lunes, 23 de febrero de 2026

David Attenborough y Colin Butfield
OCÉANO (I)
Barcelona, 2025, Crítica.

 

“Son muchos los hechos que podrían traerse a colación para intentar explicar la maravilla evolutiva de la ballena azul: la anchura de sus vasos sanguíneos permitiría nadar en su interior a un ser humano; su lengua pesa más de dos toneladas; durante la temporada de cría  puede llegar a ingerir quinientos millones de kril al día, y su corazón, de doscientos kilos, es tan poderoso que uno solo de sus latidos puede ser detectado por otra ballena a más de cuatro kilómetros de distancia. Sin embargo, para mí el dato más apabullante es curiosamente el que menos explicaciones necesita. Ocurre simplemente que la ballena azul es el mayor animal que jamás haya existido en el planeta: tiene un tamaño superior al doble del que pudo haber exhibido el más impresionante de los dinosaurios. Como ya hemos comentado, un animal de semejantes dimensiones solo podría vivir en el mar, ya que no hay hueso capaz de soportar la masa de un organismo de ese calibre en tierra firme.” (p. 126)