lunes, 20 de febrero de 2017


Régis Debray
¿LA DECADENCIA DE OCCIDENTE?
New Left Review (número 80, mayo-junio 2013, pp. 31-48)
newleftreview.es



“Nacido en Hawái, educado en Indonesia, maestro del marketing, Obama está mucho más educado que un patán como George W. Bush, que tanto fascinó a dirigentes europeos, desde Blair a Sarkozy. Sabe que aquí abajo existen otros mundos y de ahí su comportamiento más cortés. Pero considerar que esta corrección representa una conversión al multilateralismo sería confundir los deseos con la realidad, y olvidar que un outsider estadounidense puede estar más imbuido de los mitos fundacionales de este país que alguien del rebaño del viejo WASP, olvidar que puede estar más convencido de que debe luchar por defender los privilegios ontológicos de su Tierra Prometida con todos los medios necesarios. Incluyendo los clandestinos. Y por ello el cibersabotaje y los drones asesinos hacen incursiones sobre países soberanos. Según fuentes estadounidenses, durante sus primeros cuarenta meses el gobierno de Obama autorizó cinco veces más asesinatos selectivos, solamente en Paquistán, que Bush en ocho años, 262 contra 49, con incontables víctimas civiles y proporcionando a Al Qaeda unos reclutas ideales entre los supervivientes. El Comando de Operaciones Especiales (SOCOM por su acrónimo en inglés), con un presupuesto que ha aumentado en diez años desde 4,2 hasta 10,5 millardos de dólares, cuenta con una plantilla de 60.000 personas, incluyendo operativos repartidos por setenta países. El «ejército del Presidente» depende cada vez más de la «comunidad de inteligencia» en vez del Pentágono, para evitar cualquier complicación judicial.
   Ya sea blanco, negro, tenga mezcla de razas o sea amarillo, el presidente de Estados Unidos es, ha sido y será siempre un «excepcionalista» que estará imbuido del sentido de tener una misión superior; las únicas variables dignas de atención son el cómo y en qué medida. Solamente los países con una poderosa mística o mitología nacional son capaces de una poderosa política exterior, con todo lo que eso implica en términos de crueldad e ilegalidad en el extranjero, pero también de renuncia y sacrificio doméstico. El «Destino Manifiesto» de Estados Unidos o el «Pacto de Yahvé» con Israel, dos naciones que no tienen ninguna duda sobre sus orígenes sobrenaturales, les proporciona una vocación para este tipo de estado de excepción. Aquellos que están convencidos de que llevan consigo algo incompatible con la norma no se sienten obligados a obedecer los mismos tratados o convenciones. En 1998, un puñado de países, incluyendo a Estados Unidos, China, Israel y Qatar, se opusieron formalmente al establecimiento del Tribunal Penal Internacional. Después, amenazando con represalias diplomáticas o recortes de los suministros de alimentos, Estados Unidos obtuvo el acuerdo de sesenta países para garantizar por escrito la impunidad de los soldados estadounidenses, privando así de su sustancia al tratado por el que se creaba el Tribunal. Someter a un militar estadounidense a las mismas restricciones legales que a cualquier otro puede provocar ahora sanciones por parte de Estados Unidos.” (pp. 43-44)
Antonio Gamoneda
ANTOLOGÍA POÉTICA
Madrid, 2006, Alianza Editorial.


“El óxido se posó en mi lengua como el sabor de una desaparición.
El olvido entró en mi lengua y no tuve otra conducta que el olvido,
y no acepté otro valor que la imposibilidad.
Como un barco calcificado en un país del que se ha retirado el mar,
escuché la rendición de mis huesos depositándose en el descanso;
escuché la huida de los insectos y la retracción de la sombra al ingresar en lo que
quedaba de mí;
escuché hasta que la verdad dejó de existir en el espacio y en mi espíritu,
y no pude resistir la perfección del silencio.” (p. 93)
[Los versos pertenecen a la obra DESCRIPCIÓN DE LA MENTIRA.]

“Nuestros cuerpos se comprenden cada vez más tristemente, pero yo amo esta púrpura desolada.” (p. 157)
[Los versos pertenecen a la obra LIBRO DEL FRÍO.]

James Ellroy
LOCO POR DONNA
Barcelona, 2005, Ediciones B.



“El cielo es para siempre. El tiempo avanza a trompicones y te atrapa. El tiempo te acordona corpóreamente. El tiempo limita tu empacho de acontecimientos terrenos. El tiempo inmoviliza a los inmortales y los hace mirar hacia atrás.” (p. 73)

“El día transcurrió feo. La nube de contaminación envolvió la llanura de L.A. y ocultó las colinas de Hollywood. El aire era carcinogénico, un castigo para los pulmones. El cielo era marrón tostado. Koreatown estaba envuelto en la calima y lleno de orientales. Pico Boulevard bullía. Era la frontera de los ojos rasgados y la última línea de demarcación. El Congo de L.A. empezaba al sur de aquel sector.” (p. 111)

“Una bandera ondeaba detrás de ellos. Reggie, de rojo, blanco y azul, ladrando ataviado con unos pantalones perrunos. Un conglomerado de empresas derechistas comercializaba la comida canina. Donna promocionaba la papilla patriótica.
    -Hola, soy Donna Donahue y éste es mi perro, Reggie. Como a todos los americanos, me preocupa el espectro de un ataque terrorista. Me mantengo sana y alerta con una dieta equilibrada y a Reggie le doy Bocaditos Barko, la comida para perros genuinamente americana. Necesito un perro guardián que esté alerta las veinticuatro horas del día, todos los días del año. La mezcla especial de carne, vitaminas y minerales de Bocaditos Barko dan a mi perro energía y olfato para rastrear a los posibles terroristas. ¡Habla, Reggie! Dinos qué te parece Bocaditos Barko, la comida para perros genuinamente americana.” (p. 168)

César Rendueles
CAPITALISMO CANALLA (II)
Barcelona, 2015, Seix Barral.
 

