Shelley Read
COMO SI FUERA UN RÍO (I)
Barcelona, 2024, Salamandra.
“Una regla que mi madre me inculcó mediante el ejemplo era que una mujer se hae un favor a sí misma si habla poco. Muchas veces me fijaba en que se mantenía distante en las conversaciones, sobre todo con los peones que se sentaban a comer a nuestra mesa. Pero acabé comprendiendo que ella, como yo y como tantas mujeres a lo largo de la historia, sabía lo valioso que era recurrir al silencio como perro guardián de su verdad. Al no mostrar en la superficie más que una parte muy pequeña de su interior, las mujeres impedían que los hombres las saquearan en exceso.” (p. 46)