lunes, 28 de octubre de 2024

Matthew Lange
MATAR AL OTRO: HISTORIA NATURAL DE LA VIOLENCIA ÉTNICA (III)
Ciudad de México, 2022, Fondo de Cultura Económica.

 

“Los primeros colonizadores europeos que llegaron a la región de lo que hoy es Burundi y Ruanda quedaron sorprendidos ante el complejo sistema social que encontraron en lo que llamaban el corazón de las tinieblas. Movidos por la idea de la superioridad europea, los colonialistas sintieron la necesidad de introducir la «civilización» en los pueblos de la región. Uno de los métodos fue el programa Hogares Sociales (Social Homes, en inglés). El programa fue sostenido por el gobierno colonial, activo en todos los centros urbanos, y estuvo a cargo de monjas y de las esposas de los funcionarios coloniales. (…) Como recuerda un ruandés local participante: «Llegaban a las casas y pasaban todo el día en ellas, nos enseñaban a mantener la limpieza del hogar, sobre todo el de las camas, las camas de los niños, cómo tenderlas y cómo cubrirlas con sábanas y cobijas a cuadros». En efecto, ¡lo que las mujeres del África tropical necesitaban para ser buenas esposas y madres era exactamente mantas abrigadoras y sábanas bien planchadas!” (p. 279)


jueves, 24 de octubre de 2024

Matthew Lange
MATAR AL OTRO: HISTORIA NATURAL DE LA VIOLENCIA ÉTNICA (II)
Ciudad de México, 2022, Fondo de Cultura Económica.


 

“A diferencia de los estudios sobre el apoyo de los votantes y los miembros del partido, hay información disponible sobre los antecedentes educativos de una parte del personal administrativo de los nazis, quienes tenían mayor preparación que la población general. Por ejemplo, una cuarta parte de los miembros de las SS tenía educación universitaria cuando sólo entre 2 y 4% de la población alemana de la época estaba en posibilidades de asistir a la universidad. Incluso entre los Einsatzgruppen, la tristemente célebre rama paramilitar encargada de aplicar la «solución final», la tercera parte de sus miembros contaba con estudios universitarios. A partir de una amplia muestra de criminales de guerra nazis, el sociólogo Michael Mann reporta un patrón similar: el 40% de los criminales de guerra contaba con un título universitario.” (pp. 112-113)

“Según el premio Nobel Elie Wiesel, «la educación es la forma de eliminar el terrorismo». No obstante, Wiesel, que tenía una alta formación académica, fue miembro de Irgun, un grupo que, según afirman Enders Walter y Todd Sandler,ayudó a revolucionar las técnicas terroristas modernas en sus intentos por establecer un Estado judío independiente en Palestina. Asimismo, Hannah Arendt, Albert Einstein y muchos otros intelectuales judíos denunciaron a Irgun por ser «una organización terrorista, de derecha y chauvinista.» (pp. 119-120)


lunes, 14 de octubre de 2024

William McIlvanney
LOS PAPELES DE TONY VEITCH (II)
Barcelona, 2020, Salamandra.



“Yo diría que en la vida hay dos tipos principales de enfermedad. Una es el cinismo absoluto. El que facilita que utilices a los demás. Que los reduzcas a objetos, porque te resulta imposible creer en algo más que en ti mismo. Estamos hablando del crimen en todas sus diversas formas, legales en la mayoría de los casos. La otra es el idealismo alucinado que se obceca en no aprender de la realidad. La necesidad de estar a la altura de Dios, o poco menos. Tal como yo lo veo, son dos enfermedades gemelas. Unas gemelas bastardas. Lo único legítimo que nos queda es la experiencia humana. La posibilidad de que el mañana sea diferente. Pero muy diferente, inimaginablemente distinto. Y sin preconcepciones. Lo que exige la capacidad de albergar dudas, de dudar de casi todo.” (pp. 316-317)

Matthew Lange
MATAR AL OTRO: HISTORIA NATURAL DE LA VIOLENCIA ÉTNICA (I)
Ciudad de México, 2022, Fondo de Cultura Económica.


 

“Una vez que nuestro sistema neurológico primitivo está condicionado para asociar a determinados grupos con el miedo, el odio y otras emociones negativas, diversos procesos cognitivos hacen que esas respuestas condicionadas sean reticentes al cambio, incluso cuando la información es incongruente. Los prejuicios en contra de los exogrupos también son extremadamente poderosos porque afectan la manera en que nuestro cerebro percibe a esos grupos. Un estudio ha demostrado que los individuos que observan a exogrupos que desprecian son menos propensos a estimular la región cerebral que normalmente se usa al observar a otros seres humanos, lo cual sugiere que el cerebro objetiva y deshumaniza a los exogrupos estereotipados. (…) De esta manera, el condicionamiento prejuicioso del sistema neurológico primitivo facilita la violencia en contra de los exogrupos porque obstruye la empatía y, por lo mismo, contribuye a bloquear la parte de nuestro sistema neurológico preconectado que frena la violencia.” (p. 46)

William McIlvanney
LOS PAPELES DE TONY VEITCH (I)
Barcelona, 2020, Salamandra.


“Tan solo nos tenemos los unos a los otros, y si todos somos huérfanos, la única salida honorable es adoptarnos los unos a los otros, desafiar el absurdo de nuestras vidas preocupándonos por el prójimo. Es la única nobleza que nos queda.” (pp. 50-51)

“La charla de los dos académicos recordó a Laidlaw por qué dejó la universidad al final del primer curso, después de haber aprobado los exámenes. (…) Algo le decía que muchos de aquellos estudiosos vivían en el interior de sus propias cabezas, sin apenas salir de ellas, hasta considerarlas como el monte Sinaí. Le desagradaba el uso que hacían de la literatura, a fin de aislarse de la vida, y no para intensificarla.” (p. 118)



 

Ottessa Moshfegh
McGLUE
Barcelona, 2024, Alfaguara.
 


“No miento, me sentía bien allí sentado en el banco al lado de mi madre, con su mano encima de la mía, mirando al coro cantar. Sobre el altar, un hombre de madera colgaba sangrando mágicamente, con la cabeza inclinada y la cara dolida, aunque no infeliz. Aquel era Dios, me dijeron. Pero yo sabía que no era Dios. Tenía la sensación, como cuando estaba solo de noche en el camino, de que había algo observándome, algo esperando a que titubease, algo escondido entre las sombras esperando a abalanzarse. Eso era Dios. Y mientras me dormía veía cómo movía las estrellas por la ventana, lo sentía escuchar mis pensamientos. Intentaba ser cuidadoso con lo que decía cuando era niño, pero era inútil. Pensaba en el hombre muerto que había visto una vez, al que había atropellado un carruaje y pateado un caballo, con las tripas al aire, la cabeza sangrando en un charco, la pierna torcida hacia atrás de una manera imposible, la mano aplastada. Me imaginaba lo que sentía y al principio me emocionaba pensar en eso y luego me asustaba. El miedo era Dios. Eso lo sabía.” (p. 99)

lunes, 30 de septiembre de 2024

Liam McIlvanney
EL CUÁQUERO
Barcelona, 2022, Catedral.



“Henry escurre las patatas y vuelve a poner la cazuela al fuego con gran estrépito. Saca la mantequera, corta una esquina del bloque y pasa el cuchillo por el borde de la cazuela para añadir la mantequilla a las patatas. Coge la leche de la nevera, la agita para deshacer la nata y, tapando la boca con el pulgar, echa un chorrito en la cazuela con la concentración grave, cómica de un hombre que estuviera aguando un whisky. Después se pone a darle al pasapurés.
   Salgo para pintarme ante el espejo del perchero y escucho los impactos regulares del pasapurés -chof, chof, chof- y a cada pocos golpes, el ruido de metal contar metal cuando Henry sacude el pasapurés en el borde de la cazuela para soltar la patata pegada y empezar de nuevo.
   Hay algo en el ritmo que me recuerda al sexo, a la cadencia constante y persistente de Henry, y me entran ganas de reír. Me estoy pintando los labios y no soy capaz de hacerlo sin salirme, tengo que parar y apoyarme en el mueble.
   El cencerreo cesa.
   -¿Se puede saber de qué leches te ríes?- pregunta.
   No puedo hablar por la risa.
   -De nada -aseguro-. No pares, lo estás haciendo genial.” (pp. 166-167)

Rafael Gambra
HISTORIA SENCILLA DE LA FILOSOFÍA
Madrid, 1963, RIALP.