 
“Yo soy un poco así, una persona muy normativa. A mi hijo de cinco años, el pobre, le pasa lo mismo. Cada vez que su hermana pequeña, que es muy trasto, entra en un ascensor, se lanza a tocar la alarma y él enloquece con una mezcla de indignación y pavor regulativo que me resulta muy familiar. Es una pesadilla viajar en avión con ellos porque en los aeropuertos las únicas actividades realmente legítimas son comprar y esperar. Adela no se arredra y toca todos los botones, coge todos los productos y trata de entrar en todas las puertas que encuentra a su paso. Mientras, Guille corre detrás de ella gritando «¡Está prohibido, está prohibido!». Me da risa y pena porque soy exactamente igual. Si ves por ahí un coche respetando el límite de treinta kilómetros por hora en una zona urbana mientras detrás de él se va formando una larga cola de vehículos a punto de explotar de ira, lo más probable es que lo conduzca yo. De hecho, una de las razones por las que odio conducir es que nadie respeta las putas normas de circulación.” (pp. 75-76 )

“La idea de que una persona podía o debía dedicar treinta años de su vida laboral exclusivamente a realizar una única tarea muy simple que, además, por sí sola no sirve para nada, le hubiera resultado absurda a prácticamente cualquier persona que viviera en una sociedad anterior a la revolución industrial. Hoy el trabajo complejo tradicional es más bien un destino trágico.” (p. 112)

Rosa Montero
LA CARNE
Barcelona, 2016, Alfaguara.



“-Ser maldito es saber que tu discurso no puede tener eco, porque no hay oídos que lleguen a entenderte. En esto se parece a la locura -soltó de repente Soledad-. Ser maldito es no coincidir con tu tiempo, con tu clase, con tu entorno, con tu lengua, con la cultura a la que se supone que perteneces. Ser maldito es desear ser como los demás pero no poder. Y querer que te quieran pero sólo producir miedo o quizá risa. Ser maldito es no soportar la vida y sobre todo no soportarte a ti mismo.
    Todo el mundo estaba de pie, en silencio, mirándola. Seguramente estaban pensando: a qué viene ahora todo esto. Eso también era propio de los malditos. Provocar incomodidad con su mera presencia.” (p. 24)

“Odiaba que le plantearan esa cuestión, porque cuando respondía no, ese no tan irreversible ya a su edad, ese no que significaba no sólo que no tenía hijos, sino que ya no los tendría jamás y que por consiguiente tampoco tendría nietos; ese no que la marcaba como mujer no madre y que la lanzaba a la playa de los desheredados, como un resto sucio de tormenta marina, porque los prejuicios sociales eran inamovibles en ese punto y toda hembra sin hijos seguía siendo vista como una rareza, una tragedia, mujer incompleta, media persona;” (pp. 106-107)

César Rendueles
CAPITALISMO CANALLA (I)
Barcelona, 2015, Seix Barral.



“En general, para griegos y fenicios sólo había una distancia de grado entre saquear una aldea, obligar a sus habitantes a vender sus productos a precios fijos y el intercambio mutuamente beneficioso. La Anábasis de Jenofonte, escrita en el siglo V a. C., ha pasado a la historia como el relato de un viaje heroico de un grupo de ilustrados atenienses que se fueron de fiesta-toga por tierras bárbaras. En realidad, es la historia de una banda de hooligans áticos que arrasan el Asia Menor. En el Libro V, Hecatónimo, embajador de Sínope, en la actual Turquía, explica al ejército de los Diez Mil que no le parece mal que las tropas de Jenofonte saqueen a los bárbaros, pero que dado que ellos son griegos, tal vez podrían mostrar alguna deferencia chovinista. Jenofonte responde con una actitud más cosmopolita: «A cualquier sitio que vayamos, si no tenemos mercado, sea tierra bárbara o griega, no por arrogancia sino por necesidad, tomamos los víveres». El protocolo es más o menos que si se puede se compra y si no se rapiña. O al revés, tampoco está muy claro. (p. 32)

“Al fin y al cabo, Moby Dick es básicamente la historia de un emprendedor enloquecido, el capitán Ahab, que construye una mitología nihilista en torno a un proyecto de exportaciones extractivas y arrastra en su caída a una plantilla de trabajadores migrantes precarios.” (p. 49)

viernes, 3 de febrero de 2017


Xosé M. Núñez Seixas
LAS UTOPÍAS PENDIENTES
Barcelona, 2015, Crítica.



“Pero la lección más amarga de la crisis económica del siglo XXI ha sido la quiebra de un modelo de expectativas generacionales que parecía orientarse de manera indefinida hacia una mejora progresiva de las condiciones de vida. Tras los grandes cataclismos de las dos guerras mundiales, tres generaciones de europeos (occidentales), norteamericanos o australianos han crecido con la convicción de que legaban a sus descendientes un mundo mejor, unas condiciones de vida más favorables que las que ellos habían experimentado y unas certidumbres concretas. La generación nacida a finales del siglo XX, sin embargo, ha visto derrumbarse esas expectativas, a pesar de haber recibido mejores atenciones sanitarias y educativas, y haber experimentado mucha menos coerción o violencia (familiar y social) que todas las generaciones que la precedieron.” (pp. 342-343)

domingo, 22 de enero de 2017


Richard Dawkins
EL RELOJERO CIEGO
Barcelona, 1989, Labor.



“Nuestros cerebros fueron diseñados para comprender la caza y la recolección, el aparcamiento y la reproducción: un mundo de objetos de tamaño medio moviéndose en tres dimensiones con una velocidad moderada. Estamos mal equipados para comprender lo muy pequeño y lo muy grande; cosas cuya duración se mide en picosegundos o en gigaaños; partículas que no tienen posición; fuerzas y campos que no podemos ver o tocar, que conocemos sólo porque afectan a las cosas que podemos ver o tocar. Pensamos que la física es compleja porque nos resulta difícil de entender y porque los libros de física están llenos de complejos cálculos matemáticos. Pero los objetos que estudian los físicos son básicamente, y a pesar de todo, objetos simples. Son nubes de gases o pequeñas partículas, o conjuntos de materia uniforme como los cristales, con patrones atómicos repetidos prácticamente de manera infinita. No tienen, de acuerdo con los patrones biológicos, partes complejas. Incluso los grandes objetos físicos como las estrellas están formados por un conjunto de elementos bastante limitado, ordenados más o menos al azar. El comportamiento de los objetos físicos, no biológicos, es tan simple que es posible usar el lenguaje matemático existente para describirlo, y es por ello por lo que los libros de física están llenos de cálculos.” (p. 2)

