Herman Melville
CUENTOS COMPLETOS (II)
Barcelona, 2006, ALBA EDITORIAL.
“Serpenteando por el fondo de la garganta hay un camino de carro peligrosamente estrecho que discurre por el lecho de un antiguo torrente. Si se sigue el camino hasta su punto más alto se llega a una especie de paso dantesco. A causa de los empinado de las paredes, de su extraño color de ébano y de la súbita contracción de la garganta, ese lugar concreto se conoce como el Collado Negro. El barranco desciende entonces hacia un gran valle purpúreo, en forma de tolva, hundido entre muchas montañas plutónicas cubiertas de bosques hirsutos. Los lugareños llaman a ese valle la Mazmorra del Diablo. El ruido de los torrentes se precipita por doquier en los oídos. Dichas aguas se reúnen por fin en una corriente turbia de color ladrillo que bulle por la garganta entre enormes riscos. A este torrente de color tan extraño lo llaman Río de Sangre. Al llegar a un negro precipicio se desvía bruscamente hacia el oeste y da un salto descabellado de veinte metros sobre un bosque marchito de pinos grisáceos entre los que discurre después hacia los valles invisibles.” (pp. 173-174)
[La cita pertenece al relato El Paraíso de los solteros y el Tártaro de las doncellas.]