 

“La filosofía responde, pues, a la actitud más natural del hombre. En rigor, todo hombre posee, más o menos confusamente, una filosofía. Piénsese, por ejemplo, en la India, ese pueblo apático, indiferente ante la vida y la muerte, tan proclive a dejarse gobernar por extranjeros sólo por no tomarse el trabajo de hacerlo por sí mismo; en el fondo de su actitud ante la vida hay toda una concepción filosófica: ellos son panteístas, creen que el mundo es una gran unidad, de la que cada uno no somos más que una manifestación, y a la que todos hemos de volver. Ante este fatalismo que anula la personalidad, la consecuencia natural es el quietismo.
  Los pueblos occidentales, en cambio, han sido siempre activos, emprendedores. También les mueve una filosofía, que es en ellos colectiva: creen en la personalidad de cada uno como distinta de las cosas y de Dios, y como perfectible por su propio obrar. A semejanza de aquel que escribía en prosa sin saberlo, todo hombre es filósofo aunque no se dé cuenta.” (p. 23)

L. Pauwels / J. Bergier
LA REBELIÓN DE LOS BRUJOS
Barcelona, 1973, PLAZA & JANES



“Cuando, después de un suculento almuerzo perigordino en cualquier restaurante de Montignac o de las Eyzies, el turista sube de nuevo a su coche para ir a Lascaux, suele obedecer al rito de las etapas gastronómicas, más que a una verdadera curiosidad: no se pasa por Montignac sin visitar Lascaux. Hay que haber visto Lascaux. Se llega, pues, a la famosa pradera, y se desciende, charlando, la corta escalera que lleva a la rotonda. De momento, sólo el suelo aparece iluminado. Durante unos minutos, los visitantes se apretujan alrededor del guía. Como no se ve nada, siguen charlando. Después se enciende la luz, y las pinturas surgen de la sombra, rojas y negras, sobre la admirable blancura de la pared.
   Y entonces se repite, una vez más, como siempre, la misma extraordinaria escena. Hombres y mujeres, hijos del siglo XX, que, en su inmensa mayoría, no saben nada de Prehistoria, y para quienes las palabras paleolítico, magdaleniense y parietal no tienen ningún sentido, se sienten, sin excepción, embargados por un estupor sagrado. Se hace un profundo silencio. El grupo, sometido aún a los efectos de la trufa y el foiegras, siente el peso formidable de la presencia de unos hombres que, hace 150 ó 200 siglos, vinieron aquí a expresar por medio de la pintura las más altas aspiraciones de su espíritu y de su corazón.
  Una vez terminada la visita, el silencio se prolongará durante mucho rato. ¿Qué significan estas pinturas extraordinarias? ¿A qué ideas obedecieron sus autores? Con frecuencia, la visita a Lascaux despierta una sed de saber insospechada unos momentos antes. Los libreros de Montignac lo saben muy bien, pues venden mucho más después de la visita que antes de ésta.” (pp. 181-182)

Lu Xun
DIARIO DE UN DEMENTE Y OTROS CUENTOS
Madrid, 2008, Editorial Popular.



“En este poblado existía la inusual costumbre que las madres pesaran a sus hijos al nacer y los llamaran por la cantidad de libras que pesaran. Desde la celebración por su cincuenta cumpleaños, la Sra. Nuevelibras se había vuelto criticona; siempre se quejaba de que en su juventud los días de verano no eran tan cálidos, ni las alubias tan duras como ahora. En resumen, había algo mal en el mundo actual. ¿Por qué Seislibras había pesado tres libras menos que su bisabuelo y una libra menos que su padre, Sietelibras? Esto era una prueba irrefutable. Por tanto, repetía constantemente: «Sí, es verdad. Cada generación es peor que la anterior».
   La esposa de su nieto, la Sra. Sietelibras, trajo una cesta de arroz. La puso con fuerza sobre la mesa y dijo enojada:
   -¡Otra vez, abuela! Seis libras pesó seis libras y cinco onzas al nacer, ¿no? Las pesas de tu familia no están bien, cada libra tiene dieciocho onzas. Con una pesa ajustada a dieciséis onzas, Seislibras habría pesado más de siete libras. No creo que el abuelo ni el padre hayan pesado nueve y ocho libras tampoco. Me atrevería a decir que fueron pesados con pesas de catorce onzas...
   -Cada generación es peor que la anterior.
   Antes que la Sra. Sietelibras pudiese responder, vio a su esposo aparecer por el camino y se volvió hacia él.
   -¿Por qué llegas tan tarde, aparecido? ¡Pensé que estabas muerto, nos has tenido esperando todo este tiempo para cenar!” (pp. 62-63)

[La cita pertenece al relato titulado Tormenta en una taza de té.]


lunes, 16 de septiembre de 2024

Hans Magnus Enzensberger
ARTISTAS DE LA SUPERVIVENCIA
VIÑETAS LITERARIAS DEL SIGLO XX
(II)
Madrid, 2023, Altamarea.


 

“Pasternak nació en Moscú y sus padres eran judíos. Su padre, Leonid, fue pintor y su madre una conocida pianista. De hecho, él quiso ser músico y compositor, pero se dedicó a la filosofía y marchó a Marburg, donde impartían lecciones los neokantianos Hermannn Cohen y Nikolai Hartmannn. Aprendió alemán y comenzó a escribir poesía. «Quien decide ocuparse exclusivamente de la filosofía -decía- es como alguien que solo come rábanos».” (p. 76)
[La cita se refiere, evidentemente, al escritor y Premio Nobel, Boris Pasternak.]

“Advirtió a sus colegas de los «tres peores riesgos que corre un escritor: 1) la percepción de que debe ser un sociólogo o un político; 2) la avidez de dinero y de un reconocimiento rápido; 3) las trampas de la llamada literatura experimental, que ha oscurecido la escritura y la ha convertido en una especie de práctica esotérica carente de atractivo […] En el mejor de los casos, el arte no debe de ser más que un medio para olvidar por un tiempo la desgracia humana».” (p. 128)
[La advertencia literaria proviene del escritor Isaac Bashevis Singer.]

Stefan Zweig
NOVELA DE AJEDREZ
Barcelona, 2023, Ediciones Invisibles.



“No vi nunca, con la excepción del vigilante, que no podía decir ni una palabra ni responder ninguna pregunta, un rostro humano; no oí nunca una voz humana.
   De la noche a la mañana y de la mañana a la noche, ojos, orejas, ninguno de los sentidos recibía el menor alimento, estabas completamente solo contigo mismo, con tu cuerpo y los cuatro o cinco objetos mudos, la mesa, la cama, la ventana, el lavamanos; vivías como un escafandrista bajo la campana de cristal en medio del océano negro de ese silencio e incluso como un escafandrista que sospecha que la cuerda que lo une al mundo exterior se ha roto y nadie va a ir a buscarlo a las mudas profundidades. No había nada que hacer, nada que oír, nada que ver, por todas partes e ininterrumpidamente te rodeaba la nada, el completo vacío sin espacio y sin tiempo. Ibas de un lado para otro y los pensamientos iban contigo de un lado para otro, una y otra vez.
   Pero los pensamientos, por muy insustanciales que parezcan, necesitan un punto de apoyo, o empiezan a girar y a dar vueltas sin sentido sobre sí mismos; tampoco ellos soportan la nada. Esperas algo desde la mañana hasta la noche y no ocurre nada. Esperas y vuelves a esperar. No ocurre nada. Esperas, esperas y esperas, piensas, piensas, piensas hasta que te duelen las sienes. No ocurre nada. Estás solo. Solo. Solo.” (pp. 61-62)



 

Hans Magnus Enzensberger
ARTISTAS DE LA SUPERVIVENCIA
VIÑETAS LITERARIAS DEL SIGLO XX
(I)
Madrid, 2023, Altamarea.



“Uno puede intentar ser justo, pero no puede aspirar a la neutralidad y, cuanto mayor es el mal histórico, más tentador parece el mal menor; cuanto más peligrosas son las circunstancias, más atenuantes encontrará quien actúa de defensor.” (p. 10)

“En 1911 fundó con algunos compañeros el «Partido del progreso moderado en el límite de la legislación vigente». La sede del partido estaba en un bar de Praga que se llamaba «Vaqueriza». El programa del partido imitaba las peroratas de los políticos profesionales, abogaba por la nacionalización de los porteros y se perdía en anécdotas sobre la cría porcina. Parece que a los votantes que dieran su voto al presidente del partido, que no era otro que Hašek, se les prometía un acuario de bolsillo.” (p. 47)

[La cita se refiere al escritor checo Jaroslav Hašek.]

Arnold J. Toynbee
LA EUROPA DE HITLER
Madrid, 1985, SARPE.

 


“La visión del historiador está condicionada siempre y en todas partes por su propia ubicación en el tiempo y en el espacio; y como el tiempo y el espacio están cambiando continuamente, ninguna historia, en el sentido subjetivo del término, podrá ser nunca un relato permanente que narre, de una vez y para siempre, todo de una manera tal que sea aceptable para los lectores de todas las épocas, ni siquiera para todas las partes de la Tierra.
   Esta es la la razón por la que, en nuestro mundo occidental, en cada generación sucesiva, durante las seis o siete últimas, poco más o menos, nuestros historiadores han vuelto a escribir la historia de los griegos y de los romanos. No es que hayan cambiado os griegos y romanos; no pueden haber cambiado, ya que están tan muertos en 1955 como lo estaban en 1854. (…) Al mirar al pasado, no podemos prescindir de nuestras propias experiencias, acciones, pasiones y prejuicios. Estas cosas (suponemos) no pueden afectar al pasado en sí mismo, siempre escurridizo; pero determinan cuál de las muchas visiones parciales posibles del pasado han de resultar visibles para nosotros, precisamente aquí y ahora.” (p. 26)

Enrique Dussel
1492: EL ENCUBRIMIENTO DEL OTRO
Hacia el origen del “mito de la Modernidad”
La Paz, 1994, Plural Editores.
www.clacso.edu.ar




