rastro de olor que ella emita para atraerlo entre sus alas abiertas.” (p. 151)

Stephen King
LA SANGRE MANDA (I)
Barcelona, 2020, Plaza y Janés.



“Craig, rara vez doy consejos; casi siempre es malgastar saliva. Pero hoy sí voy a darte uno. Henry Thoreau dijo que nosotros no poseemos las cosas; las cosas nos poseen a nosotros. Cada nuevo objeto, ya sea una casa, un coche, un televisor o un teléfono caro como ese, es algo más que debemos llevar a cuestas. Eso me trae a la memoria a Jacob Marley cunado dice a Scrooge: «Arrastro la cadena que me forjé en vida». No tengo televisión porque, si la tuviera, la vería, pese a que no emite más que tonterías. No tengo radio en casa porque la escucharía, y un poco de country para romper la monotonía en un  largo viaje en coche es en realidad lo que necesito. Si tuviera eso... -señaló la caja que contenía el teléfono-, sin duda lo utilizaría.” (pp. 30-31)
[La cita pertenece al relato El teléfono del señor Harrigan.]

“El cerebro humano es finito, una simple esponja de tejido dentro de una caja de hueso, pero la mente que contiene ese cerebro es infinita. Su capacidad de almacenamiento es colosal; su alcance imaginativo es inasequible a nuestra comprensión. No creo que cuando muere un hombre o una mujer, arda solo una biblioteca; creo que queda en ruinas todo el mundo, el mundo que esa persona conocía y en el que creía. Piensa en eso,  chaval: hay miles de millones de personas en la Tierra, y cada una de esos miles de millones de personas tiene un mundo dentro. La Tierra que sus mentes han concebido.” (p. 127)
[La cita pertenece al relato La vida de Chuck.]

jueves, 2 de noviembre de 2023

Juan José Millás
CUENTOS
Barcelona, 2001, Plaza & Janés.


 

“De haber nacido hombre, no tengo ninguna duda sobre lo que me habría gustado ser: misionero, pero misionero aquí, en Madrid. No entiendo a esos curas que se van a salvar almas a la selva. Lo lógico es rescatar primero las de Madrid y, luego, si tienes tiempo, las de Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao, por este orden. La selva puede esperar. Yo creo que los curas que se van al Amazonas, o a África, no tienen verdadera vocación: se marchan porque no aguantan a su madre, o porque les gusta la aventura, porque si de verdad quisieran salvar almas se quedarían en Madrid.
(…)
   O sea, que voy a cumplir cuarenta años y todavía no he salvado ni un alma por culpa de mi condición femenina. ¿Hay derecho a eso? Yo daría la vida por tener en Madrid una parroquia pequeñita, de pocas almas, por lo menos al principio. Ya iríamos creciendo. El caso es que por un cantante que vi en la televisión me enteré de que te pueden operar para convertirte en un hombre y dije ya está: me opero y me hago misionero. Además, soy una mujer un poco hirsuta, o sea, que tengo pelos por todas partes, de manera que las hormonas me las podría ahorrar. Pues se lo cuento a mi director espiritual y dice que de ninguna manera, que lo primero que tengo que hacer antes de meterme en el quirófano es dejar de creer en Dios. Pero si lo que yo quiero es salvar almas. ¿Cómo voy a salvar almas sin creer en Dios? Tú verás, me contesta, pero esa operación es pecado mortal, fijo que te condenas. Así que no sé qué hacer, si operarme y perder mi alma para salvar a los otros, o no operarme, en plan egoísta, y salvarme yo a costa de que las almas de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao, por este orden, se vayan al infierno. He escrito al Vaticano, para consultar, pero no me contestan.” (pp. 87-90)

[El texto pertenece al relato “Una vocación imposible”.]

Bernhard Uhde
POR QUÉ CREEN LO QUE CREEN. LA COMPRENSIÓN
DE LAS CINCO GRANDES RELIGIONES

Barcelona, 2019, Herder.



“¿Cómo puede pensarse en la libertad del hombre en un mundo lleno de causalidad? Es de saber que la libertad humana puede ser consecuencia de la superación de la causalidad, pues existe la posibilidad de no llevar un acto de la voluntad hasta su realización. Puede ser que la libertad de elección sea restringida, pero cabe pensar que tenemos la libertad de no elegir, de no desplegar ninguna voluntad, pues entonces no se produce ya ninguna causalidad. De esta manera, el resultado de la reducción de la voluntad es la verdadera libertad: «El hombre en el que penetran los deseos, como ingresan las aguas al océano, que aumenta su volumen sin inmutarse, se conduce sin deseos, sin codicia, sin ego, obtiene paz».” (p. 191)
[La última cita entrecomillada pertenece al Bhagavad Gita II, 70, según el autor.]