Textos para la reflexión
En este espacio encontrarás información sobre todas mis publicaciones: NARRATIVA, EDUCACIÓN, HISTORIA Y ANTROPOLOGÍA.
A FAVOR DEL PENSAMIENTO LIBRE
sábado, 10 de octubre de 2026
SEIS PIEZAS FÁCILES
Barcelona, 2022, Crítica.
[Las cursivas pertenecen al texto.]
Claude Lévi-Strauss
TRISTES TRÓPICOS (V)
Barcelona, 2017, Paidós.
“Y no obstante, hoy me siento muy obligado a reconocerlo: sin que me sienta cambiado, este amor a la montaña se va desprendiendo de mí como una ola que retrocede sobre la arena. Mis pensamientos son los mismos; es la montaña la que me deja. Alegrías iguales se me hacen menos sensibles por haberlas buscado durante demasiado tiempo y con demasiada intensidad. En estos itinerarios que a menudo he seguido, hasta la sorpresa se me ha hecho familiar; ya no trepo por los helechos y las rocas sino entre los fantasmas de mis recuerdos. Estos pierden doblemente su atractivo; primero, en razón de un desgaste que los ha despojado de toda novedad y, sobre todo, porque se obtiene un placer cada vez más entorpecido al precio de un esfuerzo que se acrecienta con los años. Envejezco, y nada me lo advierte más que este desgaste de los ángulos, antes vivos, de mis proyectos y de mis empresas. Aún soy capaz de repetirlos, pero ya no depende de mí que su cumplimiento me acarree la satisfacción que me habían procurado tan a menudo y tan fielmente.” (pp. 488-489)
John Barton
HISTORIA DE LA BIBLIA (III)
Barcelona, 2024, Ático de los Libros.
“En los comentarios rabínicos los pasajes de la Biblia se interpretan de manera fragmentaria, muchas veces sin tener en cuenta su contexto en las Escrituras; y, aunque hay muchos relatos en los midrasim (el plural de midrás, los comentarios judíos tradicionales sobre los libros bíblicos), estos suelen interpretarse como anécdotas individuales, no como parte de un marco narrativo general. Los relatos de las Escrituras se leen buscando lo que pueden enseñar acerca de la Torá, no por su contribución a ningún esquema teleológico de salvación o redención.” (p. 438)
Claude Lévi-Strauss
TRISTES TRÓPICOS (IV)
Barcelona, 2017, Paidós.
“Cuando se rememoran los rasgos morales y psicológicos de diversos jefes nambiquara o cuando se trata de aprehender esos matices fugitivos de su personalidad (que escapan al análisis científico pero que reciben valor en el sentimiento intuitivo de la comunicación humana y en la experiencia de la amistad),uno se siente imperiosamente llevado a esta conclusión: hay jefes porque en todo grupo humano existen hombres que, a diferencia de sus compañeros, aman el prestigio por sí mismo, se sienten atraídos por las responsabilidades, y para quienes la carga de los asuntos públicos trae consigo su recompensa. Esas diferencias individuales son ciertamente desarrolladas y puestas en práctica por las diversas culturas en medida desigual. Pero su existencia en una sociedad tan poco animada por el espíritu competitivo como la sociedad nambiquara sugiere que su origen no es totalmente social. Más bien forman parte de esosmateriales psicológicos brutos por medio de los cuales toda sociedad se edifica. Los hombres no son todos parecidos, y aun en las tribus primitivas, que los sociólogos han considerado como aplastadas por una tradición todopoderosa, esas diferencias individuales son percibidas con tanta sutileza y explotadas con tanta aplicación como en nuestra civilización llamada «individualista».” (p. 441)
[Los nambiquara son una etnia indígena de Brasil.]
Zbigniew Brzezinski
EL GRAN TABLERO MUNDIAL
Barcelona, 1998, Paidós.
“Lo más problemático de todo fue la pérdida de Ucrania. La aparición de un Estado ucraniano independiente no sólo obligó a todos los rusos a replantearse la naturaleza de su propia identidad política y étnica sino que representó un revés geopolítico vital para el Estado ruso. El repudio de más de 300 años de historia imperial rusa significó la pérdida de una economía industrial y agrícola potencialmente rica y de 52 millones de personas lo suficientemente cercanas a los rusos desde el punto de vista étnico y religioso como para hacer de Rusia un verdadero Estado imperial, grande y seguro de sí mismo. La independencia de Ucrania privó también a Rusia de su posición dominante en el mar Negro, en el que Odesa había sido la principal puerta de acceso para Rusia al comercio con el Mediterráneo y con el mundo situado más allá de él.
La pérdida de Ucrania fue muy grave desde el punto de vista geopolítico, ya que limitó drásticamente las opciones geoestratégicas de Rusia. Incluso sin los Estados bálticos y sin Polonia, una Rusia con Ucrania bajo control todavía podía aspirar al liderazgo de un activo imperio euroasiático en el que Moscú dominara a los no eslavos en el sur y en el sureste de la ex Unión Soviética. Pero sin Ucrania y sin sus 52 millones de primos eslavos, cualquier intento de Moscú de reconstruir el imperio ruso dejaría, con toda seguridad, a Rusia enredada, en solitario, en interminables conflictos con los pueblos no eslavos, que tenían nuevas inquietudes nacionales y religiosas. La guerra con Chechenia fue quizás el primero de esos casos.” (p. 99)
John Barton
HISTORIA DE LA BIBLIA (II)
Barcelona, 2024, Ático de los Libros.
