Gaston Bouthoul
LA GUERRA (I)
Barcelona, 1971, Oikos-Tau.
“La experiencia histórica demuestra que en el seno de la abundancia los Estados se muestran más pendencieros. Y esto es comprensible si se medita que la guerra únicamente puede prepararse con excedentes. Se puede decir que cuando Alemania atacó en 1939, era el más rico de los Estados de Europa, pues disponía de recursos en abastecimientos de todas clases, así como de armamentos; es decir, disponía de riquezas reales, de productos existentes, superiores, momentáneamente por lo menos, a las de todas las demás naciones.
El ejemplo de las guerras coloniales es más impresionante todavía. Estas guerras las hacen siempre los más ricos a los más pobres. Los Estados europeos, entonces en el apogeo de su riqueza y de su estabilidad, atacaron a las naciones orientales, caídas en una profunda decadencia, y a África, todavía bárbara. Igual que Roma, en el colmo de su riqueza, conquistó las Galias, Renania y Dacia.” (p. 44)
[Las cursivas pertenecen a la cita.]