“Si uno pasea arriba y abajo por una playa pedregosa, observará que las piedras no están ordenadas al azar. Las piedras más pequeñas tienden a encontrarse en zonas segregadas que discurren a lo largo de la playa, mientras que las más grandes están en zonas o franjas diferentes. Las piedras han sido clasificadas, ordenadas, seleccionadas. Una tribu que viviese cerca de la costa podría maravillarse ante esta prueba de clasificación u ordenamiento del mundo, y podría desarrollar un mito para explicarlo, atribuyéndolo, quizás, a un Gran Espíritu celestial con una mente ordenada y un gran sentido del orden. Podríamos sonreír con indiferencia ante esta idea supersticiosa, y explicar que, en realidad, el ordenamiento se debe a las fuerzas ciegas de la física, en este caso, la acción de las olas. Las olas no tienen ninguna finalidad, ni intención, ni una mente ordenada, no tienen mente. Simplemente, empujan las piedras con energía, y según éstas sean grandes o pequeñas responderán de manera diferente a este ira tratamiento, de manera que terminen a diferentes niveles de la playa. A partir de un gran desorden se origina un poco de orden, sin que lo planifique ninguna mente.” (p. 33)

“El fallo del argumento descansa en la inferencia de que, debido a que la vida se ha originado aquí, no puede ser demasiado improbable. Se observará que contiene implícita la hipótesis de que cualquier cosa que suceda en la Tierra es probable que haya ocurrido en cualquier otra parte del universo, y esto resume la cuestión. En otras palabras, esa clase de argumento estadístico, de que debe de haber vida en cualquier lugar del universo porque hay vida aquí, da por sentada la tesis que se está tratando de probar. Ello no significa que la conclusión de que existe vida en el resto del universo sea necesariamente errónea.” (p. 109)
[La cursiva pertenece al texto.]
 

“La mente humana es una fábrica inveterada de analogías. Nos sentimos compulsivamente atraídos a ver un significado en ligeras similitudes entre procesos muy diferentes. […] El científico que triunfa y el loco extravagante están separados por la calidad de sus inspiraciones. Pero sospecho que, en la práctica, esto equivale a una diferencia, que no reside tanto en la capacidad de observar analogías como en la de rechazar las absurdas y perseguir las útiles.” (p. 149)
Miguel Ángel Ballesteros
YIHADISMO
Madrid, 2016, La Huerta Grande.


 
 “En las guerras, donde todo se exacerba y donde los objetivos inmediatos a menudo no dejan ver las consecuencias a largo plazo, los enemigos comunes hacen extraños compañeros de viaje, alianzas que pasado el tiempo son difíciles de explicar. Este es el caso del conflicto de intereses y de la esporádica colaboración que se produjo entre la insurgencia yihadista afgana y los Estados Unidos contra las tropas soviéticas desplegadas en Afganistán. Estados Unidos se preocupó únicamente de acabar con la invasión soviética de Afganistán, abandonando luego el país a su suerte y menospreciando quizá el peligro que significaba dejarlo en manos de los grupos yihadistas que se habían generado en la oposición y con elementos de procedencia diversa. De ese modo, Afganistán se convirtió en un santuario para los yihadistas, que interpretaron que habían derrotado a uno de los dos imperios del momento.” (pp. 40-41)

Richard Dawkins
EL ESPEJISMO DE DIOS (III)
Espasa Calpe, 2007, Pozuelo de Alarcón.

“Igual que cuando preguntamos: ¿Cuál es el valor de supervivencia de la religión? Podemos hacer la misma pregunta para la moralidad. En efecto, la moralidad probablemente es anterior a la religión. Al igual que con la religión, podemos dar marcha atrás y reformular la pregunta, y nos encontraremos con que la moralidad puede verse mejor como un subproducto de cualquier otra cosa.” (p. 226)
[La cursiva pertenece al texto.]

“La interpretación de la Biblia que hace Hartung sugiere que ofrece un campo para esa engreída complacencia entre cristianos. Jesús limitó su grupo de salvados estrictamente a los judíos, y a este respecto estaba siguiendo la tradición del Antiguo Testamento, que es todo lo que Él conocía. Hartung muestra claramente que «No matarás» no se dijo para indicar lo que ahora pensamos que significa. Muy específicamente, significa «no matarás judíos». Y todos aquellos mandamientos que hacen referencia a «tu prójimo» son igualmente exclusivos. «Prójimo» significa compañero judío. Moisés Maimónides, el respetado rabino y médico judío del siglo XII, expuso el significado completo de «No matarás» como sigue: «Si alguien mata a un único israelita, viola un mandamiento negativo, ya que las Escrituras dicen “No matarás”; si alguien asesina premeditadamente en presencia de testigos, debe ser matado a espada. No es necesario decirlo, uno no debe ser matado si asesina a un pagano». ¡No es necesario decirlo!” (p. 273)
[La cita se refiere a John Hartung y a su artículo en la revista Skeptic 3: 4, 1995.]

“Se cree en los libros que hablan de evolución no porque sean sagrados. Se cree en ellos porque presentan enormes cantidades de evidencias mutuamente apoyadas. En principio, cualquier lector puede comprobar esa evidencia. Cuando un libro de ciencia está equivocado, finalmente alguien descubre el error y es corregido en los siguientes libros. Curiosamente, eso no ocurre con los libros sagrados.” (p. 301)


Pétros Márkaris
HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO
Barcelona, 2015, Tusquets.



“-Nosotros vivíamos en un Estado capitalista, comíamos pasteles de verduras, sólo con aceite en muchos casos, y queríamos imponer el socialismo para comer mejor. Mientras que en Albania y en Bulgaria vivían en un Estado socialista, comían pasteles de verduras y soñaban con el capitalismo para comer mejor. Nos separaban el capital y la revolución y nos unían los pasteles de verduras.” (p. 130)
 
 “-En los Balcanes no hay ricos y pobres, señor comisario -toma la palabra Kolas-. Hay pobres y paupérrimos. Nosotros, los albaneses, éramos los paupérrimos y os teníamos envidia a vosotros, los griegos, que sólo erais pobres. En ocasiones, alguno de nuestros padres conseguía un pasaporte y un visado para ir a a visitar a su familia en Grecia. A la vuelta todo el pueblo se reunía en el café para oír lo bien que se lo pasaban los griegos y las maravillas que habían conseguido. Ahora ya sabemos que los griegos eran muy pobres entonces y que tenían que luchar muy duro para sobrevivir. Pero era cuando los paupérrimos envidiaban a los pobres.” (p. 278)
Richard Dawkins
EL ESPEJISMO DE DIOS (II)
Espasa Calpe, 2007, Pozuelo de Alarcón.