“El primer protagonista de la historia latinoamericana posterior al «choque» cultural de 1492, invisible a la Modernidad, son los indios mismos, cuya historia posterior dura ya 500 años. El indio resistirá durante siglos; de todas maneras su vida cotidiana ciertamente será afectada por los invasores -aunque más no sea por la introducción de los instrumentos de hierro, como el hacha, que transformará completamente el trabajo agrícola, doméstico, etcétera-. Brutal y violentamente incorporado primero a la «encomienda» -explotación gratuita del trabajo indígena-, posteriormente a los «repartimientos», sean agrícolas o mineros (la «mita» andina), para por último recibir salarios de hambre en las «haciendas», el indio deberá recomponer totalmente su existencia para sobrevivir en una inhumana opresión: las primeras víctimas de la Modernidad -el primer «holocausto» moderno lo llama Russell Thornton-. Debe recordarse que los invasores europeos no eran más de cien mil al final del siglo XVI, que convivían entonces como el 1% en el seno de más de diez millones de indios. Los invasores dominaban los puntos claves (las ciudades, los caminos, los puertos, las montañas estratégicas, etcétera), pero la «vida cotidiana» de1 99% de la población, en el inmenso campo, era casi exclusivamente indígena -claro que penetrado por el sistema de las «reducciones» y «doctrinas» por los misioneros, que llegaban hasta el inconsciente colectivo de la religión y la cultura indígenas-. Reducidos en número, extirpadas las élites de las civilizaciones indígenas, el pueblo de los pobres sobrevivió sin poder ya revivir el esplendor del pasado. La época colonial dominó a los indios de manera sistemática, pero admitiendo, al menos, un cierto uso comunitario tradicional de la tierra, y una vida comunal propia. En realidad el segundo golpe fatal lo recibirán del liberalismo del siglo XIX, que pretendiendo imponer una concepción de la vida «ciudadana» abstracta, burguesa, individualista, comenzó a imponer la propiedad privada del campo, y luchó contra la «comunidad» como modo de vida, lo que hizo aún más difícil que antes la existencia del indio.” (pp. 150-151)


sábado, 7 de septiembre de 2024

Bernard Werber
LES THANATONAUTES (II)
Paris, 1994, Albin Michel.



“Una gata acalorada maúlla en la acera a las 2 y 11 de la madrugada. Un insomne molesto profiere un insulto y lanza una pantufla en dirección al felino. El proyectil yerra su objetivo y termina en el parabrisas de un coche. El conductor frena en seco. Tanto mejor para la gata que atraviesa la calle corriendo, tanto peor para el vehículo de detrás, cuyo conductor no ha tenido tiempo de darse cuenta de lo que pasaba y se ha empotrado contra el primer coche.
   El choque provoca una fuga de  gasolina en el depósito. Todos se bajan del coche. Mientras que discuten sobre el parte y el seguro, un viandante deja caer un poco de ceniza incandescente de su pitillo en el charco de gasolina. La gasolina se inflama. Los dos coches explotan. ” (p. 491. La traducción es mía.)


“Une chatte en chaleur miaule sur le trottoir à 2 h 11 du matin. Un insomniaque agacé pousse un juron, ouvre sa fenêtre et lance une pantoufle en direction du félin. Le projectile rate sa cible et aboutit sur le pare-brise d’une voiture. L’automobiliste freine sec. Tant mieux pour la chatte qui traversait la rue en courant, tant pis pour le véhicule qui se trouvait derrière, dont le chauffeur n’a pas eu le temps de réaliser ce qui se passait et a embouti la première voiture.
   Le choc provoque une fuite d’essence dans le réservoir. Tout le monde descend. Tandis qu’on discute constat et assurance, un passant laisse tomber un peu de cendre incandescente de sa cigarette dans la flaque. L’essence s’embrase. Les deux voitures explosent.”

José Ortega y Gasset
OBRAS COMPLETAS
TOMO II-EL ESPECTADOR (1916-1934 )-”LA VIDA EN TORNO”

REVISTA DE OCCIDENTE, 1963, Madrid.
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 “Soy un hombre que ama verdaderamente el pasado. Los tradicionalistas, en cambio, no le aman; quieren que no sea pasado, sino presente. Amar el pasado es congratularse de que efectivamente haya pasado, y de que las cosas, perdiendo esa rudeza con que al hallarse presente arañan nuestros ojos, nuestros oídos y nuestras manos, asciendan a la vida más pura y esencial que llevan en la reminiscencia.” (p. 43)

Bernard Werber
LES THANATONAUTES (I)
Paris, 1994, Albin Michel.


 

“El arcángel Gabriel desciende a la Tierra para dirigirse a la asamblea general de Naciones Unidas. Su discurso es simple y directo. Los humanos no paran de reproducirse, sus servicios, comunica, están completamente desbordados por las defunciones diarias. ¡Siete mil millones de humanos es demasiado! ¡Cómo pesar todas estas almas con solo tres arcángeles jueces, trabajando incluso las veinticuatro horas! El país naranja está saturado de almas en espera. Los informes son chapuceros. Se han cometido errores. Personas honestas se han reencarnado en gángsteres mientras que crápulas absolutos se han convertido en espíritus puros, con un ciclo de reencarnaciones interrumpido injusta y prematuramente.
   En consecuencia, el arcángel Gabriel presenta dos alternativas a los humanos: regular de forma adecuada los nacimientos o enviar ayuda al cielo.” (p. 479; la traducción es mía.)

[En la obra de Werber el pais naranja o anaranjado es uno de los escenarios del más allá.]


“L’archange Gabriel descend sur Terre pour s’adresser à l’assemblée générale des Nations unies. Son discours est simple et direct. Les humains ne cessant de se reproduire, ses services, dit-il, sont complètement submergés par les défunts de chaque jour. Sept milliards d’humains, c’est trop ! Comment peser toutes ces âmes avec seulement trois juges-archanges, même travaillant vingt-quatre heures sur vingt-quatre ! Le pays orange est saturé d’âmes en attente. Les dossiers sont bâclés. Il y a eu des erreurs. Des sages ont été réincarnés en gangsters tandis que de parfaites crapules devenaient esprits purs, avec un cycle de réincarnations prématurément et injustement interrompu.
   L’archange Gabriel présente donc un choix aux humains: soit réguler enfin convenablement les naissances, soit envoyer de l’aide au ciel.”

viernes, 6 de septiembre de 2024

Juan de la Encina
(seudónimo de Ricardo Gutiérrez Abascal; 1883-1963)
RETABLO DE LA PINTURA MODERNA (II)
Madrid, 1971, Espasa-Calpe.



“El sentido realista está presente en la zona más ancha de la pintura. Aun en los llamados pintores idealistas podemos observarlo. Así, el sentido realista se filtra por la mayor parte de las formas artísticas. Ahora bien, cuando un arte alcanza la madurez, es decir, se hace clásico, no es realista, aunque contenga elementos que sean tales. El gran arte no es imitativo, en el sentido estrictamente realista, sino idealista y monumental. Puede templarse en la observación directa de la realidad, pero su vuelo se remonta hacia los cielos, rompiendo los grilletes de la naturaleza y de lo real.” (p. 171)


 


Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (III)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.


 

“Los institutos religiosos influyen, también, en las evoluciones artísticas. Lutero, cuyos conocimientos musicales no eran desdeñables, eliminó la influencia de los intérpretes con el empleo del coral, canto colectivo que adquirió tal importancia, que Schweitzer ve en él la base de la obra de Bach.” (p. 123)
[Albert Schweitzer (1875-1965) fue un organista y polímata alemán muy influido por la obra de Bach.]

“El número de oberturas que forman parte del repertorio sinfónico, procedentes de obras teatrales que no se representan, es muy elevado. (…) El primer objetivo de algunas de ellas fue conseguir el silencio del público antes de comenzar la representación. El compositor empleaba la primera que lo satisfacía, y si Beethoven se atormentó escribiendo cuatro oberturas para su única ópera, Fidelio, Rossini no dudó en utilizar la misma obertura para varias de sus numerosas óperas.” (p. 131)

Juan de la Encina
(seudónimo de Ricardo Gutiérrez Abascal; 1883-1963)
RETABLO DE LA PINTURA MODERNA (I)
Madrid, 1971, Espasa-Calpe.



“El autor, por razones especiales que no son del caso, se halla ahora completamente apartado del ruido y barullo que todavía se arma en torno a las artes y espera no incurrir en la flaqueza de retornar a él. Cree que el mundo o mundillo artístico padece de una descomunal hipertrofia de palabrerías -palabrerías que no hay que achacar solamente a la crítica al uso, o al servicio de marchantes, sino, y no menos, tal vez más, a los mismos artistas-. Estamos en la era del reclamo, de la propaganda, es decir, en la de la mentira interesada que no repara ni en medios ni en fines.
   De ese modo, si el arte descaece, la crítica agoniza, si no ha muerto ya, a no ser la de aquellos que cultivan la historia de las artes, que ésta todavía está viva y no ha perdido su antigua dignidad, aunque tal vez sí su antiguo vigor. Existe, al parecer, una especie de confabulación tácita de artistas, marchantes, críticos y público ignaro para acabar con todo conato de crítica verdadera. Y lo cierto es que lo van consiguiendo. El refugio del crítico que sienta la dignidad de su oficio será de aquí en adelante, si Dios no dispone de otra cosa, el cultivo de la historia y la teoría del arte.” (pp. 16-17)

jueves, 8 de agosto de 2024

Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (II)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.




