sábado, 1 de noviembre de 2025

Gaston Bouthoul
LA GUERRA (III)
Barcelona, 1971, Oikos-Tau.

 

“Sobre todo, es probable que la manera de tratar al vencido vaya unida a un conjunto de condiciones demoeconómicas. Por esto se ha podido observar, en general, que los pueblos cazadores matan a sus prisioneros porque tienen necesidad de grandes extensiones libres en las cuales la caza pueda reproducirse. Por el contrario, las sociedades de agricultores y artesanos, que practican la división del trabajo y tienen necesidad de considerable mano de obra, suplen las matanzas de los vencidos por la esclavitud o la servidumbre. La eficiencia de la mecanización actual explica la amplitud inigualada de nuestras hecatombes. Hoy ya no existen intereses económicos que se hayan de tener en consideración, puesto que el capital humano es siempre superabundante.” (pp. 71-72)