“La selección natural construye cerebros infantiles con una tendencia a creer cualquier cosa que les digan sus padres y los ancianos de la tribu. Esta confiada obediencia es muy valiosa para la supervivencia: lo análogo a dejarse guiar por la Luna de las mariposas nocturnas. Pero la cara opuesta de la obediencia confiada es la credulidad servil. El inevitable subproducto es la vulnerabilidad a la infección por virus mentales. Por excelentes razones relacionadas con la supervivencia darwinista, el cerebro de los niños necesita confiar en sus padres y en adultos en quienes sus padres les dicen que confíen. Una consecuencia automática es que quien confía no tiene manera de distinguir un buen consejo de uno malo. El niño no puede saber que «no chapotees en el Limpopo infestado de cocodrilos» es un buen consejo, pero «debes sacrificar una cabra en luna llena, porque de otra forma no lloverá» es, en el mejor de los casos, un desperdicio de tiempo y de cabras. Ambas admoniciones suenan igualmente merecedoras de confianza. Ambas provienen de una fuente respetada y son emitidas con una solemne seriedad que infunde respeto y demanda obediencia. Lo mismo vale para proposiciones sobre el mundo, sobre el Cosmos, sobre la moralidad y sobre la naturaleza humana. Y, muy probablemente, cuando los niños crecen y tienen sus propios hijos, naturalmente les traspasarán el lote completo —tanto las tonterías como el sentido común— utilizando la misma infecciosa gravedad de maneras.” (pp. 192-193)

“Los líderes religiosos son bien conscientes de la vulnerabilidad del cerebro infantil y de la importancia del adoctrinamiento en edades tempranas. La jactancia jesuítica «Dame al niño durante sus siete primeros años y te devolveré al hombre» no por trillada es menos adecuada (o siniestra).” (p. 194)

Javier Cercas
ANATOMÍA DE UN INSTANTE (I)
Madrid, 2009, Random House Mondadori.


“De forma que cuando en los meses previos al 23 de febrero la embajada norteamericana en Madrid y la estación de la CIA empiezan a recibir noticias de la inminencia de un golpe de bisturí o de timón en la democracia española, su reacción, más que favorable, es entusiasta, en particular la de su embajador Terence Todman, un diplomático ultraderechista que años atrás, como encargado de la política norteamericana en América Latina, apoyó a fondo las dictaduras latinoamericanas, que ahora consigue que los dos únicos políticos españoles acogidos por el presidente Reagan en la Casa Blanca antes del golpe sean dos significados políticos franquistas en barbecho -Gonzalo Fernández de la Mora y Federico Silva Muñoz- y que el día 13 de febrero se reúne en una finca próxima a Logroño con el general Armada. No conocemos el contenido de esa reunión, pero hay hechos que demuestran sin lugar a dudas que el gobierno norteamericano estuvo informado del golpe antes de que ocurriera: desde el día 20 de febrero las bases militares de Torrejón, Rota, Morón y Zaragoza se hallaban es estado de alerta y buques de la VI Flota fueron situados en las cercanías del litoral mediterráneo, y a lo largo de la tarde y la noche del día 23 un avión AWACS de inteligencia electrónica perteneciente al 86 Escuadrón de Comunicaciones desplegado en la base alemana de Ramstein sobrevoló la península con objeto de controlar el espacio radioeléctrico español. Estos detalles no se conocieron sino días o semanas o meses más tarde, pero en la misma noche del 23 de febrero, cuando el secretario de estado norteamericano, el general Alexander Haig, despachó una pregunta sobre lo que estaba sucediendo en España sin una palabra de condena del asalto al Congreso ni una palabra en favor de la democracia -el intento de golpe de estado no pasaba de ser para él «un asunto interno»-, nadie dejó de entender lo único que podía entenderse: que Estados Unidos aprobaba el golpe y que, si éste acababa triunfando, el gobierno norteamericano sería el primero en celebrarlo.” (pp. 75-76)

Richard Dawkins
EL ESPEJISMO DE DIOS (I)
Espasa Calpe, 2007, Pozuelo de Alarcón.


“Deberíamos hablar de «hijo de padres católicos», si queremos; pero si usted oye a alguien hablar de un «niño católico», párele y educadamente indíquele que los niños son demasiado pequeños para conocer cuál es su postura en esos temas, de la misma forma que son demasiado pequeños para conocer cuál es su postura en cuanto a la política o a la economía. [...] Puede que usted no lo diga muy a menudo. Yo lo diré siempre. Ese no es un niño musulmán, sino un hijo de padres musulmanes. Ese niño es demasiado pequeño para saber si es musulmán o no. No existe nada llamado niño musulmán. No existe nada llamado niño cristiano.” (p. 14)

“Pero otra hipótesis es que la religiosidad de América habría surgido, paradójicamente, del laicismo de su Constitución. Precisamente porque por ley Estados Unidos es una nación laica, la religión se habría convertido en un ente del libre mercado. Las iglesias rivales compiten por los fieles —no menos que por los donativos que ellos aportan— y la competencia funciona con todas las agresivas técnicas de venta del mercado. Lo que funciona para el mundo funciona para Dios, y el resultado es algo que se acerca a la manía religiosa actual existente entre las clases menos educadas.” (pp. 49-50) 

 
“Los místicos se regocijan en el misterio y quieren que siga siendo misterioso. Los científicos se regocijan en el misterio por una razón distinta: les da algo que hacer. De forma más general, […] uno de los verdaderamente nefastos efectos de la religión es que nos inculca como virtud el estar satisfechos con el desconocimiento.” (p. 138)

martes, 3 de enero de 2017


Stephen King
DANZA MACABRA (II)
Madrid, 2006, Valdemar.



“Es posible que no haya nada en el mundo tan difícil de comprender como el terror cuyo tiempo ya ha pasado, lo que podría explicar por qué los padres pueden regañar a sus hijos por tenerle miedo al coco, cuando de niños también ellos tuvieron que enfrentarse a esos mismos temores (y a esos mismos padres simpáticos pero poco comprensivos). También podría ser por eso que la pesadilla de una generación se convierte en la sociología de la siguiente, e incluso aquellos que caminaron por las llamas tienen problemas a la hora de recordar exactamente qué sentían al pisar aquellos carbones ardientes.
    Puedo recordar, por ejemplo, que en 1968, cuando yo tenía veintiún años, el tema del pelo largo era extremadamente desagradable y explosivo. Hoy en día parece tan difícil de creer como la idea de que la gente se matara por un motivo como el de si el sol giraba alrededor de la tierra o si era la tierra la que giraba alrededor del sol, pero también sucedía.
    Aquel feliz año de 1968, un obrero de la construcción me sacó a empujones de un bar llamado el Stardust en Brewster, Maine. El tipo tenía músculos encima de los músculos, y me dijo que podía volver a terminarme mi cerveza «cuando te hayas cortado el pelo, maricón de mierda». También estaban los gritos habituales que te lanzaban desde los coches (normalmente coches viejos con grandes aletas y enormes radiadores): ¿Eres un tío o una tía? ¿La mamas bien cariño? ¿Cuándo fue la última vez que te diste un baño?” (pp. 241-242)