“Un tenor italiano, contratado para encarnar el protagonista del Otelo, de Verdi, tras haber estudiado musical y escénicamente su personaje observó que en cierto momento de la obra todos los tenores, a quienes le fue dado observar, se dirigían al fondo del escenario. No pudiendo encontrar justificación de orden musical ni escénico a tal desplazamiento, rogó a un amigo que le presentase a Tamagno, tenor que había estrenado Otelo, a quien hizo partícipe de sus dudas, preguntándole la razón de aquel movimiento escénico. Tamagno preguntó: «¿Van todos los Otelos hacia el fondo en ese momento? Pues no lo comprendo», afirmó. El joven tenor le dijo tímidamente que se desplazaban así, pues él mismo lo hizo durante las primeras representaciones de la obra. Barajando sus recuerdos Tamagno exclamó súbitamente: «¡Ah! ¡Sí! Ahora me acuerdo; yo iba allá a escupir antes de atacar el Si agudo.»

«¿Cómo extrañarse de que Mahler dijera que la tradición es la excusa para no pensar por sí mismo?»” (p. 111)


Goliarda Sapienza
AL FILO DEL MEDIODÍA (II)
Madrid, 2021, Altamarea.



“-Bueno, nada, solo que en mi casa no se podía decir «te quiero mucho», es muy excepcional y extraordinario: eran frases exageradas y remilgadas y no se podían decir palabrotas o blasfemar contra Dios o contra la Virgen. Una vez se me escapó un «me cago en Dios» que había escuchado en la escuela, y mi madre, tan seria que aún tiemblo cuando lo pienso, solamente me dijo: «¿Por qué molestas a ese señor, Goliarda? Es de mala educación. Y además, si no crees en él, ¿para qué lo nombras? Espero no volver a escucharte una tontería semejante.»” (p. 128)

“-Y aquellas palabras abrieron un abismo ante mí y entendí lo difícil que es el arte de no esperar nada... La más difícil de las artes...” (p. 192)

Enrique Jordá
EL DIRECTOR DE ORQUESTA ANTE LA PARTITURA (I)
Madrid, 1969, Espasa-Calpe.


 

“Un auténtico intérprete elige entre los diferentes medios expresivos a su alcance, los que le permiten transmitir el contenido musical de la obra en un estilo adecuado y puro. Si antepone otro empeño o interés, se desvía de su misión, la traiciona. Tales casos no son extraños. Existen ejecutantes que usan las partituras para lucir su habilidad técnica sacrificando el estilo de la obra y abriendo la puerta al virtuosismo. La virtuosidad mata el estilo, y cuando éste desaparece deja de existir el arte. A mi juicio, en tales casos el concierto se convierte en una función de circo, y si el circo es un espectáculo que me distrae y agrada, recuerdo que Cocteau afirmaba que «existen unas horas parar tomar cocteles y otras para vomitarlos». La actividad del virtuoso convierte el medio en fin. El director que haga uso de una composición para lucimiento personal y sea incapaz de calar en el mensaje de la obra es un impotente. Pero se da cierto tipo de intérprete más peligroso, que de cualquier forma procura encontrar una interpretación distinta de las conocidas anteriormente para presentarse satisfecho y sonriente anunciando su creación. Falsa la actitud, falsa la interpretación y falsa la deducción; jamás creador: en el mejor de los casos solamente inventor.” (p. 97)

Goliarda Sapienza
AL FILO DEL MEDIODÍA (I)
Madrid, 2021, Altamarea.


 

“«Una actriz, señorita Sapienza, puede tener talento, fantasía, una voz, bonita, un buen porte, pero si no tiene memoria es mejor que ni siquiera empiece en este arte. Y no solo la memoria de las palabras, debe tener la memoria de las caras que ha visto y de las expresiones que ha observado. Es necesario observar todo y a todos, también a la gente que se encuentra en el tranvía. Ver y apoderarse, guardarse dentro de uno mismo todas las expresiones y todos los gestos. Cómo se hablan esos enamorados o cómo llora esa vieja en la estación al despedirse, para después sacarlos del momento y repetirlos, copiarlos tal y como han sido vistos».” (p. 31)

martes, 23 de julio de 2024

Bernard Werber
EL DESPERTAR DE LOS GATOS
Barcelona, 2022, Planeta.



“Cuando uno está acostumbrado a las mentiras, la verdad parece sospechosa.” (p. 110)

“Hay que darle gusto al cuerpo para que el alma sienta deseos de permanecer en ella.” (223)

“-Utilizaban a terceros países para enfrentarse, pero sin hacer la guerra directamente. En 1961, el ejército estadounidense decidió fabricar un gato biónico para espiar en la embajada de Rusia. Incrustaron aparatos eléctricos y electrónicos en el interior de su cuerpo.
(…)
-(...) Operaron al gato, que se llamaba Kitty, para introducirle una gran batería en el vientre, conectada con micrófonos colocados en las orejas y una antena metálica en la cola. La misión se denominaba «operación Gatito Acústico». El día fijado, los científicos dejaron a Kitty delante de la embajada. Estaba adiestrado para entrar en el edificio que constituía el objetivo, pero el desobedeció y volvió a salir. Los que escuchaban oyeron un gran ruido seco.
-¿El material electrónico se averió?
-Un taxi atropelló a Kitty. A pesar de todo, los militares estadounidenses reprodujeron el experimento de nuevo, y operaron a una decena de gatos para transformarlos en espías electrónicos. Ninguno tuvo éxito en su misión.” (pp. 290-291)

“Aquel para quien mañana es otro ayer está muerto.
Aquel que por la mañana sabe lo que va a ocurrirle por la tarde ya está muerto.
Aquel que solo aspira al inmovilismo y la seguridad ya está muerto.” (pp. 329-330)

martes, 2 de julio de 2024

 


Annie Ernaux
LA OTRA HIJA
Madrid, 2023, Cabaret Voltaire.



“Pero tú no eres mi hermana, nunca lo fuiste. No hemos jugado, comido, dormido juntas. Nunca te toqué, nunca te besé. No sé de qué color tienes los ojos. Nunca te he visto. No tienes cuerpo ni voz, solo eres una imagen plana en unas cuantas fotos en blanco y negro. No conservo ningún recuerdo de ti. Llevabas dos años y medio muerta cuando nací yo. Tú eres la criatura del cielo, la niñita invisible de la que nunca se habla, la ausente de todas las conversaciones. El secreto.” (pp. 16.17)
 

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (III)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.




“A pesar de que no tuvo éxito, la primera guerra de independencia india fue la primera intentona de poner en jaque las reglas del imperialismo británico y, noventa años más tarde, conllevaría finalmente la autonomía del país. Burton ya había advertido años atrás de resentimiento latente en la India en su libro sobre La Meca, indicando que los indios no iban a tardar en entender que «los ingleses no son valientes ni listos ni generosos ni civilizados, sino granujas aprovechados […] y mirarán hacia el futuro, hacia el momento de iluminación en el que los jóvenes liberales indios se alcen y expulsen a sus 'malvados invasores' de sus tierras».” (pp. 242-243)

David Pastor Vico
ÉTICA PARA DESCONFIADOS
Barcelona, 2023, Ariel.



“Hace ya algún tiempo, mientras llevaba a un buen amigo a la parada del metro, este me hizo una pregunta que me sorprendió: quería saber si yo me arrepentía de algo. Ahora te lo pregunto yo a ti: ¿te arrepientes de algo que hayas hecho dejado de hacer?
(…)
   «¡Por supuesto que sí!», respondí sin querer generar ningún tipo de falsa expectativa con un silencio de esos que usan los cretinos para darse importancia.
   Él me miró algo perplejo. Me dijo que con la gente que él se juntaba, y a la que respetaba, jamás reconocería su arrepentimiento por nada, pues eso podría ser interpretado como un gesto de debilidad.
(…)
Pretender que en 20 o 40 años sigamos pensando igual y que no quepa el arrepentimiento sobre ninguna de nuestras acciones pasadas es negar la capacidad de prender, cambiar y evolucionar que el tiempo nos brinda. Es hacer gala de inmadurez y cerrazón, es ser un inmovilista, un reaccionario, una persona acrítica que finalmente, se mirará hacia sí mismo, se descubrirá petrificado en sus ideas y en las creencias que heredó, como un ancla inamovible en su propio mundo pequeñito.” (p. 75)

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (II)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.




“Iba a pasar tan solo cuatro meses combatiendo en la guerra de Crimea. Llegó allí tras el cruel invierno de 1854 y se marchó justo antes de acabase la guerra, pero Burton sería testigo de suficiente incompetencia y corrupción, desde la compra de ascensos hasta el descarado favoritismo por las élites británicas, para confirmar su duradero desdén respecto a los mandos militares. Después de una breve parada en Sarayburnu, donde Florence Nigthingale había salido en dirección al hospital Barrack tan solo unos meses antes, Burton partió hacia Balaklava. La Comisión Sanitaria había estado allí hacía un mes, con la intención de limpiar el puerto de los miembros amputados y putrefactos que habían quedado tras la infame batalla de Balaklava, en la que habían muerto mil doscientos hombres en un solo día.
    Fue durante esa batalla cuando una unidad de la caballería ligera británica resultó devastada por el fuego enemigo, lo que inspiró el desgarrador poema de lord Alfred Tennyson, «La carga de la brigada ligera». La brigada, liderada por James Brudenell, séptimo conde de Cardigan, había sido enviada en una misión suicida que había dejado casi la mitad de sus seiscientos hombres muertos, capturados o heridos. Cardigan, que había pagado unas cuarenta mil libras por su nombramiento -el equivalente a cerca de dos millones de euros en la actualidad-, no solo sobrevivió a la carga sin resultar herido, sino que al regresar a casa fue recibido como un héroe. Tras jactarse de actos de valentía que tiempo después se supo que eran totalmente falsos, se retiró satisfecho y enormemente rico a la hacienda que tenía su familia desde el siglo XIV. Los hombres que estuvieron bajo su mando, sin embargo, siempre supieron la verdad. Para cuando Burton llegó a Crimea, los oficiales de caballería con los que se encontró se sentían «violentamente ofendidos a causa de los informes que indicaban que el conde de Cardigan tenía pensado volver al frente -escribió-, y oí decir a más de uno: 'No serviremos bajo su mando'.»”(pp. 115-116)

[Richard Francis Burton fue un polifacético explorador y traductor inglés, famoso por sus expediciones africanas y asiáticas.]


sábado, 15 de junio de 2024

Miguel Barnet
GALLEGO (III)
Buenos Aires, 2002, Editorial Sudamericana.