“La datación de los libros del Nuevo Testamento se ha comparado con una fila de borrachos que intentan sostenerse unos a otros sin tener una pared fija en la que apoyarse. Las únicas fechas sobre las que tenemos certeza son las de las cartas de Pablo, que debieron de escribirse entre las décadas del 40 y 60 d.C. Los otros libros fluctúan más. La Epístola de Santiago, por ejemplo, se considera una obra tardía, pseudónima, o bien una versión ligeramente cristianizada de un escrito judío más antiguo. La datación del Evangelio de Juan también es materia de debate. El consenso es que es posterior a los Evangelios sinópticos -Mateo, Marcos y Lucas-, independientemente de si su autor llegó a conocerlos; sin embargo, algunos investigadores piensan que es mucho más antiguo. Hechos, que es un documento crucial para establecer las fechas relativas de las epístolas paulinas, también suscita controversia: algunos especialistas lo consideran un testimonio temprano de la misión de la Iglesia durante sus primeros años y un registro auténtico de la labor evangelizadora de Pablo; otros, en cambio, lo ven como una ficción tardía que presenta un relato idealizado del cristianismo primitivo, y piensan que su autor miente al decir que acompañó a Pablo en sus viajes.” (p. 228)
Claude Lévi-Strauss
TRISTES TRÓPICOS (III)
Barcelona, 2017, Paidós.
“El conjunto de las costumbres de un pueblo es marcado siempre por un estilo; dichas costumbres forman sistemas. Estoy persuadido de que esos sistemas no existen en número ilimitado y de que las sociedades humanas, como los individuos —en sus juegos, sus sueños o sus delirios— jamás crean de manera absoluta sino que se limitan a elegir ciertas combinaciones en un repertorio ideal que resultaría posible reconstituir. Si se hiciera el inventario de todas las costumbres observadas, de todas aquellas imaginadas en los mitos así como de las evocadas en los juegos de los niños y de los adultos, de los sueños de los individuos sanos o enfermos y de las conductas psico-patológicas, se llegaría a una especie de tabla periódica como la de los elementos químicos, donde todas las costumbres reales o simplemente posibles aparecerían agrupadas en familias y donde nos bastaría reconocer aquellas que las sociedades han adoptado efectivamente.” (p. 243)
John Barton
HISTORIA DE LA BIBLIA (I)
Barcelona, 2024, Ático de los Libros.
“En primer lugar, se postula que debemos leer la Biblia con la expectativa de que lo que encontremos en ella sea verdad. Para algunos cristianos, esa verdad es literal e histórica, y en consecuencia consideran que todo lo que se afirma en el texto bíblico es fidedigno y exacto. Sin embargo, muchos de los cristianos que no están de acuerdo con esta idea también piensan que la Biblia ha de leerse como verdadera, no como falsa. En ocasiones, sostienen, la verdad que contiene no es de carácter factual, sino de naturaleza poética o simbólica. Este es el caso particular de los cristianos más liberales. No obstante, ni siquiera ellos contemplan la opción de insinuar que algo en la Biblia constituye un error. Aunque el autor de Génesis 1, 2 no refiera con exactitud el tiempo que tardó Dios en crear el universo, sigue siendo inaceptable decir que, con respecto a los hechos que describe, sencillamente estaba equivocado: tiene que haber algún plano en que lo que escribió sea cierto. Para algunos cristianos conservadores, los llamados creacionistas de la «Tierra joven», es importante creer que la cronología del Antiguo Testamento, según la cual la creación tuvo lugar hace apenas unos seis mil años, es verdadera. Esto ha producido, principalmente en Estados Unidos, el fenómeno de los parques temáticos bíblicos, en los que Adán y Eva caminan entre dinosaurios: el Museo de la Creación de Petersburg, Kentucky, es un buen ejemplo de ello.” (pp. 25-26)
Claude Lévi-Strauss
TRISTES TRÓPICOS (II)
Barcelona, 2017, Paidós.
“Mientras viajaba por las colinas de Chittagong, en la frontera birmana, con el hermano de un rajá local que había llegado a ser funcionario, me sorprendió ver la solicitud con la que me hacía cebar por sus servidores: al alba el palancha, o sea el «té en la cama» (si es que el término puede aplicarse a los elásticos pisos de bambú trenzado sobre los que dormíamos en las chozas indígenas), dos horas más tarde, un sólido breakfast, luego la comida del mediodía, a las cinco un té copioso y, finalmente, la cena. Todo eso en aldeas donde la población se alimentaba tan sólo dos veces por día con arroz y calabaza hervida, que los más ricos sazonaban con un poco de salsa de pescado fermentada. Resistí muy poco tiempo, tanto por razones fisiológicas como morales. Mi compañero, aristócrata budista, educado en un colegio angloindio y orgulloso de una genealogía que se remontaba a cuarenta y seis generaciones (se refería a su muy modesto «bungalow» llamándolo «mi palacio» pues en la escuela le habían enseñado que así se llamaba la morada de los príncipes), se mostraba estupefacto y hasta levemente ofendido frente a mi temperancia: Don't you take five times at day? No, yo no «tomaba» cinco veces por día, sobre todo en medio de gentes que se morían de hambre. De parte de este hombre, que nunca había visto a un blanco que no fuera inglés, las preguntas chisporroteaban: ¿qué se comía en Francia?, ¿cuál era la composición de las comidas?, ¿el intervalo que las separaba? Yo me esforzaba por informarle como lo haría un indígena concienzudo con la encuesta de un etnógrafo, y a cada una de mis palabras observaba el vuelco que se producía en su mente. Toda su concepción del mundo cambiaba: después de todo, un blanco podía también ser nada más que un hombre.” (p. 190)