“¿Es usted de los que se entregan a este desagradable e indigno engaño? ¡Sí,usted! ¡Estoy hablando con usted! ¡No mire hacia otro lado ni se ría por lo bajini! ¡Dé la cara! ¿Alguna vez estando en la librería ha mirado furtivamente a su alrededor y ha leído el final de una novela de Agatha Christie para saber quién era el asesino y por qué? ¿Alguna vez se ha adelantado hasta el desenlace de una novela de terror para ver si el protagonista sale de la oscuridad y hacia la luz? Si alguna vez lo ha hecho, sólo tengo tres palabras que me siento en el deber de trasmitirle: ¡DEBERÍA DARLE VERGÜENZA! Si y a es una bajeza doblar las esquinas de las páginas de un libro para marcar el punto, MIRAR LAS TRES ÚLTIMAS PÁGINAS PARA VER CÓMO VA A ACABAR TODO es peor aún. Si tiene usted esta costumbre, le insto a que la abandone… ¡abandónela de inmediato!” (pp. 427-428)

“Probablemente sea cierto que los pensamientos el escritor y los del lector nunca coinciden plenamente, que la imagen que ve el escritor y la que ve el lector nunca coinciden al cien por cien. Después de todo, no somos ángeles, sino algo menos elevado, y nuestro lenguaje tiende a trabarse enloquecidamente, un hecho que cualquier poeta o novelista atestiguará. No existe escritor creativo, me parece a mí, que no haya sufrido ese frustrante choque contra los muros que se levantan en los límites del lenguaje, que no haya maldecido la palabra que sencillamente no existe. Emociones como la pena y el amor romántico son particularmente difíciles de manejar, pero incluso operaciones tan sencillas como arrancar un coche de transmisión manual y conducirlo hasta el final de la calle pueden presentar problemas casi insalvables cuando uno intenta escribir el proceso en vez de sencillamente llevarlo a cabo. Y si no me cree, escriba tales instrucciones y páseselas a un amigo que no sea conductor… pero asegúrese antes de tener un buen seguro.” (p. 515)



Jesús Antonio Rojas
EL AÑO DEL MONO
Málaga, 1995, Diputación de Málaga.


“Ah el Jardín del Rencor,
qué pútridas sus flores...!” (p. 45)

“Cualquier pluscuamperfecto de subjuntivo
ama en su vida a variados complementos circunstanciales
que invariablemente le suelen abandonar
intentando conocer el resto de la conjugación.” (p. 57)


“PECES SIN PAN

                                                 A Javier Florén

En algún rincón de las vaguedades del sueño
existe un mar de mercurio donde divagan
telúricos peces de metal. Articulados o no, vivos
o fósiles, de carnes aceradas o esqueletos
rasposos, el proceloso líquido que los mantiene
no permite la existencia (o la comprensión de la
existencia) de ningún otro espacio ajeno al
suyo: son los peces inasequibles al hombre
común: son los que alimentan, precisamente,
las vigilias del Artista y del Místico, los peces
metálicos de la imaginación y el desarraigo, la
opuesta frontera al pan de la tierra.” (p. 162)
Stephen King
DANZA MACABRA (I)
Madrid, 2006, Valdemar.


 
“La película de horror es una invitación a dejarse llevar simbólicamente por una conducta desviada y antisocial, a cometer actos de violencia gratuita, a consentir nuestras pueriles fantasías de poder, a entregarnos a nuestros miedos más cobardes. Quizá, más que otra cosa, la novela o película de horror nos dice que está bien unirse a la masa, convertirse en un ser completamente tribal, destruir al forastero.” (p. 65)

“La monstruosidad nos fascina porque hace salir al republicano conservador vestido con el traje de tres piezas que todos llevamos dentro. Necesitamos y nos encanta el concepto de la monstruosidad porque es una reafirmación del orden que todos ansiamos como humanos... y permítame sugerir además que no es la aberración física o mental en sí misma la que nos horroriza, sino más bien la falta de orden que estas aberraciones parecen implicar.” (p. 75)

“Lo que parece olvidar el aspirante a escritor de ficción «seria» (que relegaría la trama y la historia al último puesto de una larga lista encabezada por la sintaxis y ese fluir natural del lenguaje que la mayoría de los profesores de escritura universitarios identifican equivocadamente con el estilo) es que las novelas son motores, igual que lo son los coches; un Rolls-Royce sin motor podría ser igualmente la maceta de begonias más lujosa del mundo, y una novela en la que no hay historia se convierte únicamente en una curiosidad, un pequeño ejercicio mental.” (p. 130)

“Los sueños sólo son películas mentales, las sobras y remanentes de nuestra vida en la vigilia entretenidas hasta formar pequeños edredones subconscientes por la ahorrativa mente humana, que siempre se resiste a tirar nada. Algunas de estas películas mentales son de las calificadas X, otras son comedias; algunas son películas de horror.” (p. 139)

lunes, 12 de diciembre de 2016

Rosa Montero
EL PESO DEL CORAZÓN
Barcelona, 2016, Planeta.
 

“La existencia e integración de los tecnohumanos ha creado un fuerte debate ético y social que está lejos de haberse solventado Algunos sostienen que, puesto que, en su origen, la creación de replicantes como mano de obra esclava fue un acto erróneo e inmoral, simplemente deberían dejar de fabricarse. Esta posibilidad es rechazada de plano por los tecnos, que la consideran una opción genocida: «Lo que una vez ha existido, no puede regresar al limbo de la inexistencia. Lo que se inventa, no puede desinventarse. Lo que hemos aprendido, no puede dejar de saberse. Somos una nueva especie y, como todos los seres vivos, anhelamos seguir viviendo» (Gabriel Morlay). Actualmente, las cadenas de producción de androides (hoy llamadas plantas de gestación) son dirigidas al 50% por tecnos y por humanos. Un androide tarda catorce meses en nacer, pero cuando lo hace tiene una edad física y psíquica de veinticinco años. Pese a los avances tecnológicos, sólo se ha conseguido que viva una década: más o menos en torno a los treinta y cinco la división celular de sus tejidos se acelera de forma dramática y sufre una especie de proceso cancerígeno masivo (conocido como TTT, Tumor Total Tecno) para el que todavía no se ha encontrado cura y que provoca su fallecimiento en pocas semanas.” (p. 382)
[La cursiva y la negrita pertenecen al texto.]


martes, 6 de diciembre de 2016

Fernando Trias de Bes
EL LIBRO PROHIBIDO DE LA ECONOMÍA (II)
Barcelona, 2015, Espasa.