 

“Todas las noches era algo distinto. Bombas, asesinatos en el Laguito, tiroteos por la madrugada. Un infierno como en la época de Machado. Yo no he visto país más revuelto que éste. El que nace aquí viene con sangre caliente en las venas. Eso lo da la mezcla del africano con el peninsular. Porque al chino lo que le corre por las venas es cocimiento de tilo. Los chinos siempre han sido muy tranquilos. El día que le viraron el carro de hortalizas al chino Joaquín para ver si había armas escondidas debajo de las lechugas, el policía le dijo:
   -Si te cojo en el brinco, te la pelo, ¡cará!
   Joaquín miró todo el rebumbio con los brazos pegados al cuerpo. Cuando la policía se fue, recogió las legumbres del pavimento. Se quedó solo, porque la gente echó un pie de allí. Al poco rato se puso a empujar la carretilla, y cuando llegó a la calle Calzada empezó a gritar:
   -¡Tlae cole, lechuga, belenjena fleca!” (p. 194)

Candice Millard
EL RÌO DE LOS DIOSES (I)
Barcelona, 2023, Folch & Folch.

 

"Speke tenía tal afición por la caza y el coleccionismo que incluso había decidido deliberadamente matar hembras de animales preñadas con el fin de estudiar, e incluso a veces comerse, sus fetos. «Había adquirido un curioso gusto por la  carne más joven -escribió de él un compañero de viaje-, inclinándose mayoritariamente por los no nacidos». Cualquier queja sobre esa práctica le resultaba ridícula.” (p. 65)
[J. H. Speke (1827–1864) fue un famoso militar y explorador inglés. Fue el primer europeo en alcanzar el lago Tanganica, hoy Victoria, y en situarlo como lugar de nacimiento del Nilo.]

lunes, 10 de junio de 2024

Miguel Barnet
GALLEGO (II)
Buenos Aires,
2002, Editorial Sudamericana.

 

“Me hice cierta reputación en el giro. Entré en el sindicato y poco a poco fui reuniendo unos quilos de nuevo. Con lo que gané puliendo los pisos del Hotel Plaza, a mano y con piedra pómez, le mandé algo más al abuelo. Me contestó enseguida. Y me pidió un radio de piedra de galena. Cometí el error de mandarle uno de corriente, marca Phillips, de los primeros que llegaron aquí. Ni yo tenía para mí, pero mi abuelo se aburría mucho, y como me decía el aventurero y tal, le quise dar una respuesta. En carta de acuse me mandó a decir que ni habían desempaquetado el radio, porque como en la aldea no había electricidad, era inútil sacarlo. Pues, grano a grano, reuní doscientos cincuenta pesos y se los mandé para que pudieran instalar la luz allá, lo cual hicieron, como era de esperar, y así pudieron oír la radio. En la carta mi abuelo me contó que la aldea se alborotó tanto con la radio, que me hicieron una misa en salud en la parroquia del padre Córdoba. Por primera vez recibí cartas de desconocidos agradeciendo el envío. Algunos me pedían zapatos y otros una radio igual. Yo no pude mandar nada. Lo que tenía guardado era para mi porvenir. Simplemente no contesté las cartas. El que, como yo, vivía de tocineta y bacalao escocés, ¡qué cartas ni que regalos iba a mandar!” (pp. 113-114)


lunes, 3 de junio de 2024

 


Miguel Barnet
GALLEGO (I)
Buenos Aires,
2002, Editorial Sudamericana.

 

 “Lo más cómico que vi en un cine fue lo de la gallega de los Méndez Capote; una familia amiga de los Conill y de los Hevia, todas del Vedado. La gallega se llamaba Vicenta. Yo la conocía bien. Era una gallega graciosa, pero muy asustadiza. Siempre llevaba las manos en los bolsillos del uniforme de sirvienta. Y no quería hablar con nadie. Soñaba con volver a ver a su madre en Lugo. No sé a quién se le ocurrió llevarla al cinematógrafo. Pero me acuerdo que yo estaba sentado unas filas detrás, y de pronto veo que cae un aguacero torrencial en la película. No se veían las diligencias. El agua lo cubría todo en la pantalla. Los caballos se refugiaron en los establos y debajo de los árboles. Cuando, sin esperarlo nadie, se oye la voz de Vicenta, que le dice a la otra que tenía al lado:
-¡Corre, Manuela, que dejé todas las ventanas abiertas!
   El griterío que se formó en el cine fue muy sonado: carcajadas, palmadas, rechiflas, el diablo y la vela.” (p. 102)

sábado, 25 de mayo de 2024

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (III)
Barcelona, 2016, Obelisco.



“Katsuhiko Matsunaga, un químico marino de la universidad de Hokkaido, descubrió que a partir de la hojarasca hay ácidos que son transportados hasta el mar a través de arroyos y ríos. Allí estimulan el crecimiento del plancton, el cual constituye el primer y más importante eslabón de la cadena alimentaria. ¿Más peces gracias al bosque? El investigador fomentó las plantaciones de árboles cerca de la costa, las cuales consiguieron aumentar la producción de pescado y ostras.” (pp. 213-214)

Eugene Izzi
LA ENCERRONA
La Puebla de Cazalla (Sevilla), 2008, Barataria.


“Tenso, con brío, preparado, Fabe dobló la esquina y echó a andar lentamente Clark arriba. Una de las cosas que más le gustaban de su barrio era la mezcla. Una vieja con un andrajoso abrigo de lana esperaba a que cambiara de color el semáforo; tenía un carro de la compra con todas sus posesiones terrenales aferrado como si le fuera la vida en ello mientras el viento le metía en los ojos el pelo mugriento e infestado de piojos. Le resbalaban los mocos de la nariz a la barbilla, y de ahí iban a caer a la pechera de su harapiento abrigo. La parte delantera del carrito casi tocaba un Cadillac negro aparcado cuyo propietario estaba apoyado en el parachoques delantero con un largo abrigo casi hasta los tobillos hecho de piel de camello. Su pulcro corte de pelo a navaja de cincuenta dólares era mecido muy a la moda por la brisa mientras miraba el reloj de pulsera con impaciencia, y Fabe veía ya desde mitad de manzana que la fina pieza de oro en su muñeca derecha probablemente hubiera alimentado a la pordiosera durante seis meses.” (pp. 41-42)

martes, 21 de mayo de 2024

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (II)
Barcelona, 2016, Obelisco.


“El biólogo de San Petersburgo, Boris Tokin, describió ya en 1956 lo siguiente: si a una gota de agua contaminada se le añade una gota de agujas de pícea o pino trituradas, en menos de un segundo todos los seres vivos habrán muerto. En el mismo artículo Tokin afirma que el aire de los bosques jóvenes de pinos prácticamente no contiene gérmenes a causa de los fitoncidas que liberan sus agujas.” (p. 140)
[Wikipedia: Los fitoncidas son compuestos orgánicos volátiles aleloquémicos antimicrobianos derivados de plantas. La palabra, que significa "exterminado por la planta", fue acuñada en 1928 por el Dr. Boris P. Tokin, un bioquímico ruso de la Universidad de Leningrado. Descubrió que algunas plantas emiten sustancias muy activas que les impiden pudrirse o ser devoradas por algunos insectos y animales.]


viernes, 17 de mayo de 2024

Andrew Carnegie
THE GOSPEL OF WEALTH
www.carnegie.org/publications/the-gospel-of-wealth/

 

“The price which society pays for the law of competition, like the price it pays for cheap comforts and luxuries, is also great; but the advantages of this law are also greater still, for it is to this law that we owe our wonderful material development, which brings improved conditions in its train. But, whether the law be benign or not, we must say of it, as we say of the change in the conditions of men to which we have referred: It is here; we cannot evade it; no substitutes for it have been found; and while the law may be sometimes hard for the individual, it is best for the race, because it insures the survival of the fittest in every department. We accept and welcome, therefore, as conditions to which we must accommodate ourselves, great inequality of environment, the concentration of business, industrial and commercial, in the hands of a few, and the law of competition between these, as being not only beneficial, but essential for the future progress of the race.” (p. 3)

“El precio que paga la sociedad por la ley de la competencia, así como el precio que paga por las comodidades y los lujos baratos es también elevado; pero las ventajas de esta ley son aún mayores, porque a ella debemos nuestro maravilloso desarrollo material, que trae consigo la mejora de las condiciones de vida. Pero, sea o no beneficiosa, hay que decir de ella, lo mismo acerca del cambio de las condiciones de vida del hombre a que nos hemos referido: esto es así y no podemos evitarlo; no hemos encontrado nada que pueda sustituirla, y si bien es dura en ocasiones para el individuo, es buena para la raza, pues asegura la supervivencia de los más aptos en todos los ámbitos. Aceptamos y aplaudimos, en consecuencia, como condiciones a las que debemos acomodarnos, la gran desigualdad del entorno, la concentración de los negocios industriales y comerciales en manos de unos pocos y la ley de competencia entre estos, por ser, no solo beneficiosa, sino esencial para el progreso futuro de la raza.”
[La traducción es mía.]

