sábado, 1 de noviembre de 2025

Samuel Feijoo
MITOLOGÍA CUBANA (I)
La Habana, 1986, Editorial Letras Cubanas.

 

“EL MAJÁ LACTANTE
(Mito recogido por Adalberto Suárez)

Cuando el marido de mi tía, hermana de mi padre, entró a la casa al regreso de su trabajo y entró al cuarto donde se encontraba su mujer recién parida, vio un majá lactándose de los pechos de ésta. Él se asustó, y como le tenía miedo al majá se echó a correr. Fue para casa del suegro a buscar ayuda. Y cuando regresó a la casa ya su suegra había espantado al majá. 
   Dicen que los majases cuando sienten el olor de la leche de las mujeres paridas, velan que estén dormidas para chuparles la leche, y para que el niño no se despierte le ponen la punta del rabo en la boca y así no llora, porque se cree que está mamando. Según dicen, el majá bajea a la mujer y la adormila. Esto me lo contó mi papá y que eso es verdad porque esos casos se han dado mucho. En algunos bohíos se le deja leche al majá en una vasija debajo de la cama.

 Informante: Juan Hernández Águila. Manacal.” (p. 366)

 [El majá es una culebra endémica de Cuba. Según el diccionario de la RAE, bajear, es “acosar a alguien sutilmente con el fin de alcanzar algún beneficio”.]