“Es importante que sepa cómo la Academia Sueca otorga los Premios Nobel. Se realiza a través de votaciones de otros académicos y se computa, por ejemplo, cuántas veces un académico es mencionado en los artículos especializados de otros académicos. Cuando un economista es mencionado muchas veces en las investigaciones de otros economistas significa que es influyente, que es tenido en cuenta en muchas otras teorías. Pero eso no le otorga el poder del conocimiento absoluto ni de predecir el futuro.
    Sin embargo, los medios de comunicación tratan a los premios Nobel de Economía como genios que saben lo que va a suceder y cuyas opiniones están más sujetas a verdad.
   Un premio Nobel de Economía es un estudioso de la economía, un investigador. Pero nada más. Sus teorías pueden, y de hecho en muchos casos sucede, caerse al cabo de un tiempo. Como el sonado caso de Scholes y Black, que obtuvieron el premio Nobel de economía por sus fórmulas matemáticas sobre opciones (un producto financiero).
   Al cabo de varios años, su teoría se derrumbó y todas las millonarias inversiones en opciones, amparadas en sus conocimientos y descubrimientos, perdieron miles de millones de dólares.” (pp. 223-224)

“La pobreza no tiene razón de ser porque, si hay materias primas o recursos naturales y a la vez hay personas dispuestas a trabajar, a intercambiar, debería siempre, por pura lógica, existir un sistema económico o social que dé empleo a todo el mundo. La ausencia de libertad, el hambre de poder, el exceso de control, de regulación, los favores y prebendas... crean escasez. La pobreza no es un problema que no se ha sabido resolver, sino que es la consecuencia de un mal sistema. La pobreza es producto de la incompetencia humana. La pobreza es un invento de los hombres. Somos creadores de escasez.
   Y por eso la pobreza produce tanta frustración a los economistas. Porque tenemos los instrumentos y sabemos cómo erradicar la pobreza. En contraposición a los médicos, que no pueden luchar contra algo irremediable llamado «muerte», los economistas sabemos que la pobreza se podría erradicar o, cuando menos, minimizar.” (pp. 232-233)
César Rendueles
SOCIOFOBIA (II)
Madrid, 2013, Capitán Swing.



“Los patent trolls son empresas que crean una cartera de licencias comprando patentes de compañías en quiebra o patentes que nunca han sido utilizadas. Su objetivo no es la innovación. Se dedican a vigilar el mercado para dar con empresas a las que demandar acusándolas de desarrollar productos cuyas patentes poseen. Así, obtienen ganancias astronómicas de un proceso legal sin haber invertido ni un solo euro en investigación. Es, por tanto, una actividad parasitaria formalmente similar a la especulación. Las empresas financieras obtienen beneficios directos tergiversanddo la función de los mercados secundarios, que supuestamente se crearon para dinamizar la actividad productiva. Los patent trolls obtienen beneficios tergiversando leyes que se crearon para proteger el desarrollo científico. No es un asunto menor: se ha calculado que entre 1990 y 2010 los patent trolls costaron a las empresas innovadoras quinientos mil millones de dólares.” (pp. 66-67)
[Las cursivas pertenecen al texto.]
 

“¿Es sensato que tenga licencias ultrarrestrictivas una película cuya producción ha sido subvencionada al 100% y que posteriormente ha sido comprada para su emisión en una televisión pública?” (p. 76)

“La sociabilidad que ofrece el capitalismo puede llegar a ser muy abundante pero siempre es extremadamente epidérmica. Es el caso de los vínculos sociales reticulares de las sociedades postmodernas. Hay una gran cantidad de sociabilidad en Internet, pero resulta inservible para los cuidados. Nuestras familias y nuestros amigos, incluso nuestros vecinos, son lentos y fastidiosos, pero persistentes y fiables. Exactamente lo contrario que el entorno digital. Internet sirve para intercambiar series de televisión, pero no cuidados. La fantasía de que lo primero es tan importante como lo segundo es muy propia de personas que han prolongado patológicamente su adolescencia y creen que los juegos en red son experiencias intelectuales y sociales satisfactorias. Si alguna lección deberíamos haber aprendido del capitalismo es que la alienación y la insolidaridad son perfectamente congruentes con estándares altos de nivel de vida y de educación.” (pp. 147-148)

“Lo único que nos une es nuestra lealtad ritual a las ventas y las compras. Ninguna religión a lo largo de la historia ha logrado una universalidad semejante.” (p. 178)

"Hay una sutil conexión ideológica entre las falsas promesas de las ciencias sociales, el formalismo institucional que paraliza el cambio político y la disolución de la relaciones comunitarias. Su fundamento es la ilusión de que la realidad social y nuestras ideas acerca de ellas están bien definidas, son hechos analizables en partes delimitadas y con una arquitectura conceptual precisa. Como si los procesos sociales tuvieran una estructura molecular susceptible de ser recombinada de diversas maneras, preferentemente mediante un único impulso que inicie la autoorganización espontánea y, en su defecto, a través de la planificación centralizada.” (p. 182-183)
Fernando Trias de Bes
EL LIBRO PROHIBIDO DE LA ECONOMÍA (I)
Barcelona, 2015, Espasa.


 
 “En España somos provincianos. Madrid incluido. Y Barcelona. El resto ya no digamos. Vamos de cosmopolitas pero nos cuesta mucho viajar al extranjero y no digamos ya instalarnos fuera de nuestro país. Como dice una buena amiga en un manuscrito que me pasó y que puede que pronto vea la luz, cuando dices que te vas a vivir al extranjero, la gente te dice: «¡Ostras!, pobre, ¿y cómo lo llevas?». En otras palabras, te compadece.           
   Debería ser lo contrario. Irse al extranjero es una experiencia formidable que aporta una riqueza cultural y un bagaje extraordinario. O sea, que todo el mundo habla de internacionalización de la empresa española pero lo cierto es que al 95% de los emprendedores o empresarios les da mucha pereza y lo evitarán, si es posible. España es un país con una balanza comercial totalmente sesgada por el factor turismo. Si no fuera por el turismo, nuestro déficit comercial con el extranjero sería uno de los más elevados del mundo. En cuanto a implantaciones en el exterior no digamos. Las empresas españolas con presencia física en el extranjero son muy pocas en comparación a otros países desarrollados.
   Y eso nos permite entrar en la siguiente consideración, que es la confusión generalizada entre exportar e internacionalizar. La gente piensa que vender a países extranjeros es internacionalizar la empresa. No es verdad. Eso es exportar, que está muy bien, pero internacionalizar es otra cosa. Supone implantarse físicamente en otros países, poner una pica en Flandes, como se dice vulgarmente.
   Eso no va con nuestra cultura empresarial provinciana, vinculada al poder político, al favoritismo y a la contratación pública. Pensamos que si exportamos es que somos internacionales, cuando en realidad significa ser competitivos en precio. La gran asignatura pendiente del emprendedor español es la internacionalización.” (p. 203-204)

César Rendueles
SOCIOFOBIA (I)
Madrid, 2013, Capitán Swing.