Peter Wohlleben
LA VIDA SECRETA DE LOS ÁRBOLES (I)
Barcelona, 2016, Obelisco.

 

“Cuando inicié mi andadura profesional como agente forestal, sabía tanto de la vida secreta de los árboles como un carnicero de los sentimientos de los animales.” (p. 9)

“Por otra parte, hace cuatro siglos se hizo una observación en la sabana africana. Allí, las jirafas se alimentan de las acacias de copa plana, lo que a estos árboles no les gusta nada. Para ahuyentar a los grandes herbívoros, las acacias envían en cuestión de minutos sustancias tóxicas a las hojas. Las jirafas lo saben y pasan al siguiente árbol. ¿El siguiente? Primero dejan unos cuantos ejemplares a la izquierda y siguen con su festín unos cien metros más allá. El motivo es asombroso: la acacia atacada emite un gas de aviso (en este caso etileno), el cual indica a los congéneres de los alrededores que se aproxima un peligro. De esta manera, todos los ejemplares que reciben el aviso envían también sustancias tóxicas para prepararse. Las jirafas conocen este juego, por lo que avanzan un poco más a través de la sabana, donde encuentran árboles que no han sido avisados. O bien, trabajan contra el viento. Ya que los olores se expanden con el viento hacia los árboles vecinos y, si los animales se mueven en la dirección contraria del viento, encuentran acacias cercanas que no han sido avisadas de su presencia. Estos procesos también tienen lugar en nuestros bosques, bien se trate de hayas, píceas o robles. Todos detectan la presencia de alguien que merodea cerca de ellos.”(pp. 15-16)

Herbert Spencer
SOCIAL STATICS (II)
https://oll.libertyfund.org/titles/spencer-social-statics-1851



“There are many very amiable people—people over whom in so far as their feelings are concerned we may fitly rejoice—who have not the nerve to look this matter fairly in the face. Disabled as they are by their sympathies with present suffering, from duly regarding ultimate consequences, they pursue a course which is very injudicious, and in the end even cruel. We do not consider it true kindness in a mother to gratify her child with sweetmeats that are certain to make it ill. We should think it a very foolish sort of benevolence which led a surgeon to let his patient’s disease progress to a fatal issue, rather than inflict pain by an operation. Similarly, we must call those spurious philanthropists, who, to prevent present misery, would entail greater misery upon future generations. All defenders of a poor-law must, however, be classed amongst such. That rigorous necessity which, when allowed to act on them, becomes so sharp a spur to the lazy, and so strong a bridle to the random, these paupers’ friends would repeal, because of the wailings it here and there produces. Blind to the fact, that under the natural order of things society is constantly excreting its unhealthy, imbecile, slow, vacillating, faithless members, these unthinking, though well-meaning, men advocate an interference which not only stops the purifying process, but even increases the vitiation—absolutely encourages the multiplication of the reckless and incompetent by offering them an unfailing provision, and discourages the multiplication of the competent and provident by heightening the prospective difficulty of maintaining a family. And thus, in their eagerness to prevent the really salutary sufferings that surround us, these sigh-wise and groan-foolish people bequeath to posterity a continually increasing curse.” (CHAPTER XXV. poor-laws.§ 6.)

“Hay mucha gente amigable -gente de la que debemos alegrarnos razonablemente en lo que respecta a sus sentimientos- que no tienen el valor de afrontar este asunto. Incapacitados por su empatía con el sufrimiento actual para considerar las consecuencias últimas, proceden de manera muy imprudente y, al final, incluso cruel. No consideramos verdadera bondad en una madre gratificar a su hijo con dulces que con seguridad lo enfermarán. Deberíamos pensar que es una especie estúpida de benevolencia la que lleva a un cirujano a permitir que la enfermedad de un paciente avance hasta un fatal desenlace antes que infligir dolor por medio de una intervención. Del mismo modo deberíamos llamar a aquellos filántropos espurios que, por impedir la miseria actual, provocarían mayor miseria en las generaciones futuras. Sin embargo, todos los defensores de la ley de pobres deben clasificarse entre ellos. Esta rigurosa necesidad que, cuando se le permite actuar sobre ellos, se convierte en una espuela tan aguda para los perezosos y en una brida tan fuerte para el azar, los amigos de estos pobres la revocarían, debido a los lamentos que produce aquí y allá. Ciegos al hecho de que, bajo el orden natural de las cosas, la sociedad está constantemente excretando a sus miembros enfermos, imbéciles, lentos, vacilantes y desesperanzados, estos irreflexivos, aunque bien intencionados, abogan por una interferencia que no sólo detiene el proceso de purificación, sino que incluso aumenta el vicio -alienta completamente la proliferación de los imprudentes y de los incompetentes, ofreciéndoles una provisión inagotable, y desalentando la proliferación de los competentes y previsores al aumentar la posible dificultad de mantener una familia. Y de esta manera, en su afán por evitar los realmente saludables sufrimientos que nos rodean, estos suspirantes y quejumbrosos legan a la posteridad una maldición cada vez mayor.”
[La traducción es mía,]


 

Herbert Spencer
SOCIAL STATICS (I)
https://oll.libertyfund.org/titles/spencer-social-statics-1851

 

“In whichever rank you see corruption, be assured it equally pervades all ranks—be assured it is the symptom of a bad social diathesis. Whilst the virus of depravity exists in one part of the body politic, no other part can remain healthy.” (CHAPTER XX. The Constitution Of The State. § 7)

“Cualquiera que sea el nivel en el que veáis la corrupción, estad seguros de que impregna por igual todos los niveles -estad seguros de que es el síntoma de una mala diátesis social. Mientras el virus de la depravación exista en una parte del cuerpo político, ninguna otra parte puede permanecer sana.”
[Según la RAE, diátesis es la “predisposición orgánica a contraer una determinada enfermedad”. Las traducción es mía,]


sábado, 11 de mayo de 2024

José Luis Abellán
PANORAMA DE LA FILOSOFÍA ESPAÑOLA ACTUAL
-UNA SITUACIÓN ESCANDALOSA-

Madrid, 1978, Espasa-Calpe.



“Uno de los fenómenos más curiosos y sintomáticos de la actual sociedad española, dentro de la esfera de la cultura, es la radicalización comercial de las editoriales. Nadie puede negar que el libro es un producto industrial que se vende en el mercado, pero ello no ha sido tradicionalmente óbice para que esas mismas editoriales cumplieran su función cultural. Es proverbial la figura del editor que se preciaba de publicar un libro, literaria, artística o intelectualmente valioso, y desde luego, en la mayoría de los casos, el carácter empresarial de su labor, no les ha impedido sentirse al mismo tiempo agentes de cultura. Era ese precisamente uno de los orgullos de su profesión, que parece haber desaparecido. La situación ha cambiado tan radicalmente que hoy es difícil encontrar un editor que se interese por el valor cultural intrínseco del libro. Éste es una mercancía más, y su único valor reside en su capacidad de convertirse en dinero. Su carácter híbrido -mitad comercial, mitad cultural- es soslayado por el editor actual, a quien sólo interesa el primer término de la ecuación. El desinterés por la segunda vertiente, ha llegado a tal extremo que hoy es frecuente el director de una editorial que no lee jamás los libros que publica. A medida que estos van llegando a sus manos, los entrega a los expertos en marketing de su empresa, quienes tras las correspondientes indagaciones dictaminan sobre su valor  como artículo de consumo dentro del mercado. Una vez recibido el informe, y sin atender a otros criterios, tal editor decide o no su publicación. En esta operación las únicas variables que cuentan: el precio, la tirada, la inversión, la salida inicial, el incentivo de compra y su persistencia...; jamás la calidad literaria, el aporte cultural, la novedad de su planteamiento o la utilidad de su contenido.
   En esta situación se comprende que en nuestra industria editorial hayan empezado a cobrar primerísimo relieve circunstancias que tradicionalmente han jugado un papel secundario: la cubierta, el diseño, el formato, el color, y en lugar muy destacado, el título. Éste ha de ser original, llamativo e incitar a su adquisición por parte del posible comprador. Nos encontramos así con que hoy predomina el carácter publicitario del título, pasando a segundo plano su valor informativo, su adecuación al contenido o su calidad literaria. El título tiene que vender; lo demás... ¡allá se avenga!” (pp. 25-26)

Jacques Prévert
PAROLES
Gallimard, 2023, Paris.



