sábado, 4 de junio de 2016

Francisco de Quevedo
POEMAS ESCOGIDOS
Madrid, 1981, Castalia.


CONVENIENCIAS DE NO USAR DE LOS OJOS, DE LOS
OÍDOS, Y DE LA LENGUA

Oír, ver y callar remedio fuera
en tiempo que la vista y el oído
y la Lengua pudieran ser sentido
y no delito que ofender pudiera.
Hoy, sordos los remeros con la cera,
golfo navegaré que (encanecido
de huesos, no de espumas) con bramido
sepulta a quien oyó voz lisonjera.
Sin ser oído y sin oír, ociosos
ojos y orejas, viviré olvidado
del ceño de los hombres poderosos.
Si es delito saber quién ha pecado,
los vicios escudriñen los curiosos:
y viva yo Ignorante, e Ignorado.” (p. 86)