“Vivimos en un sistema económico profundamente paradójico, que desarrolla increíbles posibilidades tecnológicas y sociales de las que a menudo es incapaz de sacar partido. La sociedad moderna se ha especializado en convertir en problemas de proporciones sísmicas lo que, al menos intuitivamente, deberían ser soluciones. El desarrollo tecnológico genera paro o sobreocupación, en vez de tiempo libre; el aumento de la productividad produce crisis de sobreacumulación, en vez de abundancia; los medios de comunicación de masas alienación, en vez de ilustración…” (p. 48)

“Psiphon convierte el ordenador de los usuarios colaboradores de los países libres de censura en un servidor proxy al que se conectan otros usuarios que viven en países en los que el gobierno controla las comunicaciones. Entre el servidor de Psiphon y el cliente se establece una conexión se­gura y encriptada, que no puede ser interceptada. Es decir, no es una solución centralizada a la censura, sino una red distribuida, colaborativa y copyleft. Parece la realización misma de la utopía cibernética. Sin embargo, los colaboradores occidentales de Psiphon se encontraron con que una gran cantidad de personas que solicitaban desde China y otros países con censura acceso a Psiphon se dedicaba a buscar pornografía y cotilleos sobre celebrities, en vez de descargar informes de Amnistía Internacional. Tal vez Internet sea la realización misma de la esfera pública, pero entonces tendremos que aceptar que el objetivo de la sociedad civil es el porno casero y los vídeos de gatos. No es anecdótico. Las pruebas empíricas sugieren sistemáticamente que Internet limita la cooperación y la crítica política, no las impulsa.” 
(pp. 52-53)
[La cursiva pertenece al texto.]

domingo, 4 de diciembre de 2016



Richard Ford
EL PERIODISTA DEPORTIVO (II)
Barcelona, 2008, Anagrama.



“Además, cuando le digo «te quiero» a Vicki Arcenault, sólo estoy diciendo algo evidente. ¿A quién le importa si la querré para siempre? ¿O ella a mí? Nada persiste. Ahora la quiero y no me estoy engañando ni engañándola a ella. ¿Qué otra cosa debería sustentar la verdad?" (p. 145)

“En mi generación, no conocíamos a nuestros padres por sus nombres de pila. Para nosotros no eran, como la demás gente, Tom y Agnes, Eddie y Wanda o Ted y Dorie, seres democráticamente iguales a sus hijos, como papeletas de una misma urna. Nunca se me ocurrió llamar a mis padres por el nombre, nunca pensé que sus vidas, tan lejanas como ellos, fuesen como la mía, que sus miedos se pareciesen a mis miedos, que hasta sus más pequeños deseos fuesen idénticos a los de cualquier otro. Mis padres estaban en un pedestal y eran inaccesibles. No sé cómo financiaban sus coches, cómo hacían el amor ni si les gustaba, qué compañía les aseguraba, qué les decía su médico particular (los dos debían de oír malas noticias de vez en cuando). Simplemente me querían y yo les quería a ellos. En cuanto a todo lo demás no sentían la necesidad de hablar de ello. Siempre había algo importante de lo que yo no podía enterarme; algo que sólo podía sospechar, imaginarme sin estar nunca seguro de qué se trataba. Para mí, ése fue su mejor regalo y su mejor lección.” (pp. 220-221)

“Los escritores, todos los escritores, necesitan pertenecer a algún sitio. Sólo que los escritores de verdad, desgraciadamente, son socios de un club de un solo miembro.” (p. 374)


Samuel P. Huntington
¿QUIÉNES SOMOS?
Los desafíos a la identidad nacional estadounidense

Barcelona, 2004, Paidós.


“La religión ha sido y continúa siendo un elemento central (quizás el elemento central) de la identidad estadounidense. Estados Unidos se fundó en gran parte por motivos religiosos y han sido movimientos religiosos los que han condicionado su evolución durante casi cuatro siglos. Se mida por el indicador que se mida, los estadounidenses son mucho más religiosos que las personas de otros países industrializados. Tanto los blancos como los negros o los hispanos son, en su gran mayoría, cristianos. En un mundo en el que la cultura y, en particular, la religión conforman las lealtades, las alianzas y los antagonismos de personas de todos los continentes, los estadounidenses podrían reencontrarse con su identidad nacional y su propósito como nación en su cultura y su religión.” (pp. 43-44)
[La cursiva pertenece al texto.]
Richard Ford
EL PERIODISTA DEPORTIVO (I)
Barcelona, 2008, Anagrama.



“Siento que el mal acecha: la experiencia moderna del placer va unida a la certidumbre de que se va a terminar.” (p. 131)

“-¿Y qué demonios saben ellos? Mira, para mí, el fin nunca justifica los medios. Ese es el error de este país. Tendrías que escribir sobre eso. La degradación de las cualidades intrínsecas de la vida. Eso es un artículo.” (p. 137)

“Cuando vives plenamente tus emociones, cuando son lo bastante simples y atractivas como para disfrutarlas y se acorta la distancia entre lo que sientes y lo que
también podrías sentir, entonces puedes confiar en tus instintos. Es la diferencia que hay entre un hombre que deja su trabajo para convertirse en guía de pesca del lago Big Trout, y que un día, mientras rema hacia el muelle al atardecer, deja de remar para contemplar la puesta de sol y se da cuenta de lo mucho que desea ser guía en ese lago; y otro hombre que ha tomado la decisión, deja de remar al mismo tiempo, siente la misma alegría, pero al mismo tiempo, piensa que podría hacerlo también en el lago Windigo, y que también podría ganarse la vida vendiendo canoas.” (p. 144)

[La cursiva pertenece al texto.]

sábado, 29 de octubre de 2016

Elias Canetti
AUTO DE FE (II)
Barcelona, 2006, Random House Mondadori.



