lunes, 29 de octubre de 2012

Fernand Braudel
LA DINÁMICA DEL CAPITALISMO
Madrid, 1985, Alianza Editorial.


“Como privilegio de una minoría, el capitalismo es impensable sin la complicidad activa de la sociedad. Constituye forzosamente una realidad de orden social, una realidad de orden político e incluso una realidad de civilización. Porque hace falta, en cierto modo, que la sociedad entera acepte, más o menos conscientemente, sus valores.” (p. 77)

“La historia es el cuento de nunca acabar, siempre está haciéndose, superándose. Su destino no es otro que el de todas las ciencias humanas. No creo, por lo tanto, que los libros de historia que escribimos sean válidos durante decenios y decenios. No hay ningún libro escrito de una vez por todas, como ya sabemos.” (p. 129)


sábado, 13 de octubre de 2012


Rafael Reig
TODO ESTÁ PERDONADO
Madrid, 2011, Tusquets.


“Así es la esperanza, como una cucaracha. La pisas y parece muerta, pero en cuanto le das la espalda empieza a mover otra vez las patas. La espachurras hasta que se deshace y, en cuanto vuelves con papel para recoger los restos, la encuentras correteando por el pasillo. Le echas insecticida y se contrae hasta que cierras el bote de espray: entonces se pone a trepar por la pared.
Nunca te libras de la esperanza, tiene el caparazón demasiado resistente, se alimenta de cualquier cosa, se adapta a todos los medios, sabe defenderse de la agresión de la realidad o, al menos, ponerse a cubierto hasta que escampe.
En cuanto la casa se quede a oscuras, volverá. Si cierras los ojos, aparecerá en silencio a tus pies. Si te tumbas en la cama, tapado hasta las cejas, se arrastrará bajo el colchón.” (p. 63)

“La estimación de los demás, cómo nos ven los otros desde fuera, a menudo se convierte en el modelo al que intentamos acomodar nuestro carácter, nuestra conducta y hasta nuestro aspecto. Casi sin darnos cuenta, siempre acabamos pareciéndonos a aquel por quien nos habían tomado. Uno se resigna a volverse tonto perdido; otro, padre ejemplar; otro, filántropo o capitán de empresa. Hay incluso quien se apresura a contraer una enfermedad en cuanto dos o tres amigos afirman que le ven desmejorado. Todo es proponérselo. La fuerza de la voluntad es imparable, una apisonadora, un alud en la montaña, un bulldozer que no retrocede ante nada.” (pp. 93-94)

lunes, 8 de octubre de 2012

Mario Vargas Llosa
EL SUEÑO DEL CELTA
Madrid, 2010, Alfaguara.


“-Todo es por su bien, claro que sí –añadió Stanley, con un movimiento de cabeza hacia la ronda de cabañas cónicas del caserío a cuyas orillas se levantaba el campamento-. Vendrán misioneros que los sacarán del paganismo y les enseñarán que un cristiano no debe comerse al prójimo. Médicos que los vacunarán contra las epidemias y los curarán mejor que sus hechiceros. Compañías que les darán trabajo. Escuelas donde aprenderán los idiomas civilizados. Donde les enseñarán a vestirse, a rezar al verdadero Dios, a hablar en cristiano y no en esos dialectos de monos que hablan. Poco a poco reemplazarán sus costumbres bárbaras por las de seres modernos e instruidos. Si supieran lo que hacemos por ellos, nos besarían los pies. Pero su estado mental está más cerca del cocodrilo y del hipopótamo que de usted o de mí. Por eso, nosotros decidimos por ellos lo que les conviene y les hacemos firmar esos contratos. Sus hijos y nietos nos darán las gracias. Y no sería raro que, de aquí a un tiempo, empiecen a adorar a Leopoldo II como ahora adoran a sus fetiches y espantajos.” (p. 43)

“-La maldad la llevamos en el alma, mi amigo –decía, medio en broma, medio en serio-. No nos libraremos de ella tan fácilmente. En los países europeos y en el mío está más disimulada, sólo se manifiesta a plena luz cuando hay guerra, una revolución, un motín. Necesita pretextos para hacerse pública y colectiva. En la Amazonía, en cambio, puede mostrarse a cara descubierta y perpetrar las peores monstruosidades sin las justificaciones del patriotismo o la religión. Sólo la codicia pura y dura. La maldad que nos emponzoña está en todas partes donde hay seres humanos, con las raíces bien hundidas en nuestros corazones.” (p. 298)
Gloria Fuertes
ACONSEJO BEBER HILO (Diario de una loca)
Madrid, 2004, Ediciones Torremozas.


Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía. (p. 43)


viernes, 28 de septiembre de 2012

James Ellroy
LA DALIA NEGRA
Barcelona, 2006, Ediciones B.


“Le lancé un puñetazo débil. Blanchard lo encajó sin detenerse y prosiguió su avance hacia mí. Apartó mi guante de su camino como si no existiera y mis piernas se negaron a bailar hacia atrás. Sentí cómo los cordones del guante le abrían las cejas de nuevo; noté un retortijón en el estómago al ver el rostro de Blanchard cubierto de sangre. Las rodillas se me doblaron; escupí mi protector; me doblé hacia atrás y golpeé las cuerdas con el cuerpo. Una bomba con forma de mano derecha venía hacia mí en un lento arco. Daba la impresión de que había sido lanzada desde kilómetros y kilómetros de distancia y supe que tendría tiempo suficiente para responder. Puse todo mi odio en mi propia derecha y la proyecté en línea recta hacia el rostro ensangrentado que tenía delante. Sentí el inconfundible crujir del cartílago de la nariz y luego todo se volvió negro, caliente y amarillo. Alcé los ojos hacia la luz cegadora y noté que me levantaban; Duane Fisk y Jimmy Lennon se materializaron junto a mí y me sostuvieron por los brazos. Escupí sangre y las palabras <<he ganado>>.
–Esta noche no, chico –dijo Lennon–. Has perdido… KO en el octavo asalto.” (p. 60)

“La comisaría de la calle Newton se encontraba al sureste de la parte baja de Los Ángeles y contaba con un 95% de suburbios, un 95% de negros y un 100% de problemas. Había tipos que bebían y jugaban en cada esquina; licorerías, salones donde se estiraba el cabello y billares en cada bloque, con llamadas en código tres a la comisaría durante las veinticuatro horas de cada jornada. Los que hacían la ronda a pie llevaban porras con remaches metálicos; los de la sala común, automáticas del 45 cargadas con balas dum-dum, en contra del reglamento. Los borrachos locales bebían Lagarto Verde, colonia cortada con oporto blanco Viejo Monterrey, y la tarifa habitual de una puta era un dólar, un dólar y veinticinco centavos si utilizabas <<su sitio>>, los coches abandonados que había en el cementerio de chatarra entre la Cincuenta y Seis y Central. Los chicos de la calle estaban flacos y tenían el vientre hinchado, los perros sin amo exhibían su sarna y un gruñido perpetuo, los comerciantes guardaban escopetas debajo del mostrador. La comisaría de la calle Newton era zona de guerra.” (p. 361)
Voltaire
CÁNDIDO
Barcelona, 1995, Muchnik.


“Pangloss enseñaba la metafísico-teólogo-cosmolo-nigología. Demostraba admirablemente que no hay efecto sin causa y que en éste, el mejor de los mundos posibles, el castillo del señor barón era el más hermoso de los castillos y la señora la mejor de las baronesas imaginables.
<<Está demostrado, decía, que las cosas no pueden ser de otra manera, ya que, estando hechas para un fin, todo conduce necesariamente hacia el mejor fin posible. Notad bien que las narices fueron hechas para llevar anteojos, así pues tenemos anteojos. Las piernas fueron visiblemente hechas para ser calzadas, y tenemos las calzas. Las piedras fueron hechas para ser talladas y para hacer castillos, por eso monseñor tiene un hermoso castillo; el barón más grande de la provincia debe ser el que esté mejor alojado; y los cerdos fueron hechos para ser comidos, y por eso comemos puerco todo el año. En consecuencia, los que han dicho que todo está bien han dicho una tontería; hubieran debido decir que todo es lo mejor posible.>>” (pp. 12-13)