Gladys Nieto
LA INMIGRACIÓN CHINA EN ESPAÑA (I)
Madrid, 2007, LOS LIBROS DE LA CATARATA.
“La educación que niños y jóvenes reciben en los colegios chinos en España no constituye una simple instrucción desprovista de valores. Tampoco es una educación tendiente a una desnuda dogmatización ideológica. Las escuelas se crean y mantienen según sus prácticas aprehendidas en otros lugares de la diáspora. Para las asociaciones que han puesto en marcha estos colegios, ellos cumplen una especie de misión cultural. Se trata de una obligación intergeneracional de transmitir a los jóvenes la lengua china, la pertenencia a una nación y la dedicación que se espera de ellos. Así, la educación en la lengua y la cultura china se nutre de un carácter ontológico que le sirve de fundamento, la formación en la chinitud e indirectamente en la naturaleza masculina que le es concomitante.
La continuidad del ser chino, mezcla de elementos raciales y culturales, se anunciaba en la portada de una escuela china de Barcelona, como filosofía de una educación destinada a los chinos de la diáspora:
La piel amarilla, el cabello y los ojos negros son los símbolos legados por nuestros antepasados. Cualquiera que sea el lugar, cualquiera que sea el tiempo que haya pasado, eres siempre descendiente del pueblo chino.
En esta idea se apela a una pertenencia identitaria china que supera circunstancias temporales o geográficas. Tal pertenencia se construye sobre la herencia genética y racial.” (p. 135)