“En el año 213 antes de Cristo y por orden del emperador chino Shih Huang Ti, un brutal usurpador que osó arrogarse los títulos de «Primero, Sublime y Divino», fueron quemados todos los libros de China. Aquel asesino brutal y supersticioso era demasiado inculto para apreciar debidamente el significado de unos libros en cuyo nombre se cuestionaba su tiránico gobierno. Pero su primer ministro Li Ssu, que sí era un hijo de sus propios libros y, por tanto, un despreciable renegado, supo instigarlo, mediante un hábil memorial, a tomar esa inaudita medida. Hasta el simple comentario oral sobre los textos clásicos de la poesía o de la historia chinas se castigaba con la muerte. La tradición oral debía ser abolida al mismo tiempo que la escrita. Sólo se excluyó de la confiscación una escasa minoría de libros, ya podéis imaginaros cuáles: obras de medicina, farmacopea, adivinación, agronomía y arboricultura; vale decir, toda una morralla de manuales prácticos.
(…)
Siempre que leo en algún historiador chino el relato de la gran quema de libros, no dejo de buscar también, en todas las fuentes existentes, el edificante final del asesino de masas Li Ssu. Por suerte ha sido descrito reiteradamente, pues yo necesito verlo morir serrado en dos al menos unas diez veces para recobrar la calma y conciliar el sueño.” (pp. 124-125)
Claudio Magris
NO HA LUGAR A PROCEDER
Barcelona, 2016, Anagrama.



“Fusilarlos a todos, el más joven tiene quince años, el más viejo, ochenta y cuatro, los niños son enviados a Chelmno para ser gaseados, cementerios, casas, huertos incendiados, destruidos, arrasados por los bulldozers. La orden de borrar Lídice del mapa para vengar el asesinato de Heydrich se sigue al pie de la letra, los nazis arrojan puñados de sal sobre el terreno quemado, algún oficial ha estudiado bien a los clásicos y eleva a la pequeña ciudad checa al nivel de la gran Cartago, sobre la que los romanos esparcieron sal. Tiene razón, toda hoguera aunque pequeña es igual a la más grande; es la hoguera, la destrucción, la que confiere a las víctimas, decenas o millones, una grandeza absoluta, las hogueras encendidas en siglos no se apagan jamás, esos cuerpos rodeados que se retuercen en el fuego son eternos.” (p. 143)

“Del cañón no salen sólo balas, sino también historias -historias de quien ha disparado, de quien fue alcanzado, de quien dejó caer el arma-. Sacar brillo al cañón es como frotar la lámpara de Aladino, el genio aparece y tiene muchas historias que contar, historias y figuras de humo.” (p. 218)

"La abuela Deborah sin embargo sí había sido quemada, y también tantos tantos otros, un par incluso por su culpa; quemados por canallas todavía más canallas que aquellos que habían quemado herejes y que aquellos que habían masacrado a los indios, y más canallas que los hijos de Ismael que vendían como esclavos a los hijos de Canaán y más canallas que Samuel, que había maldecido a Saúl porque no quería matar a los niños prisioneros y más canallas que aquellos hijos de Jacob que habían exterminado a todos los siquemitas después de haberlos hecho circuncidar. Por muy canallas que fueran aquellos anteriores al diluvio eran menos terribles que cuantos vinieron después; el Señor debió de empinar un poco el codo como su predilecto Noé cuando los ahogó a todos, evidentemente estaba confuso entre el antes y el después."



Elias Canetti
AUTO DE FE (I)
Barcelona, 2006, Random House Mondadori.



"Todo ser humano necesita una patria, pero no una tal como la entienden algunos patrioteros primitivos, ni tampoco una religión, insulso anticipo de una patria ultraterrena. No, una patria en la que el suelo, el trabajo, los amigos, las diversiones y el propio espacio espiritual confluyan en un todo natural y organizado, en una especie de cosmos personal. La mejor definición de patria es: biblioteca." (pp. 80-81)

“La ceguera es un arma contra el tiempo y el espacio. Nuestra existencia no es sino una inmensa y única ceguera, exceptuando lo poco que nuestros mezquinos sentidos -mezquinos tanto por su naturaleza como por su alcance- nos transmiten. El principio dominante en el cosmos es la ceguera. Permite yuxtaponer una serie de cosas que jamás coexistirían si pudieran verse unas a otras. Permite interrumpir el paso del tiempo cuando uno es incapaz de hacerle frente. ¿Qué es, por ejemplo, una espora enquistada, sino un trozo de vida que se envuelve en una capa de ceguera hasta nueva orden? Para escapar al tiempo, que es un continuum, solo hay un medio: no verlo de vez en cuando. Así lo reducimos a aquellos fragmentos que nos resultan conocidos.” (p. 99)

jueves, 15 de septiembre de 2016


Rafael Cansinos Assens
LA NOVELA DE UN LITERATO (1)
Madrid, 2005, Alianza Editorial.


“Hay un momento en la vida del escritor en que, cansado o desengañado, se siente reacio para la creación y vuelve la vista a sus recuerdos, que le brindan el argumento de una novela vivida en colaboración con sus contemporáneos.” (p. 15)

“Vino luego el desastre colonial y la reacción consiguiente en la opinión pública y en el tono de los escritores. Surgió ese movimiento literario que en la historia de nuestras letras se conoce ya con el nombre de «Generación del 98» y también con el de «Modernismo».
    Empezaron a sonar nombres desconocidos, que ya no eran los de Galdós, Pereda, Valera o Coloma, sino los de Martínez Ruiz, Baroja, Salvador Rueda, Valle-Inclán, Rubén Darío, no todos al mismo tiempo, pero unidos en una sucesión estrecha, como salvas de una misma descarga contra todo lo viejo, contra todo lo anterior al desastre, que la protesta juvenil confundía en el mismo anatema, sin hacer distinciones entre lo político y lo literario.
    (...)
   Conocía sobre todo a esos nuevos literatos por sus detractores, por los ataques de que los periodistas y las personas sensatas los hacían objeto. Y era una cosa curiosa que en aquella oposición a los escritores nuevos, que representaban la revolución literaria, no eran los revolucionarios políticos quienes ponían menos saña que los reaccionarios. Debíase eso, naturalmente, a que los nuevos escritores afectaban absoluta indiferencia en materia política, al modo de unos dandies de la pluma, y no se sumaban a los republicanos para pedir responsabilidades ni tratar de derrocar el régimen. Y así, mientras los reaccionarios los atacaban por su desdén a los clásicos, a la Retórica y a aun a la Gramática, los revolucionarios los combatían por su inhibición y su indiferencia ante los viejos fetiches monárquicos que ellos tendían a destruir.” (pp. 25-26)