“DÉJEUNER DU MATIN

Il a mis le café
Dans la tasse
Il a mis le lait
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre
Dans le café au lait
Avec la petite cuillère
Il a tourné
Il a bu le café au lait
Et il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé
Une cigarette
Il a fait des ronds
Avec la fumée
Il a mis les cendres
Dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s’est levé
Il a mis
Son chapeau sur sa tête
Il a mis son manteau de pluie
Parce qu’il pleuvait
Et il est parti
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j’ai pris
Ma tête dans ma main
Et j’ai pleuré.” (pp. 148-149)


“EL DESAYUNO

Ha echado el café
En la taza
Ha echado la leche
En la taza de café
Ha echado el azúcar
En el café con leche
Con la cucharita
Lo ha removido
Se ha bebido el café con leche
Y ha dejado la taza
Sin hablarme
Ha encendido
Un cigarrillo
Ha hecho anillos
Con el humo
Ha echado la ceniza
En el cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se ha levantado
Se ha puesto
Su sombrero en la cabeza
Se ha puesto el impermeable
Porque llueve
Se ha marchado
Bajo la lluvia
Sin una palabra
Sin mirarme
Y yo me he llevado
Las manos a la cara
Y he llorado.”
[La traducción es mía.]


miércoles, 3 de abril de 2024

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (IV)
Barcelona, 2022, Penguin Random House.



“Fue en este clima de eterna desmovilización -idéntico cada año, pero cada año más caluroso-, cuando en Roma se volvió a votar por el primer edil. En el curso de dos semanas la ciudad salió de la gestión provisional y regresó oficialmente a la normalidad. Fuera el comisario extraordinario, dentro el nuevo alcalde. La primera mujer alcaldesa de la ciudad.
   La situación, constaté desde Turín, no volvió a la normalidad. La ciudad seguía hundiéndose en un caos que se hizo más ostentoso por la presencia de quien, respaldada por un mandato popular, gobernaba ahora el timón de la barca.
   La alcaldesa -elegida en virtud de la ola de protestas contra la vieja clase política- parecía incluso más imponente que sus predecesores. Los turistas se desperdigaban entre interminables ineficiencias públicas. Los exhibicionistas nadaban desnudos en las fuentes. La basura crecía por todas partes. Las fotos del desastre dieron la vuelta al mundo. Llegaron los reportajes de los periódicos extranjeros. «Roma en ruinas» (New York Times). «La reputación de la ciudad próxima al cero absoluto» (Le Monde). Algunos ciudadanos empezaron a protestar contra quienes, protestando, habían favorecido el nuevo curso político. Otros protestaron contra quienes protestaban contra quienes habían protestado.
   Empezaron a suceder cosas extrañas. Como si fueran bonzos mecánicos, los autobuses se incendiaban solos. En Torre Rossa, en via del Tritone, en medio de piazzale dei Cinquecento. Se descubrió que los episodios de autocombustión, frecuentes hasta extremos inquietantes, se debían a la ínfima calidad de los componentes montados en los vehículos por los mecánicos de la empresa municipal, debido a la falta de fondos. A finales de junio, jugando entre los setos de Colle Oppio, un grupo de niños encontró una gigantesca lengua de cerdo. En Campo de' Fiori los chicos la emprendían a botellazos unos contra otros los fines de semana. En Tuscolano se desencadenaban breves batallas urbanas en que se arrojaban residuos recogidos en la calle. Los comerciantes de Centocelle eran agredidos por quienes querían obligarlos a dejar sus tiendas; cuando se dirigían con los rostros tumefactos a sus amigos de la policía, podían recibir confidencialmente respuestas inesperadas: «Si quieres, podemos ponerte escolta, -decían-, pero a partir de ese momento prepárate para llevar una vida de preso. Tienes mujer, tienes hijos, tienes algo de dinero: ¿quién cojones te obliga a algo así? Si quieres un consejo, véndelo todo y vete». Las obras públicas, entre demoras e ineficiencias, devoraban como de costumbre muchísimo dinero, pero cada vez había menos dinero. Los particulares, desanimados por la marcha de la economía, ponían sus casas en Airbnb. Una marea de nuevos pobres, desahuciados, desfavorecidos, presionaba inquieta desde las periferias. Todo se corrompía, nada dejaba de existir.
   A la emergencia por las ratas se sumó el azote de las gaviotas. Con su expresión malvada y sus ojillos vidriosos, eran dueñas de la situación. Correteaban entre la basura, devoraban pequeños animales muertos, se arrojaban sin temor a cualquier fuente de alimento.
   -Estas se nos van a comer vivos- comentaban los romanos, expresando malestar o deseo.” (pp. 379-381)

Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Daniel Dennett  y Sam Harris.
LOS JINETES DEL APOCALIPSIS
Barcelona, 2018, Arpa & Alfil.

 

“-El budismo es un pozo de sabiduría. Se ha demostrado que tiene auténtico valor psicológico y cognitivo.
-¿Te refieres a los monjes budistas que ayudaron al ejército birmano a exterminar la etnia de los rohinyás casi hasta el grado del genocidio?
-Pero esos no eran budistas de verdad.” (p. 15)

[La cita pertenece al prólogo de Stephen Fry.]


“Para un científico, la ignorancia es un picor que se desvive por ser rascado a placer. Para un teólogo, la ignorancia es algo que hay que barrer inventando algo con descaro. Si eres una figura de autoridad, como el papa, lo harás meditando en privado y esperando a que se te ocurra una respuesta, que luego embadurnarás como «revelación». O quizá lo hagas interpretando -perdón por usar un término- un texto de la Edad del Bronce cuyo autor era aún más ignorante que tú.” (pp. 33-34)

“A esto me refería al decir que la doctrina atea exige coraje intelectual. Y moral. Como ateo dejas atrás a tu amigo imaginario, renuncias a la garantía reconfortante de una figura paternal celestial que te saque las castañas del fuego. Vas a morir, y cuando tus seres queridos mueran no los volverás a ver. No hay ningún libro sagrado que te pueda decir lo que hay que hacer, ni qué está bien ni qué está mal. Eres un adulto inteligente. Debes afrontar la vida y las decisiones morales. Pero ese coraje adulto está revestido de dignidad, lleva la cabeza alta y afronta de cara la cruda realidad. No estás solo: la calidez de tus iguales y un legado cultural que ha dado como frutos no solo el conocimiento científico y el bienestar material que aportan las ciencias aplicadas, sino también el arte, la música, el derecho y el discurso civilizado sobre los principios morales. Puede haber un diseño inteligente de la moralidad y os valores para la vida a cargo de seres humanos inteligentes y reales, de carne y hueso. Los ateos tienen el coraje intelectual suficiente para aceptar la realidad como lo que es: algo maravillosa y sorprendentemente explicable. Los ateos tienen el coraje moral para vivir al máximo la única vida de la que van a disponer; para abrazar por completo la realidad, regocijarse en ella y, en definitiva, hacer cuanto puedan para dejarla mejor de lo que estaba.” (pp. 50-51)

[Las citas pertenecen al artículo LA HIBRIS DE LA RELIGIÓN, LA HUMILDAD DE LA CIENCIA Y EL CORAJE INTELECTUAL Y MORAL DEL ATEÍSMO, de Richard Dawkins.]

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (III)
Barcelona, 2022, Penguin Random House. 

 

“-En Villa Torlonia, donde está el archivo de guerra -estaba diciendo un hombre a dos amigos suyos sentados frente a él-, leí las cartas que el papa Pacelli mandaba que les escribieran a los generales de las fuerzas aéreas británicas y estadounidenses durante la guerra. Una decía así: «Amable general Henry Arnold, tenemos la esperanza de que os encontréis bien; escribimos en nombre del Santo Padre, nos gustaría rogaros, si acaso es vuestra intención continuar con los bombardeos sobre Roma, que os abstuvierais de hacerlo entre las dos y las tres y media: aquí en el Vaticano a esas horas Su Santidad reposa. Paz y bien». Su Santidad reposa. ¿Has visto qué tío, el Papa?” (p. 174)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(III)
Barcelona, 2023, Crítica.



“Siempre he considerado curioso (y saturado de arrogancia o bien de provincianismo) el hecho de que una pequeña minoría divida al mundo en dos categorías absolutamente desequilibradas (los suyos frente a todos los demás) y después defina la categoría mayor como una ausencia de la menor, como la taxonomía que mi madre tenía para Homo sapiens: judíos y no judíos. Pero nuestra clasificación de los animales sigue la misma estrategia al establecer una distinción básica entre vertebrados e invertebrados... cuando sólo unas cuarenta mil especies de las más de un millón de las especies animales descritas pertenecen al linaje relativamente pequeño de los vertebrados.” (p. 141)


 


Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (II)
Barcelona, 2022, Penguin Random House.



“El antiguo anfiteatro apareció de repente al fina de la avenida, pálido y gris, semejante a la luna cuando está baja en el horizonte y parece que se le echa a uno encima. El Coliseo en el aire frío de marzo, entre los papeluchos, los sintecho, el agua pútrida de las fuentes. A poca distancia, tapado apenas por un seto, un señor de mediana edad estaba meando al aire libre. El hecho es que en Roma todo el mundo hace lo que le viene en gana, pensé. Los hinchas del Feyenoord se metían borrachos en la Fontana de Trevi y la emprendían a botellazos contra la Barcaza de Bernini, en Villa Borghese los vándalos decapitaban las estatuas de los poetas, grandes bolsas de basura volaban de un edificio a otro, todo el mundo meaba por todas partes, una indulgencia plenaria flotaba en el aire, y yo mismo, que en otra ciudad hubiera dejado que me estallara la vejiga, me había encontrado más de una vez humedeciendo las Murallas Servianas.” (p. 151)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(II)
Barcelona, 2023, Crítica.



“Los peligros y las oportunidades aguardan a los énfasis exagerados en cada extremo. Los sistematizadores rígidos suelen interpretar erróneamente las pautas naturales al obligar a sus observaciones a encajar en estructuras de explicación rígidamente preconcebidas. Pero los colegas que intentan aproximarse a la naturaleza en sus propios términos, sin hipótesis preferidas que comprobar, se arriesgan a verse abrumados por un diluvio de información que los confunde, o bien a ser presa de prejuicios que se convierten en todavía más controladores por su condición de inconscientes (y por lo tanto de no reconocidos).” (p. 135)

Nicola Lagiogia
LA CIUDAD DE LOS VIVOS (I)
Barcelona, 2022, Penguin Random House. 

 

“Hacía años que no iban a Roma, no se imaginaban que la encontrarían en ese estado. La gente, por la calle, simplemente estaba loca. Los conductores parecían todos asesinos potenciales, pero los peatones no se andaban con chiquitas. En la piazza Madonna dei Monti habían presenciado una escena repugnante. Cerca de la fuente, una gaviota estaba devorando una rata muerta. Le había abierto la tripa con el pico y ahora rebuscaba en la carcasa. Una niña empezó a tironear a su madre.
-¡Mamá, mamá, mira qué rata!
La niña parecía muy disgustada. La mujer se detuvo, miró a su hija como si no la reconociera. Luego, usando su mano libre, le soltó una sonora bofetada que quizá contenía la filosofía de la ciudad.
-¡Pero qué gritas, idiota, si no eres tú la muerta!” (pp. 44-45)


Alberto Moncada
LA ZOZOBRA DEL MILENIO
Madrid, 1995, Espasa Calpe.



“En todos los programas educativos figura, de una forma u otra, la enseñanza de la libertad responsable. Año tras año, los maestros, religiosos o laicos, confiesan su impotencia o su disgusto ante la dificultad del empeño. Los niños y los jóvenes van a la escuela, al instituto, pero también salen en pandillas, ven televisión, conviven con sus familias y, a través de todas estas influencias, reciben los mensajes básicos de la sociedad en que viven. Como ya he explicado, a estas alturas del siglo el mensaje básico viene de los Estados Unidos y se llama sociedad de consumo, gratificación instantánea, trabajar para ganar dinero y unas cuantas recetas parecidas. Es verdad que, estadísticamente, los niños y los jóvenes tienen mejor salud, son más altos y más fuertes que sus padres, pero esta mejora de la raza es eugenésica, no moral. En cada sociedad existen unos valores que predominan y la solidaridad no está muy alta en la lista actual de preferencias. Si la sociedad es competitiva, ¿cómo vamos a enseñarles solidaridad? Es la pregunta que se hacen los maestros. La invitación a la realización personal es tan fuerte que sólo funcionan las solidaridades más cercanas aunque, precisamente por esa universalización de la información, los niños son más proclives al ecologismo que sus padres y, si de ellos dependiera, trataríamos mejor el planeta. Pero, apenas se hacen adultos y empiezan a pagar los precios personales e ideológicos necesarios para entrar en el sistema, los buenos propósitos incompatibles con este se van difuminando. Con lo cual volvemos a la necesaria paciencia que debe acompañar a los partidarios de una nueva Ilustración. Sabemos que es necesaria, que pronto se transformará incluso en imprescindible, pero también sabemos que no se puede conseguir manu militari. En la sustancia del empeño están incluidos, pedagógica y estratégicamente, la persuasión y el consenso. En su debilidad y también su grandeza.” (pp. 231-232)

Stephen Jay Gould
LAS PIEDRAS FALACES DE MARRAKECH
Penúltimas reflexiones sobre historia natural
(I)
Barcelona, 2023, Crítica.

 

“Se han reconocido claramente dos prerrequisitos de la fama intelectual: el don de una inteligencia extraordinaria y la suerte de circunstancias insólitas (tiempo, clase social, etc.). Creo que no se ha concedido la debida importancia a un tercer factor: el temperamento. Al menos en mi observación limitada de nuestro mundo actualmente agotado, el factor temperamental parece el menos variable de todos. Entre las personas a las que he conocido, las pocas a las que llamaría «grandes» comparten todas una especie de dedicación impetuosa e incuestionable; una absoluta falta de duda acerca del valor de sus actividades (o al menos un impulso interno que atraviesa cualquier angst [ansiedad, en alemán] que pudiera existir); y, por encima de todo, una capacidad de trabajo (o al menos de hallarse mentalmente alerta para intuiciones inesperadas) en cualquier momento disponible de todos y cada uno de los días de su vida. He conocido a otras personas de talento intelectual igual o mayor que sucumbían a la enfermedad mental, a la desconfianza en sí mismos o a la simple y anticuada pereza.” (p. 86)

lunes, 19 de febrero de 2024

Carlos Fuentes
GRINGO VIEJO (II)
México, 2014, Fondo de Cultura Económica.

 

“Nota del autor

En 1913, el escritor norteamericano Ambrose Bierce, misántropo, periodista de la cadena Hearst y autor de hermosos cuentos sobre la Guerra de Secesión, se despidió de sus amigos con algunas cartas en las que, desmintiendo su reconocido vigor, se declaraba viejo y cansado.
   Sin embargo, en todas ellas se reservaba el derecho de escoger su manera de morir. La enfermedad y el accidente -por ejemplo, caerse por una escalera- le parecían indignas de él. En cambio, ser ajusticiado ante un paredón mexicano... "Ah -escribió en su última carta-, ser un gringo en México; eso es eutanasia."
   Entró a México en noviembre y no se volvió a saber de él. El resto es ficción.
   Este libro fue comenzado en un tren entre Chihuahua y Zacatecas en 1964 y terminado en Tepoztlán, Morelos, en 1984, en la casa de Antonio y Francesca Saldívar y utilizando la máquina de escribir del pintor Mariano Rivera Velásquez.
México, febrero de 1985” (p. 249)

Nazareth Castellanos
NEUROCIENCIA DEL CUERPO
Cómo el organismo esculpe el cerebro
(II)
Barcelona, 2023, Kairós.



“Según la escuela de Hipócrates, los cambios en los hábitos debían ser graduales y realizados en el momento oportuno, kairós. Se instaba al paciente a tomar consciencia de la relevancia del equilibrio de sus costumbres y, por tanto, se instruía a los médicos para que sus sugerencias no fueran aceptadas por el paciente como un acto de obediencia, sino de comprensión. Esto es importantísimo.” (p. 119)

“Cuando la concentración de dióxido de carbono es elevada, el cerebro coordina una respiración más profunda y frecuente. Cuando dichos niveles descienden, la dinámica neuronal correspondiente se encargará de aminorar la marcha y recuperar el ritmo respiratorio. La sensación desagradable al retener la respiración está provocada no por la falta de oxígeno, sino por la acumulación de dióxido de carbono. Parece que nos molesta más la suciedad que la ausencia de riqueza.” (p. 137)

 


Nazareth Castellanos
NEUROCIENCIA DEL CUERPO
Cómo el organismo esculpe el cerebro (I)
Barcelona, 2023, Kairós.


 
“Decía Orwell que lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano.” (p. 16)

“Decía Shakespeare que la memoria es el centinela del cerebro. Idea que parecía consolidarse gracias al estudio del paciente HM, la persona con el hipocampo más famoso de la historia. En los años ochenta, el paciente HM fue intervenido para anularle quirúrgicamente el hipocampo. Desde entonces, no pudo formar recuerdos nuevos, todo esfuerzo por enseñarle era en vano, sufría amnesia anterógrada grave y una amnesia retrógrada. Sin embargo, recordaba su vida anterior a la cirugía. El cerebro de HM se ha convertido en un ejemplo estudiado en todas las universidades de psicología y medicina del mundo. Todos recordaremos su vida, meno él.”(pp. 43-44)

“Nadie puede afirmar con certeza que el cerebro crea la consciencia, pero sí podemos reconocer qué alteraciones del cerebro deterioran la consciencia. La ciencia no puede demostrar, pero sí mostrar.” (p. 54)

Carlos Fuentes
GRINGO VIEJO (I)
México, 2014, Fondo de Cultura Económica.



“El viejo sonrió. Alguna vez tenía que empezar a hacer de las suyas; ahora era tan buen momento como cualquier otro; ¿quién le aseguraría que sería Arroyo, y no él, el muerto más ilustre de esta jornada?
-Si, venía pensando en su destino, general Arroyo.
 Arroyo rió de nuevo:
-Mi destino es mío.
 -Deje que me lo imagine igual que el de Porfirio Díaz -dijo impávidamente el gringo-. Deje que me lo imagine a usted en el porvenir del poder, la fuerza, la opresión, la soberbia, la indiferencia. ¿Hay una revolución que haya escapado a este destino, señor general? ¿Por qué han de escapar sus hijos al destino de su madre la revolución?
-Mejor dime, ¿hay un país que haya evitado esos males, incluyendo el tuyo, gringo? -preguntó Arroyo adelantado sobre su arzón, tan tranquilo como el gringo viejo.
-No, yo hablo de su destino personal, no del destino de ningún país, general Arroyo; usted sólo se salvará de la corrupción si muere joven.
Esto pareció alegrar, en contra de las intenciones del viejo, a Arroyo:
-Me adivinaste el pensamiento, general indiano. Nunca me he soñado viejo. ¿Y tú? ¿Por qué no te moriste a tiempo, cabrón? -rió mucho Arroyo.” (p. 130)